Una noche que nunca acaba y dos hermanas unidas por el lazo rojo del destino.
Fatal Frame es una de esas franquicias que podríamos considerar de nicho, pero que fue creciendo en su momento con sus diversas entregas. Historias de maldiciones en las que los protagonistas se ven envueltos por diferentes circunstancias y en las que nos tendremos que enfrentar a lo paranormal equipados únicamente con nuestra cámara, un toque clarísimamente muy de Japón. A pesar del lanzamiento, no hace mucho, de las dos últimas entregas en consolas más actuales, no voy a negar que con el paso de los años jamás pensé que se retomaría esta saga. Parecía que había sido encerrada en el cajón de lo que nunca iba a volver, pero Tecmo Koei la resucita con el remake de la que es su entrega más popular, añadiendo chucherías jugables para los fans de la saga y convirtiéndola en una puerta ideal para aquellos que quieran meterse de lleno por primera vez.
Me prometiste que estaríamos siempre juntas
Mayu y Mio Amakura son dos hermanas gemelas que van a ver cómo, de repente, sus vidas se convierten en un infierno cuando, paseando por el bosque, Mio pierde un segundo de vista a su hermana Mayu. Obviamente, la va a buscar, y así es como llegarán a la aldea de Minakami. Lo que a primera vista parece un simple pueblo abandonado y perdido en las montañas esconde una historia y unos secretos mucho más oscuros de lo que en un principio se podía imaginar. Minakami es una aldea marcada por la muerte después de que no se pudiera llevar a cabo de la manera correcta el ritual carmesí, el cual llevan a cabo una pareja de gemelos para calmar al denominado “abismo”.
A causa de no haber llevado a cabo correctamente este ritual, el pueblo acabó maldito y viviendo en bucle, de manera constante, la noche en la que el sacrificio debería haberse llevado a cabo. Casi como una broma del propio destino, Mio y Mayu tendrán que intentar escapar de este pueblo, del cual nadie que ha llegado a él lo ha conseguido, pues fuerzas oscuras las perseguirán y embaucarán para que sean ellas las que tomen el lugar correspondiente en este macabro ritual para poner fin a esta noche eterna en la aldea de Minakami, mientras una siniestra chica con kimono y sus secuaces las persiguen.
El OnlyFans fantasmal
Si ya has visto algo de la franquicia Fatal Frame, conocida en Occidente como Project Zero, sabrás más o menos cómo funciona todo en esta saga. Ya intuyes que la cosa no cambia mucho y vamos a tener que investigarlo todo e ir de aquí para allá con una cámara como única compañía y arma frente a los diferentes enemigos a los que nos vamos a enfrentar. Ese es precisamente uno de los encantos de esta: lejos de ir equipados con diferentes tipos de armas para rendir cuentas con los enemigos, aquí hablamos de espíritus, por lo que nuestra cámara especial, que podremos mejorar, denominada Cámara Oscura, será nuestra arma junto a los diferentes tipos de carretes frente a todo lo que nos vamos a encontrar.

La forma en la que nos enfrentamos a los enemigos es sencilla. Primero seleccionamos el carrete que queremos usar de todos los que tenemos, teniendo en cuenta las necesidades del momento, pues cada uno tiene sus ventajas, como hacer más daño o una recarga más rápida, pero también, cuanto mejor sea, menos disparos tendremos hasta que no consigamos más. Cuando lo tengamos y esté cargado, ya podremos disparar nuestra foto al enemigo, pero no podemos hacerlo sin pensar, pues tenemos que buscar la mejor foto posible para hacerle el mayor daño al enemigo y, por supuesto, aprovechar, como si nos fuera la vida en ello, los momentos en los que podemos hacer uso de ella. En este remake tenemos muchos más puntos de encuadre y opciones disponibles que en la versión original, lo que profundiza en esta mecánica de manera significativa.
La verdad es que, en cuanto al planteamiento, es un juego verdaderamente sencillito, pero no por eso deja de ponernos los pelos de punta. Tendremos que recorrer el pueblo y diferentes estancias en busca de lo necesario para seguir avanzando en la trama mientras vamos descubriendo qué es lo que ha pasado ahí, que ya os aviso que es bastante macabro. Sentimos constantemente la presión no solo de la atmósfera propia del juego: la posibilidad de que, dando el siguiente paso, pueda aparecer un enemigo frente a nosotros es verdadera. No sabes cuándo vas a tener que volver a sacar la cámara y eso consigue en el jugador muy buenos momentos de tensión.
Fantasmas más peligrosos y una dura recompensa
Una de las novedades que más puede poner en aprietos son los llamados fantasmas enfurecidos, los cuales, llegados a cierto punto de daño, se volverán más agresivos, con una mayor tasa y velocidad de ataque, y para colmo se curarán, por lo que tendremos que seguir disparándoles hasta poder eliminar este estado con un ataque zero. Es cierto que en ocasiones los enfrentamientos pueden ser un paseo si tenemos el cuidado necesario, pero es una característica que te añaden prácticamente al principio del juego, cuando tienes una cámara básica sin ningún tipo de mejora, lo que puede llegar a desesperar. Por suerte, en la actualidad y gracias a los parches lanzados, se ha ajustado este modo para hacerlo algo más accesible y superable. Ya os digo que al principio, cuando no estaban estos parches, la dificultad de estos era excesiva.

