Bloodborne

PlayStation 4
8.0

Publicado el 16-04-2015 a las 23:50

Autor: Carlos "Mentenroscada" Zarzuela

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Es la sensación de injusticia la que realmente me encabrona (con perdón) y que viene dada por los elementos que no controlamos y que, en muchas ocasiones, tienen relación con defectos del juego. Por poner algunos ejemplos, las paredes delgadas como verjas o muros bajos, dejan pasar tanto nuestros ataques como los del enemigo, a pesar de la evidente limitación física, o la caprichosa detección de colisiones hace que nuestro personaje lance animaciones no deseadas en los momentos menos oportunos.


Una dura prueba para nuestra paciencia

Tengo que confesar que en el momento de escribir estas líneas, apenas he logrado completar la mitad de su recorrido. Cerca de 18 horas me preceden, y de estas, fueron algo más de 8 las emplee en completar la primera zona, muriendo una y otra vez para, al final decantarme por la acumulación “segura” de ecos de sangre para mejorar a mi personaje y poder enfrentarme a los enemigos de siempre con mayores garantías.

Llamadme manco, pero el primer enemigo imprescindible en la historia, un cazador que se encuentra en un tétrico cementerio, me resulto imposible de superar. Tras cerca de 10 intentos prolongados en varias sesiones de juego, me desesperé y, lo reconozco, busque ayuda en youtube. Este fue un momento de inflexión para mí. De no tener la obligación de con mis lectores, hubiese apagado la consola, guardado el juego en la estantería y enterrado su recuerdo en lo más profundo de mi memoria. No fue así, pues, afortunadamente encontré un video en el que se detallaba la manera de reducir la dificultad de los enemigos finales: dejar el juego activo durante 12 horas ininterrumpidas.

Dicho y hecho. Tras toda una noche de preocupación por la cuenta de la luz, desperté renovado, con ganas de comprobar como ese maldito ser, de ataques inesperados y constantes, se había rebajado a mi nivel y sucumbía a mis ataques.

A partir de entonces no solo conseguí avanzar más rápido, mejorar aún más mis recursos de combate y descubrir un mayor número de esplendidas localizaciones, sino que sentí como el juego me iba atrapando irreversiblemente hasta el punto de necesitar expandirlo, mediante foros y conversaciones con otros, para revelar todos sus secretos.


Las armas del cazador

En el juego se nos pide explorar y combatir para desempeñar esa labor se nos da el control de un cazador que responde con movimientos “realistas”. Esto quiere decir que, al igual que el resto de criaturas en juego, nuestro protagonista tiende a desarrollar sus movimientos de manera más natural, con los habituales procesos de preparación, ejecución y recuperación. Es crucial que, para sobrevivir aprendamos a medir las distancias y los tiempos de preparación de nuestros ataques, así como el de los enemigos que nos encontremos.