Avance

Total War: Warhammer 40,000

PC, PlayStation 5, Xbox Series

Publicado el 03-09-2026 a las 23:35

Autor: Jorge "Georgeelloko" Guerrero

Mi primera guerra fue un caos gigantesco y ahora entiendo por qué engancha.

Creative Assembly lleva por primera vez la fórmula Total War hasta el 41.º Milenio con Space Marines, Orks y batallas de una escala impresionante. Nunca había jugado a la saga y después de casi una hora delante de ella tengo un problema: quiero más. Voy a empezar reconociendo algo importante para entender todo lo que viene después: esta era la primera vez que jugaba realmente a un Total War. Conozco perfectamente la saga, pero nunca me había sentado delante de uno con intención de aprender sus sistemas. Y si algo podía convencerme para empezar a mover centenares de unidades por un escenario eran los Marines Espaciales, los Orks y una guerra gigantesca.


Creative Assembly abandona aquí la fantasía de su trilogía Total War: WARHAMMER para saltar al 41.º Milenio, manteniendo la combinación entre una gran campaña por turnos y batallas tácticas en tiempo real. En el lanzamiento podremos controlar Space Marines, Astra Militarum, Orks y Aeldari, con Armageddon como uno de los escenarios clave de este nuevo conflicto. Pero nosotros no estábamos allí para mirar mapas. Había una guerra esperando.

Tres maneras de enseñarnos Total War

La demo de Gamescom estaba dividida en tres partes: tutorial, un pequeño vistazo a la campaña y una enorme batalla avanzada. Todo lo jugamos desde el lado de los Marines Espaciales y servía para llevarnos poco a poco desde los controles más básicos hasta una situación donde prácticamente todo ocurría al mismo tiempo. Y puedo confirmar que el tutorial me hizo falta. Al principio me costó especialmente dominar la cámara. Seleccionar tropas y ordenarles hacia dónde ir no tiene demasiado misterio, pero moverme correctamente alrededor del campo de batalla y mantener siempre claro qué estaba sucediendo necesitó algo más de tiempo.

Durante unos minutos prácticamente acabé moviéndome en plan cruceta. Después empiezas a entenderlo. Y entonces descubres que la cámara es casi otra herramienta más de combate. Hay que alejarse para controlar el campo, acercarse para comprobar qué está haciendo una unidad y volver rápidamente hacia otra zona porque, mientras estabas ocupado, el enemigo ya estaba intentando rodearte.

Desde arriba impresiona, pero acércate

Visualmente me ha gustado mucho. La mayor parte del tiempo veremos el campo de batalla desde bastante altura porque necesitamos controlar una enorme cantidad de información, pero merece la pena hacer zoom de vez en cuando. Las tropas están realmente ahí haciendo todo aquello que desde arriba apenas podemos apreciar. Podemos acercarnos a los Marines Espaciales y observar cómo disparan, avanzan o luchan directamente contra los Orks. Incluso hay pequeños detalles como la sangre quedándose sobre sus armaduras y armas después de determinados enfrentamientos.

Todo esto se mueve sobre Warcore, el nuevo motor de Creative Assembly, preparado para gestionar escenarios destructibles y batallas donde las armas a distancia tienen mucho más peso. Y ahí aparece uno de los grandes cambios. Aquí no basta con mandar un enorme ejército hacia delante y esperar.

Primero hay que pensar dónde colocar a todos

La campaña fue donde realmente empecé a entender qué quiere conseguir el juego. El terreno importa muchísimo. Tenemos que vigilar por dónde puede aparecer el enemigo, aprovechar posiciones favorables y decidir dónde colocar cada unidad. El problema es que todo está cambiando constantemente. Una cobertura puede desaparecer, abrir una nueva ruta o dejar expuesto un flanco que segundos antes parecía completamente seguro. Además, tropas y refuerzos son limitados.

Durante la demo podíamos desplegar nuevas unidades mediante Drop Pods, pero aprendí rápidamente que soltar todo lo disponible al principio puede ser una idea bastante mala. También hay que saber reservar fuerzas y decidir cuándo y dónde introducirlas en batalla. Esto fue una de las cosas que más me gustó. Aquí no estaba simplemente reaccionando. Estaba intentando pensar qué podía pasar dentro de treinta segundos.

Una victoria que tardó en decidirse

Completamos el tutorial sin demasiados problemas, pero la parte correspondiente a la campaña ya nos hizo trabajar bastante más. Hubo momentos donde no tenía nada claro quién iba a terminar ganando. Intentábamos mantener posiciones y utilizar los refuerzos con cuidado mientras el escenario se llenaba cada vez más de enemigos. Finalmente conseguimos derribar al gran objetivo que nos esperaba y completar esa parte. Miramos el reloj. Nos quedaban unos quince minutos para probar la batalla grande. El equipo ya nos había advertido que aquello era otro nivel y que podía ocupar prácticamente una hora si queríamos plantearla correctamente. Pero había que probarlo.

Quince minutos contra una auténtica locura

Y aquí fue donde Total War: Warhammer 40,000 me enseñó realmente hasta dónde puede llegar. Había unidades por todas partes, enemigos entrando desde diferentes lugares, vehículos, disparos y una cantidad de información que para alguien que acababa de aprender los controles apenas unos minutos antes resultaba completamente abrumadora. Lo intentamos. No salió demasiado bien. Pero tampoco esperaba que saliera bien. Lo interesante fue descubrir que, incluso perdiendo y sabiendo que no teníamos tiempo suficiente para plantear correctamente aquella batalla, seguía siendo tremendamente divertido intentar encontrar una solución. Y entendí perfectamente cómo alguien puede perder horas aquí.

Personalizar también nuestra propia guerra

Creative Assembly también está dando bastante importancia a la personalización de nuestras fuerzas, permitiendo modificar elementos como nombres, colores, heráldica y determinadas características relacionadas con nuestra forma de combatir. Todo ello formará parte de una campaña a escala galáctica en la que tendremos que gestionar nuestro avance antes de regresar nuevamente al campo de batalla. También preguntamos específicamente por las voces en castellano, aunque el equipo todavía no podía confirmarnos si estarán disponibles.

Creo que acabo de encontrar otra saga peligrosa

Entré en esta demo siendo alguien que nunca había jugado realmente a Total War. Salí entendiendo perfectamente por qué tiene tantos seguidores. Cuando empiezas a manejar la cámara, comprender tus unidades y anticipar lo que puede ocurrir, ver cómo un plan que tenías en la cabeza empieza realmente a funcionar resulta tremendamente satisfactorio. Y luego está Warhammer 40,000.

Space Marines ensangrentados, Orks entrando por todas partes, enormes máquinas de guerra y un campo de batalla que podemos observar desde kilómetros de altura para segundos después acercarnos y descubrir a nuestras tropas dejándose literalmente la vida. Total War: Warhammer 40,000 me pareció divertido, exigente y peligrosamente adictivo. Si consiguió convencer a alguien que nunca había tocado realmente la saga, Creative Assembly debe estar haciendo unas cuantas cosas muy bien. Por ahora todavía no cuenta con una fecha definitiva de lanzamiento.