Análisis

Vultures: Scavengers of Death

PC
7.0

Publicado el 13-05-2026 a las 17:45

Autor: Marcos "Bishamon" del Amo

¿Necesitas colarte en una ciudad llena de zombis y monstruos? Llama a los Vultures.

¿Fan de los Resident Evil clásicos y de los juegos de rol? Magnífico, puesto que el estudio colombiano Team Vultures, junto con Firesquid y Gamersky Games, tiene algo que ofrecerte. Se trata de Vultures: Scavengers of Death, un juego survival horror con elementos de estrategia y rol. Hoy hablaremos de las principales características de este título. ¿Vamos?


Tesoros, respuestas y peligros mortales

Vultures nos lleva a una década de los noventa alternativa, a una ciudad llamada Salento. No se sabe cómo pasó, pero en 1993 sufrió un apocalipsis zombi que obligó a evacuar a los supervivientes, así como a someter la ciudad a una estricta cuarentena. Tiempo después, un misterioso cliente contrata a un grupo de mercenarios: los Vultures. Dichos mercenarios son especialistas en infiltración y extracción. Su misión es entrar en distintos lugares de Salento y, una vez allí, recuperar objetos de valor, armas e información sobre cómo se produjo el desastre. No será fácil: la ciudad esconde muchos secretos y amenazas. Bienvenidos a Vultures: Scavengers of Death.

Una cosa importante antes de hablar de la jugabilidad es tener en cuenta la premisa del juego. Sin duda está inspirado en grandes sagas como Resident Evil. A partir de aquí, el equipo de desarrollo no quiere que pensemos que Vultures es lo mismo, pero de “marca indie”, sino que es algo distinto. Con esto en mente, pasemos a la jugabilidad. El juego nos pone en la piel de dos agentes distintos, Leopoldo y Amber. A diferencia de Resident Evil, Vultures se divide en misiones con objetivos concretos y puede que varias fases, al final de las cuales hay que extraer, en general. En este sentido, las misiones se dividen a su vez en dos partes: exploración y combate.

Durante la exploración, más parecida a Resident Evil, debemos revisar pasillos y salas. Posee una cámara 3D “libre” que nos permite comprobar los escenarios de forma eficaz para no obviar nada. Podemos buscar ordenadores para guardar partida, documentos y objetos de misión, como tarjetas de seguridad. También encontraremos armas, munición y documentos. Gracias a estos últimos se irán revelando los sucesos y protagonistas que llevaron a la ciudad a la catástrofe, como la participación de una extraña secta. Objetos como la munición y las curas son escasos, por lo que hay que aprender a gestionarlos.

Durante algunas misiones hay ciertas cajas que permiten guardar objetos en el arsenal de la base general, algo ideal para gestionar el escaso espacio de inventario. Asimismo, hay ordenadores para guardar partida e incluso máquinas expendedoras de agua para curar, aunque de un solo uso. Otro punto importante son los puzles. Bastante ingeniosos, necesitan pistas, exploración y, en algunos casos, un esfuerzo intelectual para superarlos. Sin duda, este juego nos exigirá gestionar la munición y la vida con cuidado. Además, podemos colocar objetos como minas y atacar por sorpresa al enemigo por la espalda. Tanto si atacamos primero como si nos ven o nos emboscan, comenzará la parte del combate.

De buitres a halcones guerreros

Los combates funcionan mediante un sistema por turnos al estilo de ciertos juegos como X-COM o Expeditions. Tenemos, como norma general, tres puntos de acción y cinco de movimiento. Hay acciones que consumen puntos de ambos. Debemos manejarnos con cuidado: cuándo atacar, cuándo poner distancia y cuándo disparar. También podemos usar armas cuerpo a cuerpo como el cuchillo o la porra, además de decidir dónde disparar. Esto se debe al coste en puntos, así como a los diversos efectos que podemos causar. ¿Quiénes son nuestros enemigos? Zombis, animales monstruosos, mutantes, entre otras cosas. Algunos son más rápidos; otros, capaces de atacar a distancia.

Los escenarios se organizan en base a una cuadrícula por la que moverse. A medida que avanza el combate podemos, además de acabar con el enemigo o morir en el intento, causar diversos efectos. Estos consisten en sangrado, quemadura, aturdimiento o parálisis. Gracias a las diversas armas y habilidades de los protagonistas, podemos obtener mucha movilidad, como ocurre con el gancho. Si estamos junto a los enemigos e intentamos escapar, sufriremos ataques de oportunidad.

Podemos hacer explotar barriles para provocar una explosión que dañe a varios enemigos o electrificar un charco. Al final, el combate es complejo y requiere cuidado. Pero es cierto que proporciona muchas opciones para reducir el gasto de munición y el riesgo durante la considerable cantidad de horas de juego. Incluso podemos escapar del mismo, aunque no es sencillo.

Un cuestionable tributo al pasado

A la hora de hablar del aspecto gráfico, lo cierto es que resulta decepcionante. Los escenarios no son para nada atractivos debido a su pixelado tosco. De hecho, ni los escenarios, ni los enemigos, ni los personajes consiguen hacer que el jugador disfrute observándolos. Incluso las animaciones durante el combate dejan que desear. Parece incluso que algunos modelos son Noppera-bo, es decir, fantasmas sin rostro de la mitología japonesa. Ni siquiera los puzles, muchos de los cuales se pueden ver en primera persona, consiguen transmitir algo positivo. Es cierto que el equipo ha tratado de recrear diversos juegos de los años noventa. Pero también es cierto que otros indies también lo han hecho con un apartado gráfico menos decepcionante o, directamente, sin decepcionar. Lo único que podemos destacar son ciertas ilustraciones y bastante variedad a la hora de recorrer zonas como la Mansión Stavros.

En cuanto al apartado sonoro, mi percepción es distinta. Nos encontramos ante distintas pistas que consiguen transmitir la atmósfera de peligro, riesgo y misterio. Pistas sonoras con presencia de violines mezclados con algo de rock, entre otras cosas, algo típico en muchos survival horror. En este caso, se trata de un gran trabajo de Quiet Gecko Audio, con Juan Carlos García Ángel a la cabeza, junto a otros artistas como Francisco Rodríguez Niño, Ana María Medina o Luisa Zarama, entre otros. Un buen trabajo.

Conclusión

Vultures: Scavengers of Death es un survival horror diferente e innovador. Una apuesta por un tipo de terror mezclado con elementos de rol y estrategia que podría sentar cátedra con el tiempo. Un título disfrutable, con una buena historia y mecánicas. Una lástima que el apartado gráfico no esté a la altura de otros apartados, como sí lo está la música.

Vultures: Scavengers of Death
Análisis

Vultures: Scavengers of Death

"¿Necesitas colarte en una ciudad llena de zombis y monstruos? Llama a los Vultures."

0 Nota Final
Procesando...