La guerra moderna cambia cuando observamos el campo de batalla desde el cielo.
Es hora de participar en operaciones militares de una forma distinta. No con ejércitos, sino con unas pocas unidades coordinadas por una aeronave capaz de desplegar un gran poder desde los cielos y eliminar cientos de unidades enemigas en segundos. Con esta premisa, presentamos las impresiones de Drone Sector. Se trata de un juego de simulación y estrategia desarrollado por Icosphere y editado por MicroProse Software. Antes de pasar a hablar de lo que hemos podido probar, recordemos que el juego ha sido lanzado en formato Early Access. Esto implica que el desarrollo no ha terminado, por lo que podemos encontrar algunos fallos, problemas y carencias. Una vez dicho esto, hablemos de Drone Sector.
El cazador de los cielos, en tus manos
La propuesta de Drone Sector es que asumamos el papel del operador de un dron, el cual debe coordinar y ejecutar diversas operaciones militares. Por ahora, el juego nos permite manejar un tipo de aeronave en dos modos de juego: carrera, con misiones algo más preestablecidas y un planteamiento más limitado, o el modo sandbox. Aunque nos vamos a centrar en el modo carrera, hay elementos comunes a ambos modos. Por ahora, se nos permite equipar hasta cuatro armas distintas a elegir entre siete disponibles. Desde una ametralladora Vulcan hasta un cañón de 120 mm similar a los que usan los AC-130 o un lanzamisiles. Un arsenal listo para arrasar multitud de enemigos. Antes de empezar la misión, estamos en una especie de cuartel general donde podemos emprender diversas acciones.
Una de las primeras y más importantes es fabricar, mediante los recursos disponibles y recolectados tras las misiones, munición para las armas. Esto se debe a que la munición es limitada y se puede acabar muy rápido si no tenemos cuidado. También podemos acceder al árbol de tecnología. Aquí podemos desbloquear mejoras para el dron, para las misiones, nuevas armas y municiones, además de nuevos vehículos y escuadrones para desplegar en las operaciones e incluso aumentar el máximo de escuadras. Por ahora, hay seis tipos de vehículos aliados y dos tipos de escuadras de infantería. También podemos establecer las armas y el tipo de munición del dron, con hasta dos tipos por cada arma equipada. En este punto, el juego nos proporciona diversos tipos de munición para enfrentarnos a distintos enemigos, ya sean vehículos o infantería. También tenemos un menú para reparar y mantener el dron.
¿Listo para las «Black Ops»?
Hora de empezar las misiones. A pesar de ser un simulador, por ahora son bastante sencillas: cumplir objetivos como destruir los señalados en rojo, llevar a los escuadrones hasta los puntos marcados en verde y extraerlos. A veces los escuadrones están presentes simplemente porque tienen que estar, ya que los objetivos se limitan a destruir y extraer. La misión la podemos ver a través de la cámara del dron, como si estuviéramos a miles de kilómetros ejerciendo como operadores. Justo antes de empezar, estaremos en una situación de tranquilidad en la que el enemigo no es consciente de nuestra presencia, lo que nos permite observar el escenario, detectar enemigos y planificar la ruta de los escuadrones y dónde atacar primero.

Hay algo importante: según vayamos terminando misiones, el medidor de amenaza se irá incrementando. Esto implica que el enemigo irá sospechando de nuestra aeronave y de su papel en las operaciones. Conforme ese medidor aumente, el enemigo irá desplegando defensas antiaéreas, lo que pondrá en peligro nuestro dron. Por ello, la detección durante las primeras fases de la misión es importante, al igual que la altura y la velocidad de la aeronave, que influyen a la hora de recibir daño. También es importante aprovechar la visión nocturna, el zoom y la visión térmica para detectar enemigos.
Un transporte de tropas que no puede transportar tropas
Hay un problema en las misiones, y es la incapacidad de la infantería aliada para entrar en vehículos que, de hecho, son transportes de personal. Es cierto que en el roadmap está previsto un sistema para transportar a nuestros escuadrones, pero por ahora los soldados deben ir a pie, lo que retrasa y dificulta la extracción. Esto es importante porque, en muchas misiones, tras comenzar el ataque, el enemigo solicita refuerzos que tardan unos pocos minutos en llegar, lo que pone en peligro, sobre todo, a las escuadras de infantería. Curiosamente, el enemigo sí puede desplegar tropas desde sus vehículos de transporte. Más allá de eso, normalmente las misiones son rápidas y muchas de ellas duran menos de quince minutos.