La historia es la misma, pero también tendremos novedades en ella que amplían el lore. La primera son las misiones secundarias que iremos desbloqueando a medida que jugamos y nos vamos pasando el juego. Estas historias consisten básicamente en ir a ciertos lugares a recoger el objeto de cada una, y ello nos irá ampliando la historia relacionada con dicho personaje. Es posible que esta novedad te sepa a poco si hablamos de añadidos a la historia. Al igual que ocurrió en su día con la versión de Wii y Xbox, este remake cuenta con todos los finales lanzados hasta la fecha, incluyendo los de la edición de las consolas de Nintendo y Microsoft, pero además de estos también contamos con un nuevo final completamente inédito que hay que currárselo, pues hay que cumplir varios requisitos en los que se necesita, sin lugar a dudas, toda la pericia que tenemos.
Un renovado aspecto visual sin perder la esencia
Una de las cosas que me han gustado siempre de esta franquicia es la ambientación: entornos oscuros y, en muchas ocasiones, estrechos, que pueden esconder al próximo enemigo en el siguiente paso. Aunque Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake tiene, como es de esperar, entornos más cerrados y angostos para ponernos el corazón a mil, el hecho de que estemos metidos en un pueblo es otro de sus elementos artísticos y visuales que ayudan a la ambientación de esta obra.
No estamos hablando de un título cuyo lanzamiento original lo convierta irremediablemente en antiguo: se lanzó originalmente en el año 2003 en PlayStation 2 y ya de por sí se veía muy bien, teniendo diferentes efectos visuales, pero, como suele pasar con los remakes o remasterizaciones, su aspecto visual ha sufrido un lavado de cara muy importante. La aldea Minakami luce mejor que nunca con este nuevo motor gráfico que, una vez más, no dejará indiferente a nadie tanto para lo bueno como para lo malo. Además, tenemos la posibilidad de poder usar la cámara de una manera menos rígida que en el título original, lo que nos permite poder apreciar mejor todos los rincones del pueblo y de las casas en donde nos metemos.

En cuanto a su apartado sonoro, la verdad es que tenemos un título que consigue llevarnos a la tensión sin necesidad alguna de música. De hecho, es muy interesante que se deje toda la carga sonora a los diferentes efectos de sonido, tanto ambientales como de los enemigos o diálogos de historia; no necesita nada más. ¿Esto quiere decir que es un título carente de música? No, la hay, pero esta es básicamente para los finales del juego, donde podremos disfrutar una vez más del legendario tema “Chou”, de Tsukiko Amano, la cual regresa nuevamente, como lleva ya años haciendo para las diversas entregas de la franquicia, para darle voz al tema principal del final nuevo e inédito de esta versión, titulado “Utshuhie”.
En cuanto al doblaje, podemos elegir entre el original en japonés, lo que nos lleva un salto más en cuanto a ambientación del juego, y también en inglés, todo ello aderezado con textos en varios idiomas entre los que se incluye el castellano, como ya se hizo en su día, aunque con ciertos fallos en los mismos, en donde algunas líneas se ponen en otro idioma, como por ejemplo italiano.
Conclusiones
Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake es el regreso de una de las franquicias menos aprovechadas por Tecmo Koei en lo que a mí respecta. Se ha pasado del silencio más absoluto respecto a la misma a tener pequeños aperitivos en la actualidad en forma de versiones remasterizadas de lo que eran sus dos últimas entregas, ahora en sistemas actuales. Por suerte, espero que el lanzamiento de este remake no se quede solamente en esto y podamos ver la primera y tercera entrega en este mismo formato, que le den una nueva oportunidad a una saga que puede dar muchas alegrías tanto a la compañía como a los jugadores.

