Las armas que podemos adquirir son originales versiones de armas cuerpo a cuerpo que pueden emplearse de dos maneras muy distintas: en su versión corta o extendida. Por otra parte, las armas de fuego son la gran novedad de este título y, aunque su uso es opcional, permite que cualquier jugador pueda empuñarlas y mejorarlas durante la partida. Combinando el uso de ambas y el de la esquiva, se consigue una dinámica de combate más ágil que la experimentada en Dark Souls, aunque no exenta de frustración.
Duradero y variado
Completar la campaña
principal del juego, sin mucha demora, puede suponer cerca de las 40
horas de entretenimiento. Sin embargo, gran parte de su contenido es
opcional, desde colosales enemigos independientes, pasando por otros
cazadores que deambulan por el mundo en busca de nuestra sangre, o las
mazmorras que pueden desbloquearse mediante el uso de unos cálices y que
también cuentan con sus propios guardianes.
Con todo esto auguro
más de 60 horas de juego y, aunque no parezca muy rejugable, también
cuenta con la opción de recomenzar la partida conservando las
estadísticas de nuestro personaje y aumentando la dificultad de los
encuentros.
No he hablado de la opción de invocar a otros
jugadores ni de otros secretos que prefiero no revelar. Considero que la
experiencia de descubrirlos por vuestra cuenta forma parte de la
diversión que el juego proporciona y no deseo privaros de dicho placer.
Mis disculpas por ello.
Conclusiones finales
Bloodborne no
es un juego para cualquiera. Si os planteéis comprarlo, debéis tener
muy claro que sufriréis la rabia y la frustración. Estad seguros de que
si no contáis con la paciencia necesaria, habréis malgastado vuestro
tiempo y dinero pero, si lográis reunir la fuerza de voluntad necesaria
para superar al primer enemigo final, os aseguro que emprenderéis una
aventura emocionante, como pocos juegos logran transmitir.
Su
ambientación, cimentada en el cuidado diseño de niveles, las dementes
criaturas que lo habitan y su magistral banda sonora, logran
introducirnos de lleno en su macabro universo aunque, de vez en cuando,
sus múltiples fallos se empeñen en sacarnos un poco del mismo. Su
mecánica de juego y la variedad de situaciones nos pondrán a prueba
constantemente, obligándonos a memorizar cada paso que dimos en la
anterior vida, generando una satisfactoria sensación de aprendizaje.

Por último, quisiera aclarar que, si bien no creo que la nota deba ser el factor determinante en la compra de un videojuego, en este caso queda aún más patente, pues no depende de la calidad del mismo, sino de su capacidad de divertir a cada tipo de jugador, según sus gustos y paciencia. En mis primeras horas de juego lo hubiese valorado con un 4, pues solo me reportaba malas experiencias y la sensación de estar perdiendo mi tiempo pero, tras varias sesiones de juego y mucho sufrimiento, quedé tan fascinado que ya nada pudo librarme de su sed de sangre.
Bloodborne
"El arte del fracaso."