La nueva estructura de Xbox deja importantes cambios entre sus estudios internos
La compañía agrupa estudios y redefine responsabilidades mientras avanza en el proceso iniciado meses atrás.
Noviembre parecía cosa de dos, GTA 6 y The Legend of Zelda: Ocarina of Time, hasta el punto de que Chris Dring, director de The Game Business, los llegó a llamar el «Barbenheimer» de los videojuegos. Activision no está de acuerdo. «Con permiso de Zelda, creo que [GTA 6 y Modern Warfare 4] son los dos juegos más grandes del año», ha dicho Tyler Bahl, director de marketing de la compañía, en una entrevista con The Game Business, a una semana del estreno de Call of Duty: Modern Warfare 4, el 23 de octubre.
Lejos de temer a Rockstar, Bahl cree que GTA 6 le hará un favor: «Más gente entrando en el menú, más gente quitándole el polvo a su Xbox o su PlayStation y volviendo a jugar, significa más ojos para nosotros». Tampoco da por hecho que los jugadores de Call of Duty vayan a caer a partir del 19 de noviembre, y apuesta por el componente social de la saga, que este año llega también a Switch 2. En la misma entrevista se queja de lo que llama el «impuesto Call of Duty»: la prensa, dice, ya da por hecho su éxito y olvida el trabajo de sus 4.500 empleados. «Tenemos 100 millones de jugadores en el free-to-play, hemos vendido 500 millones de unidades y tenemos mil millones de descargas en el juego para móviles», recuerda.
Los datos no le dan del todo la razón. Según Mat Piscatella, analista de Circana, en agosto el 15% de los jugadores de consola y PC de Estados Unidos pensaba comprar MW4, frente al 21% que tenía Black Ops 7 en las mismas fechas del año pasado, y el 10,4% de Ocarina of Time, una cifra que considera más meritoria porque hay muchas menos Switch 2 que PS5, Xbox o PC. «El año pasado se culpó de los malos resultados a Game Pass. Ahora, a la prensa. Cuando MW4 decepcione, será culpa de GTA», ironiza Piscatella, que recuerda que los ports de los primeros Black Ops han estado entre los grandes lanzamientos del año.
GTA 6, además, tendrá su oportunidad en los premios. The Game Awards ha fijado el 20 de noviembre como fecha límite para que un juego pueda optar a sus galardones, un día después de su estreno. En redes ha habido quien ha visto la mano de Geoff Keighley, pero el corte es el de siempre: fue el 21 de noviembre en 2025 y el 22 en 2024. Según GamesRadar, sus rivales saldrán de juegos como Saros, Slay the Spire 2, Resident Evil Requiem y, cómo no, el propio Ocarina of Time. Mientras, Rockstar ya ha estrenado el tráiler de lanzamiento.