Esta versión tiene importantes novedades no solo en la propia jugabilidad, también en el contenido, ofreciendo ampliar un poco más el lore gracias a las misiones secundarias y al final nuevo. Sigue siendo una importantísima entrada para nuevos jugadores por el tipo de juego, historia y también por la accesibilidad del idioma.
Me prometiste que estaríamos siempre juntas
Mayu y Mio Amakura son dos hermanas gemelas que van a ver cómo, de repente, sus vidas se convierten en un infierno cuando, paseando por el bosque, Mio pierde un segundo de vista a su hermana Mayu. Obviamente, la va a buscar, y así es como llegarán a la aldea de Minakami. Lo que a primera vista parece un simple pueblo abandonado y perdido en las montañas esconde una historia y unos secretos mucho más oscuros de lo que en un principio se podía imaginar. Minakami es una aldea marcada por la muerte después de que no se pudiera llevar a cabo de la manera correcta el ritual carmesí, el cual llevan a cabo una pareja de gemelos para calmar al denominado “abismo”.
A causa de no haber llevado a cabo correctamente este ritual, el pueblo acabó maldito y viviendo en bucle, de manera constante, la noche en la que el sacrificio debería haberse llevado a cabo. Casi como una broma del propio destino, Mio y Mayu tendrán que intentar escapar de este pueblo, del cual nadie que ha llegado a él lo ha conseguido, pues fuerzas oscuras las perseguirán y embaucarán para que sean ellas las que tomen el lugar correspondiente en este macabro ritual para poner fin a esta noche eterna en la aldea de Minakami, mientras una siniestra chica con kimono y sus secuaces las persiguen.
El OnlyFans fantasmal
Si ya has visto algo de la franquicia Fatal Frame, conocida en Occidente como Project Zero, sabrás más o menos cómo funciona todo en esta saga. Ya intuyes que la cosa no cambia mucho y vamos a tener que investigarlo todo e ir de aquí para allá con una cámara como única compañía y arma frente a los diferentes enemigos a los que nos vamos a enfrentar. Ese es precisamente uno de los encantos de esta: lejos de ir equipados con diferentes tipos de armas para rendir cuentas con los enemigos, aquí hablamos de espíritus, por lo que nuestra cámara especial, que podremos mejorar, denominada Cámara Oscura, será nuestra arma junto a los diferentes tipos de carretes frente a todo lo que nos vamos a encontrar.

La forma en la que nos enfrentamos a los enemigos es sencilla. Primero seleccionamos el carrete que queremos usar de todos los que tenemos, teniendo en cuenta las necesidades del momento, pues cada uno tiene sus ventajas, como hacer más daño o una recarga más rápida, pero también, cuanto mejor sea, menos disparos tendremos hasta que no consigamos más. Cuando lo tengamos y esté cargado, ya podremos disparar nuestra foto al enemigo, pero no podemos hacerlo sin pensar, pues tenemos que buscar la mejor foto posible para hacerle el mayor daño al enemigo y, por supuesto, aprovechar, como si nos fuera la vida en ello, los momentos en los que podemos hacer uso de ella. En este remake tenemos muchos más puntos de encuadre y opciones disponibles que en la versión original, lo que profundiza en esta mecánica de manera significativa.
La verdad es que, en cuanto al planteamiento, es un juego verdaderamente sencillito, pero no por eso deja de ponernos los pelos de punta. Tendremos que recorrer el pueblo y diferentes estancias en busca de lo necesario para seguir avanzando en la trama mientras vamos descubriendo qué es lo que ha pasado ahí, que ya os aviso que es bastante macabro. Sentimos constantemente la presión no solo de la atmósfera propia del juego: la posibilidad de que, dando el siguiente paso, pueda aparecer un enemigo frente a nosotros es verdadera. No sabes cuándo vas a tener que volver a sacar la cámara y eso consigue en el jugador muy buenos momentos de tensión.
Fantasmas más peligrosos y una dura recompensa
Una de las novedades que más puede poner en aprietos son los llamados fantasmas enfurecidos, los cuales, llegados a cierto punto de daño, se volverán más agresivos, con una mayor tasa y velocidad de ataque, y para colmo se curarán, por lo que tendremos que seguir disparándoles hasta poder eliminar este estado con un ataque zero. Es cierto que en ocasiones los enfrentamientos pueden ser un paseo si tenemos el cuidado necesario, pero es una característica que te añaden prácticamente al principio del juego, cuando tienes una cámara básica sin ningún tipo de mejora, lo que puede llegar a desesperar. Por suerte, en la actualidad y gracias a los parches lanzados, se ha ajustado este modo para hacerlo algo más accesible y superable. Ya os digo que al principio, cuando no estaban estos parches, la dificultad de estos era excesiva.

