Entre conejos, balones imposibles y partidos vertiginosos, convierte cada punto en un pequeño estallido de diversión competitiva.
En el pasado Mad Games Show tuvimos ocasión de probar varios proyectos hechos en España. Una pequeña muestra del buen momento de la industria, al menos en cuanto a talento. Uno de los juegos más destacados de aquel día fue Super Bomba League, un juego arcade multijugador de deportes desarrollado por Sons of a Bit. Hoy daremos unas pinceladas acerca de este título, que se encuentra en la versión 0.3.62.
Es simple: la pelota debe permanecer en el campo rival
Super Bomba League lleva a los jugadores a partidos de voleibol 1 vs. 1 o 2 vs. 2. Podemos jugar o bien contra la máquina o bien contra otros jugadores. De hecho, en estos momentos hay tres modos de juego: amistoso, amistoso online y modo carrera. Ciertamente, los nombres son muy ilustrativos. Por ahora, a falta del modo “Liga Mundial”, que imaginamos será competitivo, el punto fuerte es el modo carrera, que enfrenta de forma competitiva a los jugadores de las distintas regiones disponibles. En este modo se pueden ganar diversas skins para los jugadores. Además, podemos desbloquear ciertos elementos que trataremos a continuación.
A la hora de hablar de las partidas, nos encontramos ante encuentros realmente rápidos y vertiginosos: apenas duran dos o tres minutos. Esto hace que la jugabilidad se sienta rápida, intensa y muy inmersiva. Además de generar un intenso deseo de rejugabilidad en el jugador, que puede disputar unas veinte partidas en menos de una hora. No hay, en ningún caso, un hastío por perder el tiempo en partidas de media hora o una hora, como ocurre en otros juegos multijugador.
Las reglas de la partida son mínimas: hay una pista de voleibol y lo importante es que el balón caiga o explote en uno de los campos para puntuar para el equipo contrario. A partir de ahí, barra libre. Esto implica que se puede invadir el campo rival y golpear a los rivales, e incluso a tus compañeros o que ellos te golpeen a ti. Para puntuar debemos hacer que el balón toque el suelo en uno de los campos o permanezca el tiempo suficiente para explotar.

¿Parece muy simple, verdad? Bien, pasemos a comentar los detalles. Tenemos cuatro pistas disponibles por ahora, y cada una tiene particularidades que sin duda afectan a la jugabilidad. Uno de esos elementos es la propia “red” que separa ambas partes del campo, que cambia según la pista. También cambia el balón. Antes de comenzar la partida, los jugadores tienen que elegir uno entre cuatro balones posibles, que varían según el escenario. Asimismo, cada balón tiene su propia particularidad. Por ejemplo, la vasija antigua, un balón que, tras ser golpeado varias veces, se rompe en dos partes, y cualquiera de las dos puede puntuar. También está el helado, que se va fundiendo y reduciendo su tamaño.
Descubre a los “Star”
Los Star son tus “jugadores”. Por ahora hay un total de siete, con forma de bola, extremidades y orejas de conejo. Cada uno tiene su estilo de juego y habilidades únicos. Tenemos un Star capaz de electrocutar, otro con doble salto, algunos más rápidos y otros más lentos. En el modo carrera contamos con dos al inicio y debemos desbloquear el resto. A pesar de que algunos conejos son mejores que otros, no llega a haber un desnivel claro y evidente. Todos los Star tienen la horma de su zapato. En este modo, además, se pueden mejorar.
Tras haber jugado más de ciento cincuenta partidas entre todos los modos, debemos decir que la jugabilidad es tan sencilla como espectacular. Nos encontramos ante una jugabilidad con reglas mínimas, muy fácil de comprender, aunque difícil de dominar. Al final, sí que se premia la inteligencia, comprender los mapas, las pelotas, los Star y desplegar de forma efectiva sus características. Sin duda, se premian la habilidad del jugador y la diversión desenfrenada. Es cierto que hemos presenciado diversos bugs relativos a los menús y al inicio de las partidas, pero no son realmente relevantes para la experiencia de juego.

El divertido mundo de los “conejos peleones”
En cuanto a su apartado gráfico, nos encontramos ante un juego 2D colorido y de estilo cartoon. Vemos escenarios con gran saturación de colores, simpáticos y amables, incluso con ciertos toques de humor. En esencia, es un buen trabajo al que se suman los propios Star. Son jugadores con buenas animaciones y buenas texturas. Lo mismo ocurre con los balones, que desde luego no son solo elementos decorativos, ya que sus particularidades permiten sorpresas y condicionantes, así como que los jugadores perfeccionen sus habilidades.
En cuanto al apartado sonoro, encontramos unas pocas pistas de corte algo más competitivo y deportivo. Puede que resulten algo estridentes, pero sin llegar a afectar negativamente al juego. Simplemente, se trata de una banda sonora algo escasa, pero positiva. No podemos descartar que, según avance el desarrollo, aparezcan nuevas pistas junto a otros elementos.
Conclusión
Super Bomba League es un soberbio juego arcade de deportes. Por un lado, ofrece una jugabilidad simple de entender, pero difícil de dominar, que por ahora roza la excelencia. Por otro, una gran rejugabilidad y muchos matices que enriquecen la experiencia sin necesidad de invertir demasiado tiempo en una sola partida.