En general, es un simulador más sencillo y accesible de lo habitual dentro de los simuladores de guerra. Es bastante entretenido, exige cuidado y capacidad de reacción, pero le falta contenido porque, aunque las misiones pueden desarrollarse en diversos escenarios, con sus problemas y oportunidades, pueden volverse repetitivas. No ocurre tanto con la preparación en el cuartel general.

Veo los paisajes, pero…
Ya que hablamos de un juego en el que vemos todo a través de la «cámara de un dron», la forma de observar los escenarios es distinta. El juego nos permite hacer zoom y hacer que el dron vuele más bajo y más despacio. En general, da la sensación de que muchas operaciones se desarrollan en Oriente Medio, ya que numerosas misiones suceden en zonas montañosas y áridas. Cuando nos acercamos para ver los detalles, comprobamos que, por ahora, los paisajes son bastante simples, aunque están hechos a mano, lo cual es un punto a favor. Algo entendible, ya que hablamos de un Early Access en el que el jugador se va a fijar principalmente en el enemigo, determinando dónde está, cuántos son y qué armamento poseen. También resulta más interesante observar los efectos de las armas y los combates entre unidades enemigas y aliadas.
En cuanto al apartado sonoro, vemos que Drone Sector no posee suficientes pistas para que podamos hablar de una banda sonora como tal. No obstante, los sonidos ambientales del vuelo del dron, de los disparos y de las explosiones de las armas sí resultan más atractivos e interesantes. De hecho, en todo momento escuchamos voces por radio sobre lo que ocurre en tiempo real, aunque podemos acelerar el tiempo.
Conclusión
Drone Sector es un buen simulador, sencillo de entender y manejar, perfecto si quieres entrar en este género. De alguna manera, nos permite recrear la guerra «moderna», en la que los drones tienen cada vez un papel mayor, y no solo como apoyo. En este sentido, tenemos dos modos de juego que ofrecen entretenimiento y experimentación, además de exigir algo de habilidad y planificación inicial. Asimismo, es un juego con potencial por delante debido a que está en Early Access, aunque necesita arreglar alguna que otra carencia que entorpece la experiencia.
El cazador de los cielos, en tus manos
La propuesta de Drone Sector es que asumamos el papel del operador de un dron, el cual debe coordinar y ejecutar diversas operaciones militares. Por ahora, el juego nos permite manejar un tipo de aeronave en dos modos de juego: carrera, con misiones algo más preestablecidas y un planteamiento más limitado, o el modo sandbox. Aunque nos vamos a centrar en el modo carrera, hay elementos comunes a ambos modos. Por ahora, se nos permite equipar hasta cuatro armas distintas a elegir entre siete disponibles. Desde una ametralladora Vulcan hasta un cañón de 120 mm similar a los que usan los AC-130 o un lanzamisiles. Un arsenal listo para arrasar multitud de enemigos. Antes de empezar la misión, estamos en una especie de cuartel general donde podemos emprender diversas acciones.
Una de las primeras y más importantes es fabricar, mediante los recursos disponibles y recolectados tras las misiones, munición para las armas. Esto se debe a que la munición es limitada y se puede acabar muy rápido si no tenemos cuidado. También podemos acceder al árbol de tecnología. Aquí podemos desbloquear mejoras para el dron, para las misiones, nuevas armas y municiones, además de nuevos vehículos y escuadrones para desplegar en las operaciones e incluso aumentar el máximo de escuadras. Por ahora, hay seis tipos de vehículos aliados y dos tipos de escuadras de infantería. También podemos establecer las armas y el tipo de munición del dron, con hasta dos tipos por cada arma equipada. En este punto, el juego nos proporciona diversos tipos de munición para enfrentarnos a distintos enemigos, ya sean vehículos o infantería. También tenemos un menú para reparar y mantener el dron.
¿Listo para las «Black Ops»?
