Cuatro nuevos conquistadores llegan a los Imperios Mortales.
La campaña Imperios Mortales, junto al modo multijugador de Total War Warhammer III, recibe cuatro nuevos ejércitos para luchar por la supremacía en el Viejo Mundo. Durante el análisis de Tides of Torment, hablábamos de la espera del legendario Nagash. Esa espera ha terminado con el DLC Señores del Fin de los Tiempos, del que hablaremos a continuación. El juego de estrategia 4X de Creative Assembly y la editora SEGA amplía sus horizontes de guerra, conquista y dominio.
El mayor de los nigromantes ha regresado
La mayor parte del contenido adicional de Señores del Fin de los Tiempos gira en torno a cuatro “nuevos” señores legendarios: Nagash (Legiones No Muertas), Boris Todbringer (Middenland), los Glottkin (Guerreros del Caos) y Thanquol (Clan Scruten). Algunos se unen a facciones ya existentes, mientras que otros, como Nagash, forman su propia nueva facción.
Comencemos con Nagash. Por un lado, nos encontramos ante el más poderoso nigromante del mundo, capaz de reclutar en campaña unidades de tres facciones distintas: Condes Vampiro, Costa del Vampiro y Reyes Funerarios. Esto implica que, en una sola facción, podemos reclutar y desplegar el equivalente a tres razas distintas, lo que nos proporciona un abanico de unidades y posibilidades colosal, incluso pudiendo combinarlas. Su comienzo nos lleva a Nehekara. No es la primera raza que lo puede hacer, ya que los Guerreros del Caos o los Demonios del Caos podían también desplegar arsenales incluso mayores en tamaño y poder que las Legiones No Muertas. Aun así, esta capacidad de Nagash lo convierte en un enemigo de por sí extremadamente peligroso, militarmente hablando.
No obstante, durante la campaña, la capacidad de reclutamiento de estas unidades, además de estar parcialmente bloqueada, está limitada a diversas mejoras y otras mecánicas de campaña de Nagash. Precisamente, el panel del nigromante, mediante el recurso “sigilos”, permite ampliar el límite del reclutamiento. Asimismo, hay otro sistema especial (y costoso), los Mortarcas, que permiten a Nagash comenzar un proceso de dominio sobre otras facciones no muertas. La idea, básicamente, es una confederación forzada de facciones que pasan a ser controladas por el jugador sin diplomacia directa.
El mayor de los nigromantes ha regresado
La mayor parte del contenido adicional de Señores del Fin de los Tiempos gira en torno a cuatro “nuevos” señores legendarios: Nagash (Legiones No Muertas), Boris Todbringer (Middenland), los Glottkin (Guerreros del Caos) y Thanquol (Clan Scruten). Algunos se unen a facciones ya existentes, mientras que otros, como Nagash, forman su propia nueva facción.
Comencemos con Nagash. Por un lado, nos encontramos ante el más poderoso nigromante del mundo, capaz de reclutar en campaña unidades de tres facciones distintas: Condes Vampiro, Costa del Vampiro y Reyes Funerarios. Esto implica que, en una sola facción, podemos reclutar y desplegar el equivalente a tres razas distintas, lo que nos proporciona un abanico de unidades y posibilidades colosal, incluso pudiendo combinarlas. Su comienzo nos lleva a Nehekara. No es la primera raza que lo puede hacer, ya que los Guerreros del Caos o los Demonios del Caos podían también desplegar arsenales incluso mayores en tamaño y poder que las Legiones No Muertas. Aun así, esta capacidad de Nagash lo convierte en un enemigo de por sí extremadamente peligroso, militarmente hablando.
No obstante, durante la campaña, la capacidad de reclutamiento de estas unidades, además de estar parcialmente bloqueada, está limitada a diversas mejoras y otras mecánicas de campaña de Nagash. Precisamente, el panel del nigromante, mediante el recurso “sigilos”, permite ampliar el límite del reclutamiento. Asimismo, hay otro sistema especial (y costoso), los Mortarcas, que permiten a Nagash comenzar un proceso de dominio sobre otras facciones no muertas. La idea, básicamente, es una confederación forzada de facciones que pasan a ser controladas por el jugador sin diplomacia directa.

