Tus recuerdos de Toy Story están a punto de volver a cobrar vida.
Digital Eclipse no quiere guardar los juegos clásicos de Toy Story en una caja. Quiere que volvamos a jugarlos, descubrir cómo se hicieron e incluso conseguir que se vean como los recordábamos hace casi treinta años. De todas las presentaciones que pude ver durante Gamescom, hubo una que consiguió tocarme especialmente la fibra de la nostalgia. Toy Story: Retro Roundup! me dejó absolutamente maravillado, aunque probablemente no por lo que muchos puedan imaginar.
Sí, tenemos una colección de juegos clásicos de Toy Story. Sí, podremos volver a jugar títulos que algunos disfrutamos hace varias décadas. Pero reducir lo que está haciendo Digital Eclipse a reunirlos y ejecutarlos en máquinas actuales sería quedarse muy corto. Su principal premisa nos quedó clara durante la presentación: quieren que juguemos. No quieren crear otra colección que abramos una vez para recordar viejos tiempos y termine acumulando polvo en nuestra estantería. Todo lo que vimos está pensado para que volvamos a esos juegos y entendamos qué había detrás de ellos. Y ahí es donde empieza la locura.
Como era realmente... y como lo recuerdas
Una de las ideas que más me gustaron tiene que ver con nuestra propia memoria. Cuando pensamos en un videojuego que jugamos hace 20 o 30 años no lo recordamos exactamente como era. En nuestra cabeza los personajes estaban mejor definidos, la imagen parecía más limpia e incluso algunos escenarios lucían mejor. Digital Eclipse ha entendido perfectamente algo tan curioso como eso. Durante la presentación pudimos cambiar su aspecto para acercarnos tanto a la imagen original como a cómo los tenemos grabados en nuestros recuerdos. Me parece una idea brillante.
Pero confieso que hubo un filtro que consiguió emocionarme todavía más: poder jugar como si estuviéramos utilizando una televisión de tubo. Puede parecer una tontería para quien no vivió aquellos años, pero algunos de estos videojuegos fueron diseñados para verse así. Píxeles, colores y determinados efectos visuales cambian mucho cuando pasamos de una pantalla moderna a aquellas televisiones. Y recuperar esa sensación me parece un auténtico regalo.

No hay una única versión correcta
Esa idea de preservar cómo jugábamos entonces también llega a las distintas regiones. PAL, NTSC y las versiones japonesas podían tener diferencias y Retro Roundup! quiere conservar esas particularidades. En lugar de decidir cuál debemos jugar, podemos elegir entre ellas. Además nos enseñaron MIX, una opción que combina elementos de las diferentes ediciones para construir una especie de versión unificada.
Para quien quiera conocer cómo cambiaban estos títulos según el territorio, es una auténtica maravilla. En total encontraremos 11 versiones entre consola y portátil de los títulos incluidos: Toy Story, Toy Story 2: Buzz Lightyear to the Rescue!, Toy Story 2 de Game Boy Color, Buzz Lightyear of Star Command, Toy Story Racer y A Bug's Life.
Volver a tener una Game Boy delante
Y hablando de versiones portátiles, aquí llegó otro de esos momentos donde directamente me quedé mirando la pantalla. Probamos uno de los juegos de Game Boy ejecutándose dentro de una representación virtual de la propia consola. En lugar de ocupar toda nuestra televisión, la presentación visual recupera aquella experiencia de tener una Game Boy entre las manos y ver el título funcionando en su pequeña pantalla. En mi caso me llevó automáticamente a cómo recordaba jugarlo entonces. Son detalles completamente innecesarios para emular un videojuego antiguo. Y precisamente por eso me gustan tanto.

Un museo de Toy Story que podría pasar horas mirando
Luego está todo el contenido histórico. Podemos consultar manuales originales, documentos de desarrollo y material de archivo, además de carátulas y cajas en 3D que podemos girar y observar al detalle. Pero probablemente lo más valioso sean las nuevas entrevistas. Aquí aparecen personas directamente relacionadas con aquella historia como Jason Katz, responsable de historia en Pixar; Jim Hanks, voz de Woody en diferentes proyectos; Luigi Priore, de Disney & Pixar Games; y Jon Burton, fundador de Traveller's Tales.
No estamos solamente jugando al resultado final. Estamos descubriendo cómo llegaron esos juegos hasta nuestras casas. Incluso podemos escuchar las bandas sonoras completas de todos los títulos incluidos. Y hay auténticos temazos, creedme.
Bichos también merece estar aquí
Una de las sorpresas puede ser encontrar A Bug's Life dentro de una colección llamada Toy Story. Pero tiene mucho sentido. Según nos explicaron, Bichos fue importante en la evolución hacia los entornos tridimensionales que posteriormente vimos en Toy Story 2. Ambos títulos fueron desarrollados por Traveller's Tales y A Bug's Life llegó en 1998, un año antes de Toy Story 2: Buzz Lightyear to the Rescue! Y si esa importancia histórica sirve además para recuperar Bichos, yo encantado.

