Beneficios empresariales a cualquier precio.
Hace aproximadamente un año fue lanzado el roguelike de estrategia Drill Core, un divertido juego desarrollado por Hungry Couch Games y editado por tinyBuild. En este caso, vamos a analizar el último DLC del juego, Machine World, así como el nuevo contenido que aporta. El juego nos lleva a un universo distópico donde los humanos y otras razas se encuentran bajo el yugo de dictaduras en forma de empresas mineras. Todo ello, no obstante, en un ambiente de humor simpático. En este contexto, Drill Core lleva a los jugadores a asumir el papel de gerente de la empresa minera que da nombre al juego. Su misión es dirigir operaciones mineras en diversos planetas desplegando plataformas.
Un trabajo de ensueño
Para ello, la empresa proporciona, de forma sospechosa, una tripulación minera “voluntaria” para llevar a cabo estas operaciones. De forma similar a juegos como They Are Billions, Drill Core presenta un sistema de día y noche. Durante el día, nuestros mineros deben explorar la mina situada por debajo de la plataforma. En esta mina podremos conseguir recursos para usar durante la partida, como el hierro o el Swarmlit, y otros, como el oro, para realizar diversas mejoras tras cada partida.
También podremos obtener planos de edificios y torretas para la partida, piezas de núcleos nuevos y coleccionables. Además, en esas minas hay enemigos que pueden aniquilar a nuestros trabajadores. De hecho, una vez llega la noche, aparecen unas criaturas llamadas Terrabors, en forma de gusanos gigantes prácticamente invulnerables. Por ello, debemos evacuar a nuestros trabajadores para que estén “seguros” durante la noche.
Esto se debe a que, además de los Terrabors, durante la noche llegan desde la parte superior de la mina, por encima de la plataforma, unas criaturas alienígenas con el objeto de destruir el núcleo de la plataforma. Precisamente, cada partida tiene dos objetivos fundamentales: evitar la destrucción del núcleo y cumplir el encargo de cada misión, ya sea entregar materiales, alcanzar una determinada profundidad y, después, evacuar a la tripulación.
Antes de pasar a hablar específicamente del DLC, debemos decir lo siguiente: para evitar que los alienígenas destruyan los núcleos, debemos situar torretas en los laterales de la plataforma, o edificios como atalayas. Gracias a esto, los alienígenas sufrirán una lluvia de balas, granadas, rayos, veneno, misiles, cuchillas circulares y demás.

Una bola de desechos y riquezas por explotar
Pasemos a comentar las novedades de Machine World. Resulta que la compañía ha descubierto nuevos “planetas”: inmensas esferas conformadas por desechos y diversos tipos de robots y máquinas que albergan grandes depósitos de materiales. Por lo tanto, es una oportunidad que la compañía no puede dejar pasar, y nosotros tampoco.
En este contexto, como gerentes de cada una de las tres razas disponibles para aportar tripulaciones —humanos, enanos y swarnidos—, tendremos que hacer frente a nuevas misiones y contratos. En primer lugar, este planeta mecánico ofrece muchos más minerales que los otros tres biomas. No obstante, hay una nueva particularidad: muchas casillas de la mina son bots e IA que replican bloques o fabrican bots enemigos de combate. También pueden teletransportar bloques, lo que genera infinidad de molestias para los trabajadores.
Además, por las noches llegan nuevos enemigos que, en esta ocasión, son robots con forma insectoide, como si fueran sacados de Matrix. Las mayores particularidades de estos enemigos son, por un lado, que parecen tener una mayor armadura para resistir el daño de las torretas, atalayas y drones. Por otro lado, cuentan con dispositivos de teletransporte que les permiten bajar más rápido hacia el núcleo a base de saltos cortos.
Para hacer frente a esta amenaza, nuestra estrategia debe adaptarse y tener en cuenta algunas de las nuevas torretas, como los pirodrones o los paralizadores. Además, tendrán lugar nuevos eventos que afectan, por ejemplo, al precio temporal de los edificios. También alteran la actitud de los bots e IA de la mina.

Asimismo, a las habituales mejoras iniciales de las plataformas se añaden los nuevos “especialistas”: cuatro trabajadores de élite con funciones especiales. Finalmente, el árbol de mejoras general y el de las plataformas se han expandido con nuevas mejoras, algunas de ellas enfocadas a aumentar el daño de las torretas.
En general, la jugabilidad del DLC es buena: nuevos desafíos, enemigos, estrategias, edificios y eventos. Todo esto, en conjunto, supone otras diez o veinte horas de juego. Podría haber sido una buena idea incorporar una cuarta raza de trabajadores en este DLC, pero, en líneas generales, el trabajo es bastante bueno.
Recuerdos de 01
A la hora de hablar del aspecto gráfico, lo cierto es que tanto el DLC como el juego son preciosos. Ofrecen un estilo pixel art suave, divertido y bastante disfrutable mientras jugamos partidas de desplazamiento vertical. Tanto los edificios como los trabajadores, los sucesos de la mina y las batallas nocturnas son visualmente impresionantes. Un gran trabajo. En cuanto al apartado sonoro, realmente el DLC no tiene mucho que aportar al juego base; no podemos siquiera calificarlo como “relevante”, ni para bien ni para mal.

