200 años después, volvemos a West City con más ganas que nunca de repartir golpes.
DIMPS nos lleva hasta AGE 1000 con una West City mucho más viva, nuevas posibilidades para crear nuestro héroe y un sistema de combate que sabe perfectamente qué debe mantener de Xenoverse. Lo probamos en Gamescom y acabamos frente a un enemigo que no nos permitió relajarnos ni un segundo.
Han pasado diez años desde Dragon Ball Xenoverse 2, pero dentro del universo de esta tercera entrega el salto temporal es todavía mayor. Dragon Ball Xenoverse 3 nos lleva hasta AGE 1000, más de 200 años después de la historia original y con margen suficiente para que DIMPS construya una nueva etapa dentro de Dragon Ball. Este nuevo mundo parte además de ideas y personajes originales en los que estuvo involucrado Akira Toriyama. Nuestro protagonista llega desde otra época sin recordar quién es, terminando como estudiante de la Universidad de West City y formando parte del Great Saiya Squad. Todo muy tranquilo sobre el papel. Evidentemente duró poco.
Una West City mucho más viva
Nuestra demo comenzaba precisamente dentro de West City, uno de los grandes centros de la experiencia. Y quizá sea una impresión muy temprana después de apenas unos minutos jugando, pero la ciudad nos pareció bastante más viva que en anteriores entregas. Hay personajes moviéndose, diferentes zonas que visitar y una mayor sensación de encontrarnos dentro de una ciudad en lugar de frente a un enorme menú con jugadores corriendo de un lado para otro. Podremos encontrar cafeterías, plazas, apartamentos, la universidad y diferentes actividades, además de interactuar con otros jugadores. Durante nuestra partida, sin embargo, no había demasiado tiempo para hacer turismo.Teníamos una misión.
Calentando antes de encontrar el verdadero problema
Después de seleccionar nuestro personaje salimos hacia una zona glaciar para participar en una incursión junto a varios miembros del Great Saiya Squad. Por el camino aparecieron soldados de las fuerzas de Freezer, robots y otros enemigos menores que funcionaban como calentamiento antes de lo que estaba por llegar. Y las sensaciones conocidas volvieron enseguida.

Xenoverse mantiene ese combate rápido, aéreo y tremendamente reconocible donde nos desplazamos alrededor del enemigo, encadenamos golpes y buscamos el momento adecuado para lanzar ataques especiales. No vemos necesario reinventar esto. Funciona. Después de unos cuantos enfrentamientos ya estábamos nuevamente cómodos moviéndonos por el escenario y lanzándonos contra todo lo que aparecía delante.
Colores, velocidad y mucho Dragon Ball
Dragon Ball Xenoverse 3 mantiene una estética tremendamente continuista. Colores muy vivos, personajes fieles a los diseños que conocemos y una enorme cantidad de efectos cuando empiezan a cruzarse ataques por toda la pantalla. ¿Existe una revolución gráfica? No. ¿La necesita? Tampoco lo creemos. Durante nuestra sesión todo funcionó con gran fluidez incluso cuando varios personajes luchaban simultáneamente. En un juego donde estamos constantemente volando, esquivando y lanzando ataques llenos de efectos, mantener esa respuesta importa más que cambiar por completo su identidad visual.
Soul Assist y Soul Switch cambian las posibilidades
Donde sí encontramos novedades importantes es en la construcción de nuestro personaje. El nuevo sistema de mentores permitirá aumentar nuestro vínculo con los grandes héroes de Dragon Ball y aprender nuevas habilidades y estilos de combate. Soul Assist nos permite llamar temporalmente a uno de estos personajes para ayudarnos durante el combate.

Pero Soul Switch va bastante más lejos. Podemos equiparnos con el alma de un personaje y transformarnos temporalmente en él, cambiando nuestra apariencia y obteniendo sus Super Attacks y Ultimate Attacks. No deja de ser una idea bastante loca, pero dentro de Xenoverse tiene muchísimo sentido. Además, podremos optar por utilizar el Awoken Skill correspondiente a nuestra propia raza, añadiendo otra decisión a la hora de construir nuestro luchador.
Por fin podemos ser Androides
Y hablando de razas, aquí tenemos una de las novedades que probablemente más van a celebrar muchos jugadores. Los Androides serán una nueva raza jugable, sumándose a Terrícolas, Saiyans, Namekianos, Majin y la raza de Freezer. Pero la personalización va bastante más allá de la apariencia.
Los nuevos Fighting Styles modifican animaciones, movimientos, vuelo, guardias y combos dependiendo del personaje que tomemos como referencia. A ello se suman diferentes habilidades con las que podremos adaptar todavía más nuestra forma de combatir. Con 130 personajes de los que aprender, las posibilidades para construir nuestro luchador prometen ser enormes.