No quieren que suframos como en 1995
Eso sí, recuperar videojuegos antiguos no significa recuperar también todas sus frustraciones. Ahora tendremos rebobinado, por lo que si fallamos aquel salto que hace treinta años podía significar perder una vida podemos retroceder unos segundos. También habrá modo práctica y los llamados Rex's Cheat Codes, con vidas infinitas, invencibilidad o desbloqueo de niveles y personajes. Además podemos crear puntos de guardado cuando queramos.
Habrá puristas que prefieran jugar exactamente como entonces y podrán hacerlo, pero personalmente agradezco muchísimo poder guardar una partida y volver al mismo lugar sin repetir media tarde por un error. Ya sufrimos aquello una vez. A todo esto se sumará Toy Story 3 Complete Edition, que regresará el 15 de octubre de 2026 y podrá adquirirse de forma independiente o junto a Retro Roundup! en un pack con ambos lanzamientos.
Una carta de amor a quienes estuvimos allí
Después de ver Toy Story: Retro Roundup!, me cuesta definirlo simplemente como una recopilación. Digital Eclipse tiene una forma muy particular de tratar la preservación del videojuego y aquí se nota muchísimo. No solamente conserva los juegos: conserva sus cajas, manuales, música, diferentes versiones, historia e incluso intenta recuperar la manera en la que nosotros mismos recordamos haberlos jugado.

Pero yo salí de aquella presentación pensando en algo mucho más sencillo. Tengo muchos de estos juegos en mi colección. Algunos incluso podrían volver a jugarlos en sus máquinas originales. Y aun así, quiero jugar Toy Story: Retro Roundup! Porque esto no parece una colección creada simplemente para tener nuestros recuerdos guardados en una estantería. Parece una carta de amor hecha para volver a vivirlos.
Sí, tenemos una colección de juegos clásicos de Toy Story. Sí, podremos volver a jugar títulos que algunos disfrutamos hace varias décadas. Pero reducir lo que está haciendo Digital Eclipse a reunirlos y ejecutarlos en máquinas actuales sería quedarse muy corto. Su principal premisa nos quedó clara durante la presentación: quieren que juguemos. No quieren crear otra colección que abramos una vez para recordar viejos tiempos y termine acumulando polvo en nuestra estantería. Todo lo que vimos está pensado para que volvamos a esos juegos y entendamos qué había detrás de ellos. Y ahí es donde empieza la locura.
Como era realmente... y como lo recuerdas
Una de las ideas que más me gustaron tiene que ver con nuestra propia memoria. Cuando pensamos en un videojuego que jugamos hace 20 o 30 años no lo recordamos exactamente como era. En nuestra cabeza los personajes estaban mejor definidos, la imagen parecía más limpia e incluso algunos escenarios lucían mejor. Digital Eclipse ha entendido perfectamente algo tan curioso como eso. Durante la presentación pudimos cambiar su aspecto para acercarnos tanto a la imagen original como a cómo los tenemos grabados en nuestros recuerdos. Me parece una idea brillante.
Pero confieso que hubo un filtro que consiguió emocionarme todavía más: poder jugar como si estuviéramos utilizando una televisión de tubo. Puede parecer una tontería para quien no vivió aquellos años, pero algunos de estos videojuegos fueron diseñados para verse así. Píxeles, colores y determinados efectos visuales cambian mucho cuando pasamos de una pantalla moderna a aquellas televisiones. Y recuperar esa sensación me parece un auténtico regalo.