Hora de empezar las misiones. A pesar de ser un simulador, por ahora son bastante sencillas: cumplir objetivos como destruir los señalados en rojo, llevar a los escuadrones hasta los puntos marcados en verde y extraerlos. A veces los escuadrones están presentes simplemente porque tienen que estar, ya que los objetivos se limitan a destruir y extraer. La misión la podemos ver a través de la cámara del dron, como si estuviéramos a miles de kilómetros ejerciendo como operadores. Justo antes de empezar, estaremos en una situación de tranquilidad en la que el enemigo no es consciente de nuestra presencia, lo que nos permite observar el escenario, detectar enemigos y planificar la ruta de los escuadrones y dónde atacar primero.

Hay algo importante: según vayamos terminando misiones, el medidor de amenaza se irá incrementando. Esto implica que el enemigo irá sospechando de nuestra aeronave y de su papel en las operaciones. Conforme ese medidor aumente, el enemigo irá desplegando defensas antiaéreas, lo que pondrá en peligro nuestro dron. Por ello, la detección durante las primeras fases de la misión es importante, al igual que la altura y la velocidad de la aeronave, que influyen a la hora de recibir daño. También es importante aprovechar la visión nocturna, el zoom y la visión térmica para detectar enemigos.
Un transporte de tropas que no puede transportar tropas
Hay un problema en las misiones, y es la incapacidad de la infantería aliada para entrar en vehículos que, de hecho, son transportes de personal. Es cierto que en el roadmap está previsto un sistema para transportar a nuestros escuadrones, pero por ahora los soldados deben ir a pie, lo que retrasa y dificulta la extracción. Esto es importante porque, en muchas misiones, tras comenzar el ataque, el enemigo solicita refuerzos que tardan unos pocos minutos en llegar, lo que pone en peligro, sobre todo, a las escuadras de infantería. Curiosamente, el enemigo sí puede desplegar tropas desde sus vehículos de transporte. Más allá de eso, normalmente las misiones son rápidas y muchas de ellas duran menos de quince minutos.
En general, es un simulador más sencillo y accesible de lo habitual dentro de los simuladores de guerra. Es bastante entretenido, exige cuidado y capacidad de reacción, pero le falta contenido porque, aunque las misiones pueden desarrollarse en diversos escenarios, con sus problemas y oportunidades, pueden volverse repetitivas. No ocurre tanto con la preparación en el cuartel general.

Veo los paisajes, pero…
Ya que hablamos de un juego en el que vemos todo a través de la «cámara de un dron», la forma de observar los escenarios es distinta. El juego nos permite hacer zoom y hacer que el dron vuele más bajo y más despacio. En general, da la sensación de que muchas operaciones se desarrollan en Oriente Medio, ya que numerosas misiones suceden en zonas montañosas y áridas. Cuando nos acercamos para ver los detalles, comprobamos que, por ahora, los paisajes son bastante simples, aunque están hechos a mano, lo cual es un punto a favor. Algo entendible, ya que hablamos de un Early Access en el que el jugador se va a fijar principalmente en el enemigo, determinando dónde está, cuántos son y qué armamento poseen. También resulta más interesante observar los efectos de las armas y los combates entre unidades enemigas y aliadas.
En cuanto al apartado sonoro, vemos que Drone Sector no posee suficientes pistas para que podamos hablar de una banda sonora como tal. No obstante, los sonidos ambientales del vuelo del dron, de los disparos y de las explosiones de las armas sí resultan más atractivos e interesantes. De hecho, en todo momento escuchamos voces por radio sobre lo que ocurre en tiempo real, aunque podemos acelerar el tiempo.
Conclusión
Drone Sector es un buen simulador, sencillo de entender y manejar, perfecto si quieres entrar en este género. De alguna manera, nos permite recrear la guerra «moderna», en la que los drones tienen cada vez un papel mayor, y no solo como apoyo. En este sentido, tenemos dos modos de juego que ofrecen entretenimiento y experimentación, además de exigir algo de habilidad y planificación inicial. Asimismo, es un juego con potencial por delante debido a que está en Early Access, aunque necesita arreglar alguna que otra carencia que entorpece la experiencia.
