Análisis

Homura: The Crimson Warriors

Switch
7.0

Publicado el 24-05-2026 a las 18:34

Autor: Daniel "Sakuya" Hernández

Una novela visual que convierte la historia en el alma de su relato.

Los títulos del género otome parecen que se van a asentar durante mucho tiempo en nuestras consolas Nintendo Switch. Raro es el mes en el que no tenemos una nueva propuesta en el mercado para hacer las delicias principalmente de las jugadoras, que pueden tener en sus consolas su versión animada de esas pequeñas novelas que su abuela compraba en el quiosco, en cuya portada aparecía un hombre descamisado, con la melena al viento, mientras montaba un caballo.


Hoy le toca el turno a Homura: The Crimson Warriors, que nos traslada hasta el año 1614 para revivir los últimos coletazos de aquellos que se resistían al shogunato de Tokugawa con una pequeña historia de amor.

La Batalla de Sekigahara no fue el final de la guerra

La historia de este nuevo título está ambientada en un periodo real de la historia de Japón. Se nos sitúa 14 años después de la famosa Batalla de Sekigahara, que tuvo lugar el 21 de octubre del año 1600 y que estableció finalmente el shogunato de Tokugawa, que se prolongó hasta el año 1868. A pesar del fin de las hostilidades, el clan Toyotomi sigue dando dolores de cabeza al nuevo shogunato, que busca acabar definitivamente con ellos.

En respuesta a esto, el clan Toyotomi va a plantar cara atrincherándose en el Castillo de Osaka, mientras hace un llamamiento al resto de daimyo para que se unan a su causa, un llamamiento que cae en saco roto, pues muy pocos responden a dicha llamada. Entre esos pocos se encuentra el segundo hijo de la familia Sanada, que junto a diez valientes ninjas escapa del arresto al que fue sentenciado después de la Batalla de Sekigahara. Uno de estos ninjas que huyen con Nobushige Sanada es precisamente la muchacha que toma el rol protagonista de esta historia, Mutsumi Mochizuki, cuyo objetivo es vengar la muerte de su padre y que se verá metida de lleno en una nueva batalla entre dos poderosos clanes mientras busca cumplir su meta.

Lo interesante de este título en lo que a historia se refiere es el hecho de que se basa en hechos históricos; entiéndase por hechos históricos todo el tema de batallas y cronología. Esto hace que tenga un toque algo diferente al de otras propuestas que tiran mucho más hacia reinterpretar la historia real a favor de los hechos que acontecen en el juego. Como digo, es algo que yo he visto interesante, pero si eres una persona que busca en este tipo de juegos una obra más centrada en la parte romántica, es posible que no termine de convencerte del todo.

Una historia bien ambientada, pero que corre en exceso

Como acabo de mencionar, Homura: The Crimson Warriors está ambientado en una época muy concreta de la historia de Japón; esto hace que tengan que optar por ser relativamente rigurosos con los acontecimientos reales en los que se basa el juego o, por el contrario, que lo único real sea la ambientación y el resto les dé absolutamente igual; en este caso ocurre lo primero. Esto hace que realmente no tengan mucho margen de maniobra, la verdad; el final de los protagonistas reales es el que va a ser y no va a cambiar, solo queda ver cómo desarrollan la historia para introducir a la heroína y sus interacciones con los personajes.

Respecto a las rutas disponibles, tenemos un total de cinco para elegir, además de la ruta común hasta que podamos hacer dicha elección. Al contrario de lo que podemos encontrarnos en otros títulos del género, en esta ocasión podemos acceder a todas y cada una de ellas desde el minuto 1, lo que no deja lugar a sorpresas respecto a las posibilidades románticas de nuestra protagonista. Como acabo de decir, tenemos cinco rutas y, por consiguiente, cinco personajes con los que Mutsumi puede tener una relación algo más cercana, cuyos finales dependerán de las decisiones que tomemos a lo largo de la historia cuando se nos presente la ocasión. Como pasa en todos estos juegos, tenemos diferentes tipos de finales que podemos ir desbloqueando en función de nuestras decisiones, algunos más flojitos que otros, pero los típicos de este género.

Los personajes de ruta a elegir sufren también de algo común en todos los juegos parecidos: muchas veces comparten tipos de personalidad y, por lo tanto, de personaje entre sí. Tenemos al muchacho callado, al serio, al misterioso, al alegre... un abanico más o menos estándar en estos juegos, pero que siempre hace las delicias de las jugadoras aficionadas a este tipo de obras. Sin embargo, hay algo que me ha parecido interesante y que puede servir de puerta de entrada para gente no acostumbrada a este tipo de juegos, o que simplemente lo vea como una oportunidad de adentrarse en él, ya sea porque le llama la atención el diseño de personajes o el propio género: el hecho de que tiene bastante acción. Entended acción como el desarrollo bastante habitual de escenas de acción, no centrándose única y exclusivamente en la relación de la protagonista con alguno de los personajes romanceables.

Este estilo de dibujo ya lo había visto antes...

Cuando anteriormente he mencionado el videojuego otome Hakuoki, no era algo en vano, pues desde el mismo momento en el que el vídeo de introducción se reproduce en la pantalla, notamos rápidamente la unión de esta obra con la anteriormente mencionada. El punto de unión entre ambas es Shiki Sakigumi, el ilustrador de Homura, que es a su vez quien realizó los diseños de Hakuoki, por lo que, si probaste aquella obra de vampiros y samuráis lanzada en 2008 para PlayStation 2, vas a verlo claramente. Por lo demás, en cuanto al apartado visual, sigue exactamente los mismos patrones que se ofrecen en este tipo de obras; la mayor parte del tiempo veremos diferentes fondos muy bien dibujados y con una paleta de colores interesante, mientras que las ilustraciones de los personajes que intervienen en la escena aparecen sobre ellos.

Como suele ocurrir, si nos limitamos única y exclusivamente a leer, todo se va a hacer muy monótono, y más en un juego de estas características, donde la lectura es parte fundamental del mismo y por ello hace falta música que lo acompañe. Las melodías creadas por Yuki Sugiura acompañan durante toda la propuesta, con una selección musical muy suave que sabe cómo cambiar en los momentos adecuados en los que la acción pasa a la pantalla.

Si nos paramos en el doblaje, la cosa tampoco cambia respecto al resto; el título llega con un excelente doblaje en japonés, con voces que reconocemos rápidamente. La verdad es que, si escuchamos con mucha atención y tenemos algo de oído al respecto, vamos a reconocer a muchos dobladores. A veces creo que hay una empresa especializada en poner voz a este tipo de productos que ya se ha convertido en la favorita de los estudios de desarrollo. En cuanto a los textos, seguimos en lo de siempre; Homura nos llega con textos en inglés, a la espera de que se animen alguna vez con una traducción.

Conclusiones

Homura: The Crimson Warriors es un título bastante peculiar dentro de su género; no deja de ser un otome, pero puede que los elementos propios de dicho género te puedan resultar escasos en esta obra. A mí personalmente me ha parecido interesante el hecho de que no deforman en demasía los hechos históricos reales en los que tiene lugar la obra; obviamente, se toma alguna pequeña licencia para introducir a nuestra protagonista, pero poco más. En cuanto a la duración de la misma, sí es cierto que, en comparación con otras propuestas, se me ha antojado algo corta, pero no por ello menos entretenida.

Homura: The Crimson Warriors
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Homura: The Crimson Warriors

"Una novela visual que convierte la historia en el alma de su relato."

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