Silent Hill: Townfall se pasa a la primera persona
El nuevo tráiler responde preguntas… y abre otras: aquí la amenaza se vive pegada a la cara, y el miedo también se “toca”.
Hay un retorno que no se presenta como simple nostalgia. Aquí la sensación es que quieren recuperar el pulso 2D pero con una forma de moverse y de pelear que se siente más viva y más agresiva, sin perder el sabor gótico. La historia nos lleva a París en 1499, justo cuando la ciudad pasa de lo cotidiano al caos: criaturas surgiendo donde no deberían, calles que parecen a punto de romperse y una amenaza que no se limita a “un castillo en el horizonte”.
El protagonista está ligado al legado Belmont y vuelve con el Vampire Killer, pero lo interesante es cómo lo plantean: el látigo no es solo “pegar”. Funciona como herramienta para recolocarte, ganar altura, encadenar impulsos y convertir el combate en algo más dinámico, casi de entrar y salir con velocidad. Se intuye un enfoque que premia el ritmo: si dudas, te comen; si te lanzas mal, también.
Y aunque el látigo sea la estrella, no vas a ir con un único recurso. En lo mostrado aparece una espada como alternativa más directa, y el juego deja caer que habrá más opciones para adaptar tu estilo. La idea suena a elegir bien: no todo se resuelve igual, y ciertas zonas o enemigos parecen pedir otra forma de afrontar el peligro.
También hay detalles que hacen sonreír a los de siempre: secretos, estancias ocultas, paredes “sospechosas” y recompensas que aparecen donde menos lo esperas. Y sí, hay enemigos reconocibles, de esos que al principio parecen poca cosa… hasta que te rodean y te obligan a moverte.
Visualmente mezcla color más vivo con ambientes oscuros, como si quisieran que el juego fuese más legible y moderno sin renunciar a la identidad. De momento se guardan información, pero el mensaje está claro: sale en 2026 en PS5 y no parece un lanzamiento “pequeño”.