Avance

Star Wars: Galactic Racer

PC, PlayStation 5, Xbox Series

Publicado el 27-08-2026 a las 17:35

Autor: Redacción TodoJuegos

La velocidad regresa a Star Wars entre apuestas, derribos y circuitos clandestinos.

Desde que disfrutamos de las vertiginosas carreras de vainas en Star Wars Episode I: Racer allá por 1999, muchos llevaban esperando una experiencia capaz de recuperar aquella sensación de peligro, velocidad y chatarra espacial. Star Wars: Galactic Racer quiere recoger ese testigo y hemos tenido la oportunidad de probar una demo jugable durante la Gamescom 2026, con unas primeras sensaciones realmente prometedoras. Estamos ante una propuesta de conducción arcade y combate sobre repulsores que se aleja de los clichés heroicos de la saga para sumergirse de lleno en su lado más sucio, clandestino y emocionante.


La Liga Galáctica: Velocidad, crimen y reputación

La historia se sitúa tras la caída del Imperio Galáctico, mientras la Nueva República intenta reconstruir el orden y los bajos fondos aprovechan el caos para prosperar. En el anárquico Borde Exterior, la velocidad, el dinero rápido y la gloria clandestina se han convertido en un negocio muy lucrativo.

De ahí nace la Liga Galáctica, un circuito ilegal controlado por sindicatos del crimen donde las fortunas se ganan o se pierden en cuestión de segundos. Encarnamos a Shade, un piloto solitario movido por la venganza y la gloria que deberá escalar posiciones entre traiciones y alianzas poco fiables. Olvídate de los Jedi, la Fuerza o las profecías del elegido: aquí importan la habilidad al volante, la estrategia y sobrevivir.

Al límite del vacío: Derribos, repulsores y carreras sin reglas

Galactic Racer deja claro desde los primeros minutos que aquí no existen las carreras limpias. Las embestidas, los empujones y los golpes para sacar a los rivales de la pista forman parte de la competición, mientras que cualquier error de cálculo o un mal roce contra un obstáculo puede mandar nuestra vaina directamente a la mierda. Además, podremos controlar diferentes tipos de naves y repulsores, cada uno pensado para ofrecer distintas sensaciones de conducción.

Atacar a un rival en el momento preciso de una curva o un salto puede acabar con él de un plumazo, una mecánica que recuerda inevitablemente a los míticos takedowns de Burnout. Durante la demo también pudimos alternar entre una cámara trasera tradicional y otra en primera persona, especialmente efectiva cuando la velocidad empieza a dispararse.

Más allá de lo probado, el juego contará con un sistema de personalización que permitirá construir y modificar nuestro vehículo mediante diferentes piezas y componentes. La campaña desarrollará la relación de Shade con los sindicatos criminales, mientras que el multijugador PvP girará alrededor de la competición y las clasificaciones de la Liga Galáctica.

Esta primera toma de contacto también nos deja algunas dudas. Las colisiones y las armas pueden aportar mucho espectáculo, pero habrá que comprobar que no terminen restando demasiado peso a la habilidad de pilotaje. También queda por ver cómo responden las físicas de los diferentes repulsores a velocidades extremas y si la campaña consigue aprovechar realmente todo el potencial del submundo criminal que propone.

Motores atronadores y polvo en el Borde Exterior

Visualmente, el juego luce de escándalo y retrata perfectamente el desgaste característico del universo de Star Wars. Los circuitos del Borde Exterior muestran desde desiertos polvorientos donde los motores levantan enormes estelas de arena hasta escenarios subterráneos iluminados por los neones de los sindicatos. Las chispas al rozar los muros, la distorsión provocada por el calor de los propulsores y el detallado desgaste de los vehículos completan un apartado visual realmente llamativo.

En el plano acústico, el rugido individual de cada tipo de motor tiene una presencia enorme. Las motos aerodeslizadoras zumban con un tono agudo, mientras que las turbinas de las vainas truenan con esa contundencia metálica tan característica del Episodio I. La música apuesta por un tono más industrial, electrónico y canalla, alejándose de las partituras sinfónicas tradicionales de John Williams para acompañar el ambiente ilegal de los bajos fondos.

Conclusión

Star Wars: Galactic Racer nos ha dejado unas primeras sensaciones muy prometedoras gracias a su velocidad, agresividad y particular visión de los bajos fondos de Star Wars. Ahora queda por comprobar si sus físicas responden igual de bien cuando aumente la exigencia y si consigue equilibrar los derribos con la habilidad pura al volante. Si lo consigue, puede convertirse en una de las propuestas de conducción más interesantes dentro de la galaxia. Seguiremos muy de cerca el rugido de sus motores.