Conclusión
Machine World representa un paso más a la hora de ampliar la experiencia de juego de Drill Core. Nos encontramos ante un nuevo bioma con sus particularidades y nuevos trabajadores, además de nuevas mejoras y misiones. No obstante, en general, insiste sobre lo que ya nos propone el juego base. Se echan en falta nuevos elementos que sí llegaron de forma “gratuita”.
Un trabajo de ensueño
Para ello, la empresa proporciona, de forma sospechosa, una tripulación minera “voluntaria” para llevar a cabo estas operaciones. De forma similar a juegos como They Are Billions, Drill Core presenta un sistema de día y noche. Durante el día, nuestros mineros deben explorar la mina situada por debajo de la plataforma. En esta mina podremos conseguir recursos para usar durante la partida, como el hierro o el Swarmlit, y otros, como el oro, para realizar diversas mejoras tras cada partida.
También podremos obtener planos de edificios y torretas para la partida, piezas de núcleos nuevos y coleccionables. Además, en esas minas hay enemigos que pueden aniquilar a nuestros trabajadores. De hecho, una vez llega la noche, aparecen unas criaturas llamadas Terrabors, en forma de gusanos gigantes prácticamente invulnerables. Por ello, debemos evacuar a nuestros trabajadores para que estén “seguros” durante la noche.
Esto se debe a que, además de los Terrabors, durante la noche llegan desde la parte superior de la mina, por encima de la plataforma, unas criaturas alienígenas con el objeto de destruir el núcleo de la plataforma. Precisamente, cada partida tiene dos objetivos fundamentales: evitar la destrucción del núcleo y cumplir el encargo de cada misión, ya sea entregar materiales, alcanzar una determinada profundidad y, después, evacuar a la tripulación.
Antes de pasar a hablar específicamente del DLC, debemos decir lo siguiente: para evitar que los alienígenas destruyan los núcleos, debemos situar torretas en los laterales de la plataforma, o edificios como atalayas. Gracias a esto, los alienígenas sufrirán una lluvia de balas, granadas, rayos, veneno, misiles, cuchillas circulares y demás.

Una bola de desechos y riquezas por explotar
Pasemos a comentar las novedades de Machine World. Resulta que la compañía ha descubierto nuevos “planetas”: inmensas esferas conformadas por desechos y diversos tipos de robots y máquinas que albergan grandes depósitos de materiales. Por lo tanto, es una oportunidad que la compañía no puede dejar pasar, y nosotros tampoco.
En este contexto, como gerentes de cada una de las tres razas disponibles para aportar tripulaciones —humanos, enanos y swarnidos—, tendremos que hacer frente a nuevas misiones y contratos. En primer lugar, este planeta mecánico ofrece muchos más minerales que los otros tres biomas. No obstante, hay una nueva particularidad: muchas casillas de la mina son bots e IA que replican bloques o fabrican bots enemigos de combate. También pueden teletransportar bloques, lo que genera infinidad de molestias para los trabajadores.
Además, por las noches llegan nuevos enemigos que, en esta ocasión, son robots con forma insectoide, como si fueran sacados de Matrix. Las mayores particularidades de estos enemigos son, por un lado, que parecen tener una mayor armadura para resistir el daño de las torretas, atalayas y drones. Por otro lado, cuentan con dispositivos de teletransporte que les permiten bajar más rápido hacia el núcleo a base de saltos cortos.
Para hacer frente a esta amenaza, nuestra estrategia debe adaptarse y tener en cuenta algunas de las nuevas torretas, como los pirodrones o los paralizadores. Además, tendrán lugar nuevos eventos que afectan, por ejemplo, al precio temporal de los edificios. También alteran la actitud de los bots e IA de la mina.

Asimismo, a las habituales mejoras iniciales de las plataformas se añaden los nuevos “especialistas”: cuatro trabajadores de élite con funciones especiales. Finalmente, el árbol de mejoras general y el de las plataformas se han expandido con nuevas mejoras, algunas de ellas enfocadas a aumentar el daño de las torretas.
En general, la jugabilidad del DLC es buena: nuevos desafíos, enemigos, estrategias, edificios y eventos. Todo esto, en conjunto, supone otras diez o veinte horas de juego. Podría haber sido una buena idea incorporar una cuarta raza de trabajadores en este DLC, pero, en líneas generales, el trabajo es bastante bueno.
Recuerdos de 01
A la hora de hablar del aspecto gráfico, lo cierto es que tanto el DLC como el juego son preciosos. Ofrecen un estilo pixel art suave, divertido y bastante disfrutable mientras jugamos partidas de desplazamiento vertical. Tanto los edificios como los trabajadores, los sucesos de la mina y las batallas nocturnas son visualmente impresionantes. Un gran trabajo. En cuanto al apartado sonoro, realmente el DLC no tiene mucho que aportar al juego base; no podemos siquiera calificarlo como “relevante”, ni para bien ni para mal.

Conclusión
Machine World representa un paso más a la hora de ampliar la experiencia de juego de Drill Core. Nos encontramos ante un nuevo bioma con sus particularidades y nuevos trabajadores, además de nuevas mejoras y misiones. No obstante, en general, insiste sobre lo que ya nos propone el juego base. Se echan en falta nuevos elementos que sí llegaron de forma “gratuita”.
Análisis
Drill Core - The Machine World
"Beneficios empresariales a cualquier precio."
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Nota Final
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