Avance

Tomb Raider: Legacy of Atlantis

PC, PlayStation 5, Xbox Series, Switch 2

Publicado el 02-09-2026 a las 15:00

Autor: Jorge "Georgeelloko" Guerrero

Viejas raíces para una Lara completamente renovada.

Puzles, exploración, acrobacias, trampas y las inseparables pistolas de Lara Croft. Legacy of Atlantis recupera muchas de las señas de identidad del Tomb Raider original, pero intenta llevarlas a un juego completamente actual. Reconozco que tenía muchas ganas de ver Tomb Raider: Legacy of Atlantis en movimiento y, sobre todo, comprobar qué sensación transmitía esta nueva Lara. La demo que pudimos ver todavía se encontraba en estado Alpha y nos llevó hasta Grecia, donde Lara se encuentra buscando una pieza del Scion. Evidentemente, algo termina saliendo mal y nuestra aventura nos acaba llevando hasta unas enormes catacumbas donde pudimos ver buena parte de las mecánicas que darán forma al juego.


Y voy a empezar por una auténtica tontería, pero que me llamó muchísimo la atención: la coleta de Lara es una locura. El movimiento que tiene mientras corremos, saltamos o realizamos acrobacias está tremendamente conseguido y es uno de esos pequeños detalles que quizá no cambian un videojuego, pero que demuestran el trabajo que hay detrás del personaje. Pero más allá de estos pequeños detalles visuales, bastaron unos minutos en las catacumbas para comprobar que esta nueva Lara sigue teniendo mucho de la aventurera que conocimos en sus orígenes.

Esto sigue siendo Tomb Raider

La exploración tiene muchísimo peso y rápidamente empiezan a aparecer esos elementos que uno espera encontrar en un Tomb Raider. Trampas, mecanismos, plataformas y puzles aparecen constantemente durante la exploración. Incluso vuelve Damocles, acompañado de algunas situaciones donde literalmente tenemos cosas cayéndonos encima mientras intentamos descubrir cómo avanzar. Además, el escenario no está pensado únicamente para buscar el camino correcto. Podemos interactuar con diferentes elementos y, por ejemplo, disparar sobre determinadas trampas o mecanismos para abrir nuevas rutas y alcanzar coleccionables que inicialmente parecen inaccesibles.

Aquí también entra en juego una herramienta que vamos a utilizar muchísimo: el gancho de Lara. No parece algo reservado a dos o tres situaciones concretas, sino una mecánica bastante importante tanto para movernos por el escenario como para resolver determinadas situaciones. Y, por supuesto, vuelve uno de esos movimientos que automáticamente te sacan una sonrisa cuando conoces la saga: Lara sigue realizando el clásico pino al terminar de subir determinadas plataformas. Pequeños detalles, pero muy Tomb Raider. Sin embargo, Legacy of Atlantis no se limita a recuperar mecánicas y guiños del pasado. También introduce nuevos sistemas con los que busca adaptar aquella fórmula a una aventura mucho más actual.

Lara ahora también progresa

Legacy of Atlantis introduce un nuevo sistema de progresión basado en habilidades que nos permitirá ir mejorando diferentes capacidades según avancemos. Las reliquias también tienen bastante importancia. Encontrarlas no parece limitarse simplemente a aumentar un contador de coleccionables, sino que estarán vinculadas a diferentes recompensas y a nuestra progresión. Durante la presentación pudimos ver incluso cómo una de ellas nos daba acceso a un nuevo outfit para Lara.

También cambia la manera de recuperar nuestra salud. Ya no encontraremos simplemente botiquines repartidos por el escenario, sino que tendremos que recoger diferentes materiales y utilizarlos para fabricar objetos curativos, haciendo que explorar tenga todavía más sentido. Y esa modernización no afecta únicamente a lo que podemos desbloquear o fabricar. También encontramos una Lara que se mueve de una forma mucho más ágil que en cualquiera de sus primeras aventuras.

Una Lara muy, muy ágil

Lara siempre ha sido una auténtica atleta, pero aquí hay momentos en los que salta prácticamente como un canguro. Es algo que todavía me resulta un poco extraño y que probablemente necesite acostumbrarme, porque algunos saltos parecen exageradamente largos. En combate, sin embargo, toda esa agilidad funciona bastante mejor. Durante la demo apareció un leopardo y pudimos ver un sistema de esquiva basado directamente en las acrobacias de Lara. No estamos simplemente rodando hacia un lado. Lara salta, gira y utiliza toda su movilidad mientras continúa atacando, dando bastante espectacularidad a los enfrentamientos.

Esa búsqueda de espectacularidad también se traslada a determinadas secuencias con QTE, utilizadas principalmente para potenciar algunos de los momentos más cinematográficos durante la aventura. Con todos estos cambios sobre la mesa, la pregunta inevitable es si tanta modernización sigue dejando espacio para aquello que hacía especial al Tomb Raider original.

Viejas sensaciones con una Lara completamente nueva

Lo que más me gustó de esta primera toma de contacto es que Legacy of Atlantis parece recordar constantemente de dónde viene Tomb Raider. No todo consiste en disparar. Tenemos que observar el escenario, descubrir cómo utilizar sus elementos a nuestro favor, resolver puzles y encontrar maneras de llegar hasta lugares que inicialmente parecen imposibles.

Todavía estamos hablando de una versión Alpha y hay cosas que necesitan terminar de convencerme, especialmente algunos movimientos y esos enormes saltos de Lara. Pero también hay detalles que me han encantado y una sensación constante de aventura que encaja perfectamente con lo que espero de la saga. Tomb Raider: Legacy of Atlantis quiere modernizar a Lara sin olvidar quién era. Y después de verlo en movimiento, tengo muchas ganas de seguir explorando esas catacumbas.