La historia es la misma, pero también tendremos novedades en ella que amplían el lore. La primera son las misiones secundarias que iremos desbloqueando a medida que jugamos y nos vamos pasando el juego. Estas historias consisten básicamente en ir a ciertos lugares a recoger el objeto de cada una, y ello nos irá ampliando la historia relacionada con dicho personaje. Es posible que esta novedad te sepa a poco si hablamos de añadidos a la historia. Al igual que ocurrió en su día con la versión de Wii y Xbox, este remake cuenta con todos los finales lanzados hasta la fecha, incluyendo los de la edición de las consolas de Nintendo y Microsoft, pero además de estos también contamos con un nuevo final completamente inédito que hay que currárselo, pues hay que cumplir varios requisitos en los que se necesita, sin lugar a dudas, toda la pericia que tenemos.
Un renovado aspecto visual sin perder la esencia
Una de las cosas que me han gustado siempre de esta franquicia es la ambientación: entornos oscuros y, en muchas ocasiones, estrechos, que pueden esconder al próximo enemigo en el siguiente paso. Aunque Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake tiene, como es de esperar, entornos más cerrados y angostos para ponernos el corazón a mil, el hecho de que estemos metidos en un pueblo es otro de sus elementos artísticos y visuales que ayudan a la ambientación de esta obra.
No estamos hablando de un título cuyo lanzamiento original lo convierta irremediablemente en antiguo: se lanzó originalmente en el año 2003 en PlayStation 2 y ya de por sí se veía muy bien, teniendo diferentes efectos visuales, pero, como suele pasar con los remakes o remasterizaciones, su aspecto visual ha sufrido un lavado de cara muy importante. La aldea Minakami luce mejor que nunca con este nuevo motor gráfico que, una vez más, no dejará indiferente a nadie tanto para lo bueno como para lo malo. Además, tenemos la posibilidad de poder usar la cámara de una manera menos rígida que en el título original, lo que nos permite poder apreciar mejor todos los rincones del pueblo y de las casas en donde nos metemos.

En cuanto a su apartado sonoro, la verdad es que tenemos un título que consigue llevarnos a la tensión sin necesidad alguna de música. De hecho, es muy interesante que se deje toda la carga sonora a los diferentes efectos de sonido, tanto ambientales como de los enemigos o diálogos de historia; no necesita nada más. ¿Esto quiere decir que es un título carente de música? No, la hay, pero esta es básicamente para los finales del juego, donde podremos disfrutar una vez más del legendario tema “Chou”, de Tsukiko Amano, la cual regresa nuevamente, como lleva ya años haciendo para las diversas entregas de la franquicia, para darle voz al tema principal del final nuevo e inédito de esta versión, titulado “Utshuhie”.
En cuanto al doblaje, podemos elegir entre el original en japonés, lo que nos lleva un salto más en cuanto a ambientación del juego, y también en inglés, todo ello aderezado con textos en varios idiomas entre los que se incluye el castellano, como ya se hizo en su día, aunque con ciertos fallos en los mismos, en donde algunas líneas se ponen en otro idioma, como por ejemplo italiano.
Conclusiones
Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake es el regreso de una de las franquicias menos aprovechadas por Tecmo Koei en lo que a mí respecta. Se ha pasado del silencio más absoluto respecto a la misma a tener pequeños aperitivos en la actualidad en forma de versiones remasterizadas de lo que eran sus dos últimas entregas, ahora en sistemas actuales. Por suerte, espero que el lanzamiento de este remake no se quede solamente en esto y podamos ver la primera y tercera entrega en este mismo formato, que le den una nueva oportunidad a una saga que puede dar muchas alegrías tanto a la compañía como a los jugadores.

Esta versión tiene importantes novedades no solo en la propia jugabilidad, también en el contenido, ofreciendo ampliar un poco más el lore gracias a las misiones secundarias y al final nuevo. Sigue siendo una importantísima entrada para nuevos jugadores por el tipo de juego, historia y también por la accesibilidad del idioma.
Análisis
Fatal Frame II: Crimson Butterfly Remake
"Una noche que nunca acaba y dos hermanas unidas por el lazo rojo del destino."
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Nota Final
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