Hora de castigar a los esbirros del Mar.
Hace unos días, fuimos invitados por parte de Vermilla Studios y Blumhouse Games, a la presentación del juego español Crisol: Theater of Idols. Una obra que llegará el próximo 10 de febrero. En dicho evento, dividido en dos partes, tuvimos una exposición de unos cuarenta minutos que tratamos en otro artículo y una partida in situ de una hora aproximadamente, que es lo que comentaremos a continuación. Hora de castigar a los esbirros del Mar.
Los Tercios del Sol
Crisol nos lleva a una España en convertida en fantasía oscura retorcida, llamada Hispania. Siendo “el lugar de los hechos” la isla de Tormentosa, una ubicación aislada y donde “no ha pasado el tiempo”. En Tormentosa hay muestras de la religión católica, mezclada con el Mar. De hecho, el Mar de Tormentosa y el Sol de Tormentosa son las dos religiones. El protagonista, Gabriel, forma parte de una brigada de élite del Sol, cuyo Dios le ha enviado a eliminar la herejía de la isla. Son los llamados Tercios del Sol (inspirados en los Tercios Viejos). Aunque el catolicismo es clave, las dos religiones tienen influencias del Antiguo Egipto, Grecia.
Al principio Gabriel es un personaje fanático, convencido de que el fin justifica los medios. No obstante, según avanzamos, nada es lo que parece, el blanco y el negro se desdibujarán. Hay un gran contraste entre Gabriel , más moderno, dorado y demás frente a Tormentosa, más plateada y atrasada en el tiempo y la tecnología. Además de este hay personajes basados en nuestra cultura como la Plañidera con sus trajes, basadas en personas contratadas para “llorar” en los funerales. Dicha Plañidera ayudará al protagonista durante su aventura. Otro personaje es Mediodía, un acompañante de Gabriel, natural de la isla, que guía al protagonista, y que cuenta con un traje basado en la indumentaria de los toreros. Mediodía es algo más rebelde mientras que Gabriel es más serio, rígido.
Tras ver a los enemigos que ya hemos mencionado, pudimos observar de la cartelería y los escenarios del juego. Versiones reimaginadas de localizaciones reales españolas, así como productos reales. Por supuesto cambiados y con ciertos toques grotescos, pero atractivos. Finalmente, las armas, que en el juego se recargan sacrificando parte de la sangre (vida) del protagonista. Estas que junto a los colores dorados y rojo sangre simbolizan la bandera de España y le dan un toque majestuoso.

Ingenio y balas, un combo ganador
Una vez comenzamos a probar la nueva versión del juego in situ, vemos que el objetivo era superar una serie de puzles a lo Resident Evil o Tormented Souls. Rompecabezas ingeniosos que requieren atención. Para ello debíamos explorar una zona amplia con puertas cerradas, objetos ocultos y enemigos, muchos enemigos. Durante la partida podíamos obtener hasta cuatro armas distintas: cuchillo, pistola, escopeta y rifle de francotirador. Necesarias ya que la zona de la partida estaba habitada por múltiples enemigos, la mayoría astillados de diversas formas y tamaños. Muchos de ellos armados con armas cuerpo a cuerpo, aunque también los había voladores a modo de “cupidos” infantiles que podían atacar a distancia, lo mismo que otros astillados armados con ballestas.
La clave para vencer a estos enemigos era mantener la distancia y no quedarse quietos. Además, teníamos una vieja amiga de la demo. La propia Dolores, en forma de gigantesco astillado acorazado. Un enemigo que, al igual que en la demo, nos persigue incansablemente y que no puede ser derrotado, por lo que debemos huir y ocultarnos en el típico juego del gato y el ratón. Durante el juego a una serie de jeringas que nos permiten recuperar vida, dinero para gastar con la plañidera, que nos otorgará habilidades y mejoras.
¡Ay Muerte tan rigurosa!
La verdad es que la jugabilidad es bastante buena, hay momentos de tensión, de misterio, algo de urgencia debido a los múltiples enemigos, algunos escondidos. Además, las armas son preciosas, la mecánica de la sangre innovadora y los puzles desafiantes.

Por su parte el apartado artístico es sobresaliente, escenarios, enemigos, armas, cartelería, animaciones. Un lujo sin duda, en cuanto al apartado sonoro no pudimos disfrutar de toda la banda sonora, aunque si del doblaje en castellano. No obstante, hay una canción que destaca, una melodía basada en un poema del siglo XV que será recordada, este tema es el Enamorado y la Muerte, compuesta para Crisol por Xavi Qués y interpretada por Celica Soldream.
Pero en todo evento hay siempre una nota más triste. En el caso de la presentación de Crisol: Theater of Idols, es que hasta el 10 de febrero no será lanzado.