Adicionalmente, Nagash incorpora varias nuevas unidades, como Templarios de Drakenhof, el regimiento de renombre Sepulchrex (Ushabti) o el héroe legendario Walach Harkon. Aunque, quizás, su mayor poder reside en la Pirámide Negra, que sirve como otro árbol tecnológico capaz de aplicar potentes mejoras a la facción y los ejércitos, o en los Libros de Hechicería de Nagash, que van por el mismo camino, pero requieren muchos sigilos, derrotar ejércitos enemigos concretos (los libros), entre otras cosas.
Las “víctimas” que se convirtieron en verdugos
Un segundo “señor” legendario son los hermanos Glottkin. Unos hermanos que fueron víctimas de los combates entre las tribus norses y el Imperio, aunque ya desde su nacimiento fueron salvados y marcados por Nurgle. El jugador podrá usar a estos tres poderosos hermanos como parte de los Guerreros del Caos, comenzando en la zona tradicionalmente ocupada por Norsca. Aunque los hermanos están consagrados a Nurgle, pudiendo, de hecho, reclutar unidades de esa facción, se encuentran en una facción que unifica el Caos, pudiendo reclutar unidades de Caos Unificado. Precisamente, una particularidad es que, a medida que nos acercamos al Caos Absoluto o a Nurgle, recibiremos unas bonificaciones u otras.
Los hermanos Glottkin pueden crear asentamientos que rompen la realidad, generando una conexión directa con el Jardín de Nurgle, pudiendo reclutar demonios y generar plagas aleatorias continuamente. Por si fuera poco, se incorporan nuevas unidades, como los Reyes de la Plaga Pútridos y el regimiento de renombre Hijos de la Última Plaga. También, gracias al recurso de las almas, se pueden desbloquear regalos de Nurgle, con poderosas bonificaciones, junto a algún inconveniente para la facción.

El azote de los Hombres Bestia
El tercer señor legendario es Boris Todbringer, Conde Elector de Middenland y acérrimo enemigo de Khazrak el Tuerto. Middenland supone una facción dura dentro de las facciones del Imperio, dedicada no solo a Sigmar, sino también al dios Ulric. Debido a eso, podremos desplegar nuevas unidades, como Guerreros de Ulric o el regimiento de renombre Hermandad del Hacha. Asimismo, levantar altares y mejoras en nombre de Ulric ofrecerá poderosas bonificaciones a esta facción, que resulta estar rodeada de rivales y potenciales enemigos debido a su cercanía a la costa de Norsca. Aunque no cuentan con algunos de los ingenios imperiales, tales como los Rifles Largos, resulta ser una facción endurecida y preparada para rechazar y castigar a cualquiera que se les interponga.
Finalmente, desde los túneles que llegan hasta Marienburgo y asentamientos cercanos a Kazak Kadrin, el Clan Scruten llega para vencer de la mano del Vidente Gris. Un vidente capaz de usar hechizos de Plaga y Ruina. Gracias a ellos, así como a las mecánicas basadas en planes maestros, Thanquol puede generar ejércitos aliados para eliminar señores enemigos y salvar grandes distancias en los pasos subterráneos. También puede acceder al amplio catálogo de unidades Skaven, a las que se unen los Diablo de Asalto o el regimiento de renombre Alimañas de Muerte. Tendremos que tener en cuenta mecánicas tradicionales como los alimentos o los asentamientos subterráneos. Además, Thanquol puede crear asentamientos parasíticos en zonas enemigas para generar recursos drenados al enemigo, debilitándolo desde dentro. Siempre que no seamos detectados, claro.
Como podemos ver, este DLC nos aporta cuatro “piezas” más en el inmenso ajedrez de Imperios Mortales. Señores del Fin de los Tiempos nos permite liderar a algunas de las figuras más destructivas del universo de Games Workshop, así como disfrutar de nuevas unidades, héroes y mecánicas. Además, debido a la tradicional espectacularidad que los desarrolladores tratan de transmitir al recrear el juego de mesa, las unidades, los hechizos, los combates y demás siguen siendo una maravilla visual. Por si fuera poco, en esta ocasión los desarrolladores han incorporado nuevas pistas musicales al juego con motivo de la llegada del DLC, relativas, por ejemplo, a razas como los Skaven, el Imperio o los Guerreros del Caos. Dichas piezas musicales presentan fuertes composiciones instrumentales mezcladas con interpretaciones vocales que combinan de forma destacada.

