Una divertida invasión alienígena.
Como caído del espacio exterior, nos llega este título originariamente concebido para el mercado Japonés. Y aunque no rebose originalidad, si que lo hace de jugabilidad llegando a niveles muy altos haciéndonos recordar con nostalgia viejos clásicos del mundo del videojuego que tan buenos ratos nos hicieron pasar.
Sin grandes presentaciones o introducciones, la trama comienza con la invasión del planeta tierra por parte de fuerzas alienígenas, que no vienen con muchas ganas de hacer amigos, sino con ganas de exterminar la raza humana. Para ello se ha creado un grupo de resistencia, al que nosotros pertenecemos el EDF.
Desde el menú nos hacemos conscientes de la estética que luce este juego, típicamente Japonés y con un toque retro. Menús sencillos y sin complicaciones que cumplen perfectamente su función. Se agradece mucho el sistema para guardar partidas, permitiéndonos hacerlo siempre que dispongamos entre misión y misión.

Manos a la obra… ¡A jugar se ha dicho!
La
lucha transcurrirá en ciudades enormes, en sus
alrededores, en oscuras cuevas, etc. Todo con una ambientación muy
conseguida y como ya mencioné antes muy “japo”. Fijaos en los
uniformes de nuestro personaje ¿no os recuerda a algo? Aunque no se nos
permita jugar a través de Xbox Live, si podremos jugar a dos jugadores en modo
cooperativo.
Se estructura en 50 misiones, que podremos jugar tantas veces como queramos en los distintos niveles de dificultad que nos ofrecen. Pocas son las decisiones que deberemos tomar, sólo tendremos que elegir el armamento que utilizaremos en cada misión, y completarla con éxito. A lo largo del juego iremos consiguiendo este armamento, y según se nos promete dispondremos de alrededor de 150, cada una nos será más o menos útil según el tipo de enemigo al que nos enfrentemos.
También se nos permitirá el uso de vehículos, que iremos encontrando
repartidos por los distintos escenarios y que son de lo más
variado. Dispondremos de un helicóptero, un tanque, un robot tipo
“Mech”, y el más cachondo... una moto como las que aparecen en
el Retorno del Jedi. No son ninguna maravilla, como su
control, pero ayudan a dar variedad al juego. Yo personalmente me
quedo con el “Mech”, con este podemos hacer mucha pupa, aunque es bastante
lento.