Además, su apartado gráfico y sonoro, además de embellecer el conjunto, lo hacen idóneo para toda la familia, tanto para sesiones largas como para otras más cortas. Personalmente, de todos los proyectos que vi en el Mad Games Show, Super Bomba League es “el juego”. Y hay que tener en cuenta que aún está lejos de alcanzar su potencial máximo según avance el desarrollo.
Es simple: la pelota debe permanecer en el campo rival
Super Bomba League lleva a los jugadores a partidos de voleibol 1 vs. 1 o 2 vs. 2. Podemos jugar o bien contra la máquina o bien contra otros jugadores. De hecho, en estos momentos hay tres modos de juego: amistoso, amistoso online y modo carrera. Ciertamente, los nombres son muy ilustrativos. Por ahora, a falta del modo “Liga Mundial”, que imaginamos será competitivo, el punto fuerte es el modo carrera, que enfrenta de forma competitiva a los jugadores de las distintas regiones disponibles. En este modo se pueden ganar diversas skins para los jugadores. Además, podemos desbloquear ciertos elementos que trataremos a continuación.
A la hora de hablar de las partidas, nos encontramos ante encuentros realmente rápidos y vertiginosos: apenas duran dos o tres minutos. Esto hace que la jugabilidad se sienta rápida, intensa y muy inmersiva. Además de generar un intenso deseo de rejugabilidad en el jugador, que puede disputar unas veinte partidas en menos de una hora. No hay, en ningún caso, un hastío por perder el tiempo en partidas de media hora o una hora, como ocurre en otros juegos multijugador.
Las reglas de la partida son mínimas: hay una pista de voleibol y lo importante es que el balón caiga o explote en uno de los campos para puntuar para el equipo contrario. A partir de ahí, barra libre. Esto implica que se puede invadir el campo rival y golpear a los rivales, e incluso a tus compañeros o que ellos te golpeen a ti. Para puntuar debemos hacer que el balón toque el suelo en uno de los campos o permanezca el tiempo suficiente para explotar.

¿Parece muy simple, verdad? Bien, pasemos a comentar los detalles. Tenemos cuatro pistas disponibles por ahora, y cada una tiene particularidades que sin duda afectan a la jugabilidad. Uno de esos elementos es la propia “red” que separa ambas partes del campo, que cambia según la pista. También cambia el balón. Antes de comenzar la partida, los jugadores tienen que elegir uno entre cuatro balones posibles, que varían según el escenario. Asimismo, cada balón tiene su propia particularidad. Por ejemplo, la vasija antigua, un balón que, tras ser golpeado varias veces, se rompe en dos partes, y cualquiera de las dos puede puntuar. También está el helado, que se va fundiendo y reduciendo su tamaño.
Descubre a los “Star”
Los Star son tus “jugadores”. Por ahora hay un total de siete, con forma de bola, extremidades y orejas de conejo. Cada uno tiene su estilo de juego y habilidades únicos. Tenemos un Star capaz de electrocutar, otro con doble salto, algunos más rápidos y otros más lentos. En el modo carrera contamos con dos al inicio y debemos desbloquear el resto. A pesar de que algunos conejos son mejores que otros, no llega a haber un desnivel claro y evidente. Todos los Star tienen la horma de su zapato. En este modo, además, se pueden mejorar.
Tras haber jugado más de ciento cincuenta partidas entre todos los modos, debemos decir que la jugabilidad es tan sencilla como espectacular. Nos encontramos ante una jugabilidad con reglas mínimas, muy fácil de comprender, aunque difícil de dominar. Al final, sí que se premia la inteligencia, comprender los mapas, las pelotas, los Star y desplegar de forma efectiva sus características. Sin duda, se premian la habilidad del jugador y la diversión desenfrenada. Es cierto que hemos presenciado diversos bugs relativos a los menús y al inicio de las partidas, pero no son realmente relevantes para la experiencia de juego.

El divertido mundo de los “conejos peleones”
En cuanto a su apartado gráfico, nos encontramos ante un juego 2D colorido y de estilo cartoon. Vemos escenarios con gran saturación de colores, simpáticos y amables, incluso con ciertos toques de humor. En esencia, es un buen trabajo al que se suman los propios Star. Son jugadores con buenas animaciones y buenas texturas. Lo mismo ocurre con los balones, que desde luego no son solo elementos decorativos, ya que sus particularidades permiten sorpresas y condicionantes, así como que los jugadores perfeccionen sus habilidades.
En cuanto al apartado sonoro, encontramos unas pocas pistas de corte algo más competitivo y deportivo. Puede que resulten algo estridentes, pero sin llegar a afectar negativamente al juego. Simplemente, se trata de una banda sonora algo escasa, pero positiva. No podemos descartar que, según avance el desarrollo, aparezcan nuevas pistas junto a otros elementos.
Conclusión
Super Bomba League es un soberbio juego arcade de deportes. Por un lado, ofrece una jugabilidad simple de entender, pero difícil de dominar, que por ahora roza la excelencia. Por otro, una gran rejugabilidad y muchos matices que enriquecen la experiencia sin necesidad de invertir demasiado tiempo en una sola partida.

Además, su apartado gráfico y sonoro, además de embellecer el conjunto, lo hacen idóneo para toda la familia, tanto para sesiones largas como para otras más cortas. Personalmente, de todos los proyectos que vi en el Mad Games Show, Super Bomba League es “el juego”. Y hay que tener en cuenta que aún está lejos de alcanzar su potencial máximo según avance el desarrollo.