Conclusión
Señores del Fin de los Tiempos es un buen DLC para Total War Warhammer III. Un contenido que aporta nuevas formas de jugar, beneficios que aprovechar en batalla o durante la campaña, complicando la jugabilidad, lo cual, para aficionados a los Total War, a Warhammer o a la estrategia en general, es un plus. También aporta nuevas unidades y enemigos que combatir.
Podría ser que este DLC sea un paso más hacia la llegada de un nuevo juego ambientado en Age of Sigmar o incluso en The Old World. Aunque solo es una teoría personal. Debemos mencionar, no obstante, algo que este evidencia una vez más. Desafortunadamente, como hemos comentado en otras ocasiones, Total War Warhammer III sigue sufriendo una política de división y subdivisión en forma de múltiples DLC y tres juegos que, para poder disfrutar de todo su contenido en Warhammer III, nos obligarían a invertir entre trescientos y trescientos cincuenta euros, al menos.
Las “víctimas” que se convirtieron en verdugos
Un segundo “señor” legendario son los hermanos Glottkin. Unos hermanos que fueron víctimas de los combates entre las tribus norses y el Imperio, aunque ya desde su nacimiento fueron salvados y marcados por Nurgle. El jugador podrá usar a estos tres poderosos hermanos como parte de los Guerreros del Caos, comenzando en la zona tradicionalmente ocupada por Norsca. Aunque los hermanos están consagrados a Nurgle, pudiendo, de hecho, reclutar unidades de esa facción, se encuentran en una facción que unifica el Caos, pudiendo reclutar unidades de Caos Unificado. Precisamente, una particularidad es que, a medida que nos acercamos al Caos Absoluto o a Nurgle, recibiremos unas bonificaciones u otras.
Los hermanos Glottkin pueden crear asentamientos que rompen la realidad, generando una conexión directa con el Jardín de Nurgle, pudiendo reclutar demonios y generar plagas aleatorias continuamente. Por si fuera poco, se incorporan nuevas unidades, como los Reyes de la Plaga Pútridos y el regimiento de renombre Hijos de la Última Plaga. También, gracias al recurso de las almas, se pueden desbloquear regalos de Nurgle, con poderosas bonificaciones, junto a algún inconveniente para la facción.

El azote de los Hombres Bestia
El tercer señor legendario es Boris Todbringer, Conde Elector de Middenland y acérrimo enemigo de Khazrak el Tuerto. Middenland supone una facción dura dentro de las facciones del Imperio, dedicada no solo a Sigmar, sino también al dios Ulric. Debido a eso, podremos desplegar nuevas unidades, como Guerreros de Ulric o el regimiento de renombre Hermandad del Hacha. Asimismo, levantar altares y mejoras en nombre de Ulric ofrecerá poderosas bonificaciones a esta facción, que resulta estar rodeada de rivales y potenciales enemigos debido a su cercanía a la costa de Norsca. Aunque no cuentan con algunos de los ingenios imperiales, tales como los Rifles Largos, resulta ser una facción endurecida y preparada para rechazar y castigar a cualquiera que se les interponga.
Finalmente, desde los túneles que llegan hasta Marienburgo y asentamientos cercanos a Kazak Kadrin, el Clan Scruten llega para vencer de la mano del Vidente Gris. Un vidente capaz de usar hechizos de Plaga y Ruina. Gracias a ellos, así como a las mecánicas basadas en planes maestros, Thanquol puede generar ejércitos aliados para eliminar señores enemigos y salvar grandes distancias en los pasos subterráneos. También puede acceder al amplio catálogo de unidades Skaven, a las que se unen los Diablo de Asalto o el regimiento de renombre Alimañas de Muerte. Tendremos que tener en cuenta mecánicas tradicionales como los alimentos o los asentamientos subterráneos. Además, Thanquol puede crear asentamientos parasíticos en zonas enemigas para generar recursos drenados al enemigo, debilitándolo desde dentro. Siempre que no seamos detectados, claro.
Como podemos ver, este DLC nos aporta cuatro “piezas” más en el inmenso ajedrez de Imperios Mortales. Señores del Fin de los Tiempos nos permite liderar a algunas de las figuras más destructivas del universo de Games Workshop, así como disfrutar de nuevas unidades, héroes y mecánicas. Además, debido a la tradicional espectacularidad que los desarrolladores tratan de transmitir al recrear el juego de mesa, las unidades, los hechizos, los combates y demás siguen siendo una maravilla visual. Por si fuera poco, en esta ocasión los desarrolladores han incorporado nuevas pistas musicales al juego con motivo de la llegada del DLC, relativas, por ejemplo, a razas como los Skaven, el Imperio o los Guerreros del Caos. Dichas piezas musicales presentan fuertes composiciones instrumentales mezcladas con interpretaciones vocales que combinan de forma destacada.

Conclusión
Señores del Fin de los Tiempos es un buen DLC para Total War Warhammer III. Un contenido que aporta nuevas formas de jugar, beneficios que aprovechar en batalla o durante la campaña, complicando la jugabilidad, lo cual, para aficionados a los Total War, a Warhammer o a la estrategia en general, es un plus. También aporta nuevas unidades y enemigos que combatir.
Podría ser que este DLC sea un paso más hacia la llegada de un nuevo juego ambientado en Age of Sigmar o incluso en The Old World. Aunque solo es una teoría personal. Debemos mencionar, no obstante, algo que este evidencia una vez más. Desafortunadamente, como hemos comentado en otras ocasiones, Total War Warhammer III sigue sufriendo una política de división y subdivisión en forma de múltiples DLC y tres juegos que, para poder disfrutar de todo su contenido en Warhammer III, nos obligarían a invertir entre trescientos y trescientos cincuenta euros, al menos.
Análisis
Total War: Warhammer III – Señores del Fin de los Tiempos
"Cuatro nuevos conquistadores llegan a los Imperios Mortales."
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Nota Final
Procesando...