Y entonces apareció Broly
Todo aquello estaba muy bien. Pero nosotros habíamos venido a pegarnos. El final de nuestra misión nos puso delante de Broly de Dragon Ball Super y rápidamente entendimos que enfrentarnos al boss era otra historia. Aquí la coordinación del equipo resultaba fundamental. Nuestros compañeros estaban controlados por la IA durante la sesión y cumplieron bastante bien su función. Mientras distraían a Broly, nosotros podíamos buscar una posición mejor para atacar y, cuando las cosas salían mal, también estaban allí para ayudarnos a volver al combate.
Porque morir solos frente a Broly puede convertir la batalla en algo eterno. Nosotros decidimos aprovechar que estaba entretenido con nuestros compañeros para hacer lo más razonable posible: atacarle sin piedad. Entre ataques especiales, movimientos rápidos y algún momento bastante más ajustado de lo esperado conseguimos derribarlo y completar la demo.
Xenoverse sigue sabiendo para quién juega
Dragon Ball Xenoverse 3 parece tener clarísimo quién es su público. Sus combates pueden disfrutarse sin conocer hasta el último detalle de Dragon Ball, pero Xenoverse siempre ha tenido una segunda capa especialmente dedicada a quienes llevan años siguiendo este universo. AGE 1000, los héroes del pasado convertidos prácticamente en leyendas y los nuevos sistemas de mentores y almas ganan mucho más significado cuando conoces todo lo que hay detrás. Esta vez, además, parece existir bastante más libertad para decidir no solo cómo queremos que sea nuestro personaje, sino también cómo queremos que luche.
Nuestra demo terminó después de derrotar a Broly y las sensaciones fueron muy buenas. Xenoverse 3 no parece necesitar cambiar aquello que ya funcionaba, sino construir alrededor y ofrecer más posibilidades. Dragon Ball Xenoverse 3 llegará en 2027, aunque por ahora no cuenta con una fecha concreta. Después de diez años esperando una nueva entrega, esta pequeña incursión en AGE 1000 ha sido suficiente para recordarnos por qué Xenoverse consiguió construir su propio lugar dentro de los juegos de Dragon Ball.
Han pasado diez años desde Dragon Ball Xenoverse 2, pero dentro del universo de esta tercera entrega el salto temporal es todavía mayor. Dragon Ball Xenoverse 3 nos lleva hasta AGE 1000, más de 200 años después de la historia original y con margen suficiente para que DIMPS construya una nueva etapa dentro de Dragon Ball. Este nuevo mundo parte además de ideas y personajes originales en los que estuvo involucrado Akira Toriyama. Nuestro protagonista llega desde otra época sin recordar quién es, terminando como estudiante de la Universidad de West City y formando parte del Great Saiya Squad. Todo muy tranquilo sobre el papel. Evidentemente duró poco.
Una West City mucho más viva
Nuestra demo comenzaba precisamente dentro de West City, uno de los grandes centros de la experiencia. Y quizá sea una impresión muy temprana después de apenas unos minutos jugando, pero la ciudad nos pareció bastante más viva que en anteriores entregas. Hay personajes moviéndose, diferentes zonas que visitar y una mayor sensación de encontrarnos dentro de una ciudad en lugar de frente a un enorme menú con jugadores corriendo de un lado para otro. Podremos encontrar cafeterías, plazas, apartamentos, la universidad y diferentes actividades, además de interactuar con otros jugadores. Durante nuestra partida, sin embargo, no había demasiado tiempo para hacer turismo.Teníamos una misión.
Calentando antes de encontrar el verdadero problema
Después de seleccionar nuestro personaje salimos hacia una zona glaciar para participar en una incursión junto a varios miembros del Great Saiya Squad. Por el camino aparecieron soldados de las fuerzas de Freezer, robots y otros enemigos menores que funcionaban como calentamiento antes de lo que estaba por llegar. Y las sensaciones conocidas volvieron enseguida.

