Konami reúne Silent Hill, Castlevania y más en una nueva presentación
La compañía promete material exclusivo y nuevos mensajes de los desarrolladores durante su próxima emisión.
Castlevania: Belmont's Curse llega el 15 de octubre a PS5, Xbox Series, Switch y PC (Steam y Microsoft Store), pero Konami dejará probarlo dos semanas antes: el 1 de octubre publicará una demo gratuita con «las primeras fases del juego» --el capítulo inicial-- cuyos datos de guardado se pueden transferir a la versión completa. La letra pequeña importa: hay que comprar el juego en la misma plataforma en la que se jugó la demo (nada de probarlo en PC para adelantar la partida de PS5) y tener la versión completa actualizada al importar el progreso. Konami avisa además de que «ciertas funciones y contenidos pueden estar restringidos en la versión de prueba».
La descarga es ligera: 4 GB en Steam, 6 GB en PS5 y 5 GB en Xbox Series; la versión de Switch exige un mínimo de 3 GB y es la única que funciona a 30 fps, frente a los 60 del resto de plataformas. Sigue sin haber noticia de una versión nativa para Switch 2, algo que los usuarios de Nintendo reclaman desde el anuncio y que ya hace dudar a más de uno sobre qué edición comprar. Konami tampoco ha concretado la duración de la demo; quienes probaron el juego en junio en París recuerdan una sesión de algo más de tres horas con tres jefes, varias fases y abundantes puzles y secretos, y las capturas publicadas apuntan a un recorte parecido.
Belmont's Curse, desarrollado por Evil Empire (el estudio que mantuvo Dead Cells y creó The Rogue Prince of Persia) junto a Motion Twin, arranca en el París de 1499, en llamas y tomado por criaturas surgidas de las sombras. Trevor Belmont, el héroe que derrotó a Drácula, se adentra en la ciudad con su hija Rose, armada con el látigo sagrado Vampire Killer, y es ella quien acaba envuelta en la conspiración que se oculta bajo el castillo. En la práctica Rose pelea con espada --habrá siete categorías de armas-- y reserva el látigo para desplazarse; el sistema Arcana encierra a los jefes derrotados en cartas de tarot que otorgan sus habilidades, mejorables y en algunos casos necesarias para alcanzar zonas antes inaccesibles, y las Reliquias aportan bonificaciones pasivas que se recargan infligiendo daño en vez de recogiendo corazones. Quien ha jugado ya en el Tokyo Game Show habla de un combate «ajustado» y de un mapa que enseña desde el primer minuto lugares a los que no se llegará hasta mucho después: el ADN metroidvania intacto.
Konami define el proyecto como un juego pensado para quien adora el género pero nunca ha tocado un Castlevania. La demo del 1 de octubre, en plena antesala de Halloween, será la primera oportunidad de comprobar si el regreso de la saga tras tantos años de silencio está a la altura del apellido.