No hay una única versión correcta
Esa idea de preservar cómo jugábamos entonces también llega a las distintas regiones. PAL, NTSC y las versiones japonesas podían tener diferencias y Retro Roundup! quiere conservar esas particularidades. En lugar de decidir cuál debemos jugar, podemos elegir entre ellas. Además nos enseñaron MIX, una opción que combina elementos de las diferentes ediciones para construir una especie de versión unificada.
Para quien quiera conocer cómo cambiaban estos títulos según el territorio, es una auténtica maravilla. En total encontraremos 11 versiones entre consola y portátil de los títulos incluidos: Toy Story, Toy Story 2: Buzz Lightyear to the Rescue!, Toy Story 2 de Game Boy Color, Buzz Lightyear of Star Command, Toy Story Racer y A Bug's Life.
Volver a tener una Game Boy delante
Y hablando de versiones portátiles, aquí llegó otro de esos momentos donde directamente me quedé mirando la pantalla. Probamos uno de los juegos de Game Boy ejecutándose dentro de una representación virtual de la propia consola. En lugar de ocupar toda nuestra televisión, la presentación visual recupera aquella experiencia de tener una Game Boy entre las manos y ver el título funcionando en su pequeña pantalla. En mi caso me llevó automáticamente a cómo recordaba jugarlo entonces. Son detalles completamente innecesarios para emular un videojuego antiguo. Y precisamente por eso me gustan tanto.

Un museo de Toy Story que podría pasar horas mirando
Luego está todo el contenido histórico. Podemos consultar manuales originales, documentos de desarrollo y material de archivo, además de carátulas y cajas en 3D que podemos girar y observar al detalle. Pero probablemente lo más valioso sean las nuevas entrevistas. Aquí aparecen personas directamente relacionadas con aquella historia como Jason Katz, responsable de historia en Pixar; Jim Hanks, voz de Woody en diferentes proyectos; Luigi Priore, de Disney & Pixar Games; y Jon Burton, fundador de Traveller's Tales.
No estamos solamente jugando al resultado final. Estamos descubriendo cómo llegaron esos juegos hasta nuestras casas. Incluso podemos escuchar las bandas sonoras completas de todos los títulos incluidos. Y hay auténticos temazos, creedme.
Bichos también merece estar aquí
Una de las sorpresas puede ser encontrar A Bug's Life dentro de una colección llamada Toy Story. Pero tiene mucho sentido. Según nos explicaron, Bichos fue importante en la evolución hacia los entornos tridimensionales que posteriormente vimos en Toy Story 2. Ambos títulos fueron desarrollados por Traveller's Tales y A Bug's Life llegó en 1998, un año antes de Toy Story 2: Buzz Lightyear to the Rescue! Y si esa importancia histórica sirve además para recuperar Bichos, yo encantado.

No quieren que suframos como en 1995
Eso sí, recuperar videojuegos antiguos no significa recuperar también todas sus frustraciones. Ahora tendremos rebobinado, por lo que si fallamos aquel salto que hace treinta años podía significar perder una vida podemos retroceder unos segundos. También habrá modo práctica y los llamados Rex's Cheat Codes, con vidas infinitas, invencibilidad o desbloqueo de niveles y personajes. Además podemos crear puntos de guardado cuando queramos.
Habrá puristas que prefieran jugar exactamente como entonces y podrán hacerlo, pero personalmente agradezco muchísimo poder guardar una partida y volver al mismo lugar sin repetir media tarde por un error. Ya sufrimos aquello una vez. A todo esto se sumará Toy Story 3 Complete Edition, que regresará el 15 de octubre de 2026 y podrá adquirirse de forma independiente o junto a Retro Roundup! en un pack con ambos lanzamientos.
Una carta de amor a quienes estuvimos allí
Después de ver Toy Story: Retro Roundup!, me cuesta definirlo simplemente como una recopilación. Digital Eclipse tiene una forma muy particular de tratar la preservación del videojuego y aquí se nota muchísimo. No solamente conserva los juegos: conserva sus cajas, manuales, música, diferentes versiones, historia e incluso intenta recuperar la manera en la que nosotros mismos recordamos haberlos jugado.

Pero yo salí de aquella presentación pensando en algo mucho más sencillo. Tengo muchos de estos juegos en mi colección. Algunos incluso podrían volver a jugarlos en sus máquinas originales. Y aun así, quiero jugar Toy Story: Retro Roundup! Porque esto no parece una colección creada simplemente para tener nuestros recuerdos guardados en una estantería. Parece una carta de amor hecha para volver a vivirlos.