Xenoverse mantiene ese combate rápido, aéreo y tremendamente reconocible donde nos desplazamos alrededor del enemigo, encadenamos golpes y buscamos el momento adecuado para lanzar ataques especiales. No vemos necesario reinventar esto. Funciona. Después de unos cuantos enfrentamientos ya estábamos nuevamente cómodos moviéndonos por el escenario y lanzándonos contra todo lo que aparecía delante.
Colores, velocidad y mucho Dragon Ball
Dragon Ball Xenoverse 3 mantiene una estética tremendamente continuista. Colores muy vivos, personajes fieles a los diseños que conocemos y una enorme cantidad de efectos cuando empiezan a cruzarse ataques por toda la pantalla. ¿Existe una revolución gráfica? No. ¿La necesita? Tampoco lo creemos. Durante nuestra sesión todo funcionó con gran fluidez incluso cuando varios personajes luchaban simultáneamente. En un juego donde estamos constantemente volando, esquivando y lanzando ataques llenos de efectos, mantener esa respuesta importa más que cambiar por completo su identidad visual.
Soul Assist y Soul Switch cambian las posibilidades
Donde sí encontramos novedades importantes es en la construcción de nuestro personaje. El nuevo sistema de mentores permitirá aumentar nuestro vínculo con los grandes héroes de Dragon Ball y aprender nuevas habilidades y estilos de combate. Soul Assist nos permite llamar temporalmente a uno de estos personajes para ayudarnos durante el combate.

Pero Soul Switch va bastante más lejos. Podemos equiparnos con el alma de un personaje y transformarnos temporalmente en él, cambiando nuestra apariencia y obteniendo sus Super Attacks y Ultimate Attacks. No deja de ser una idea bastante loca, pero dentro de Xenoverse tiene muchísimo sentido. Además, podremos optar por utilizar el Awoken Skill correspondiente a nuestra propia raza, añadiendo otra decisión a la hora de construir nuestro luchador.
Por fin podemos ser Androides
Y hablando de razas, aquí tenemos una de las novedades que probablemente más van a celebrar muchos jugadores. Los Androides serán una nueva raza jugable, sumándose a Terrícolas, Saiyans, Namekianos, Majin y la raza de Freezer. Pero la personalización va bastante más allá de la apariencia.
Los nuevos Fighting Styles modifican animaciones, movimientos, vuelo, guardias y combos dependiendo del personaje que tomemos como referencia. A ello se suman diferentes habilidades con las que podremos adaptar todavía más nuestra forma de combatir. Con 130 personajes de los que aprender, las posibilidades para construir nuestro luchador prometen ser enormes.

Y entonces apareció Broly
Todo aquello estaba muy bien. Pero nosotros habíamos venido a pegarnos. El final de nuestra misión nos puso delante de Broly de Dragon Ball Super y rápidamente entendimos que enfrentarnos al boss era otra historia. Aquí la coordinación del equipo resultaba fundamental. Nuestros compañeros estaban controlados por la IA durante la sesión y cumplieron bastante bien su función. Mientras distraían a Broly, nosotros podíamos buscar una posición mejor para atacar y, cuando las cosas salían mal, también estaban allí para ayudarnos a volver al combate.
Porque morir solos frente a Broly puede convertir la batalla en algo eterno. Nosotros decidimos aprovechar que estaba entretenido con nuestros compañeros para hacer lo más razonable posible: atacarle sin piedad. Entre ataques especiales, movimientos rápidos y algún momento bastante más ajustado de lo esperado conseguimos derribarlo y completar la demo.
Xenoverse sigue sabiendo para quién juega
Dragon Ball Xenoverse 3 parece tener clarísimo quién es su público. Sus combates pueden disfrutarse sin conocer hasta el último detalle de Dragon Ball, pero Xenoverse siempre ha tenido una segunda capa especialmente dedicada a quienes llevan años siguiendo este universo. AGE 1000, los héroes del pasado convertidos prácticamente en leyendas y los nuevos sistemas de mentores y almas ganan mucho más significado cuando conoces todo lo que hay detrás. Esta vez, además, parece existir bastante más libertad para decidir no solo cómo queremos que sea nuestro personaje, sino también cómo queremos que luche.

Nuestra demo terminó después de derrotar a Broly y las sensaciones fueron muy buenas. Xenoverse 3 no parece necesitar cambiar aquello que ya funcionaba, sino construir alrededor y ofrecer más posibilidades. Dragon Ball Xenoverse 3 llegará en 2027, aunque por ahora no cuenta con una fecha concreta. Después de diez años esperando una nueva entrega, esta pequeña incursión en AGE 1000 ha sido suficiente para recordarnos por qué Xenoverse consiguió construir su propio lugar dentro de los juegos de Dragon Ball.