El horror vuelve a despertar, y su sombra sigue apuntando hacia Raccoon City.
Resident Evil Requiem ya está entre nosotros y es imposible pensar en un juego de este género sin tener en mente el alma mater que marcó una época y abrió un camino para el resto. La saga Resident Evil lleva con nosotros desde los tiempos de PSX y ha asomado la cabeza en múltiples plataformas, incluido Nintendo 64, donde Resident Evil 2 es hoy una pieza de coleccionista muy difícil de encontrar.
Con un pasado tan exitoso es muy difícil hacer entregas a la altura y es cierto que con Resident Evil 6 la saga se tornó en algo que no la definía. Entonces llegó Resident Evil 7, con la historia de Ethan, que culminó en Village, un juegazo con todas sus letras. Este servidor, no obstante, es muy fan de la cuarta entrega, donde Leon venía a un pueblo de España para salvar a la hija del presidente de los Estados Unidos. Esta entrega la disfruté en la extinta GameCube, siendo mi juego de inicio en la máquina, donde recuerdo alucinar con los gráficos, con el gameplay y con la historia.
Ahora nos llega la novena edición de la saga, Resident Evil Requiem, con una clara premisa: aportar una historia que realmente te atrape, con un gameplay que combina lo mejor de dos tiempos, cuando los juegos daban realmente miedo, pero sin perder la dualidad de la acción más desenfrenada. ¿Lo consigue?
La historia detrás de esta aventura
Requiem tiene dos claros protagonistas. Por un lado tenemos a Grace Ashcroft, la misteriosa hija de Alyssa Ashcroft. Grace es una agente del FBI y es destinada a investigar un misterioso hotel donde tuvo un pasado bastante trágico. En ese hotel están ocurriendo cosas extrañas, pero como todo lo que pasa en Resident Evil, nada es una coincidencia y pronto comenzaremos a darnos cuenta.
Por otro lado tenemos a Leon S. Kennedy, un agente de la DSO que está investigando de manera paralela una serie de sucesos extraños relacionados con muertes muy anómalas. El destino quiere que vaya a investigar a un antiguo conocido de los tiempos de Raccoon City, cuya dirección, casualmente, es el hotel donde está Grace, y es aquí donde las piezas empiezan a juntarse y a tener algo de sentido. Todo el juego se desarrolla en varios lugares, no en un único sitio como suele ser habitual, y creo que es un acierto, porque centrarnos únicamente en una estación de policía o una mansión puede hacerse algo tedioso.
El objetivo que tenemos es el de siempre: sobrevivir. Pero en ese camino tenemos que entender quién está propagando un nuevo virus, qué misterios escondía Alyssa, qué tiene que ver Grace en todo esto y cómo Leon la ayuda en esa tarea. La historia es emocionante y no es para nada relleno. Tiene sus momentos punta, como debe ser, que hacen que queramos avanzar en un mar de muerte, sustos, puzles y decisiones. Completarla nos llevará unas 9 horas, menos si vamos a saco, pero Resident Evil te premia si investigas y, créeme, es bastante importante, especialmente por el lore que rodea a todo.
En suma, la historia supera las dos entregas anteriores. Creo que tiene una combinación muy interesante con los dos personajes y dos maneras de jugar que ahora detallaremos. No obstante, al terminar la historia nos quedamos con una pregunta: ¿habrá DLC?
El punto fuerte de este título son las mecánicas de juego
Este es uno de los pilares más interesantes de esta entrega. En las últimas, salvo momentos muy puntuales, casi todo el rato estábamos controlando al personaje principal y ya está, pero en esta entrega tenemos dos formas de jugar muy diferenciadas que hacen que el juego no pierda ritmo. Como hemos dicho, tenemos dos personajes principales y cada uno tiene sus cualidades muy diferenciadas. En el caso de Grace, jugaremos en primera persona, con todo lo que eso conlleva desde el punto de vista de la tensión que nos transmite. Cuando la controlamos, tenemos que sobrevivir pensando bien cuáles serán nuestros movimientos, porque disponemos de munición muy limitada, aunque podemos fabricar algo, y en ese camino tenemos además que superar ciertos puzles para poder avanzar.
Esta forma de jugar es la clásica de los Resident Evil, pero con un punto extra de dificultad, pues este nuevo virus hace que los infectados sean mucho más inteligentes y recuerden sus tareas originales. Por tanto, no es fácil engañarlos ni pasar cerca de ellos sin que nos trinquen de manera irremediable. Ser Grace no es fácil, por lo que es posible que mueras muchas veces, pero con cada una de ellas descubrirás qué camino no debes seguir. Por otro lado tenemos a Leon, cuyo estilo de juego es totalmente de acción. También tiene puzles, pero se mueve rápido, golpea aún más rápido y los enemigos son casi de papel en comparación con el gameplay de Grace.
De hecho, en muchos casos parece más nuestro querido John Wick, y eso mola mucho. Estas dos maneras de jugar hacen un tándem perfecto que conforma este título. Creo que Capcom no podía hacerlo mejor con esta elección.
En motor gráfico y optimización sobresale
Ha habido un salto importante desde Village con esta nueva entrega, donde la optimización hace gala especialmente con su salida en Nintendo Switch 2. Pero nosotros lo hemos probado en la plataforma donde más puede brillar, en este caso PC. No nos engañemos: Requiem es un título exigente en la plataforma padre de todas, pero funciona a las mil maravillas y a altas calidades, incluso en gráficas de generaciones pasadas como la RTX 3080, gracias a la compatibilidad con sistemas de generación de fotogramas y procesado como el DLSS de Nvidia, en nuestro caso.
Requiem es todo un espectáculo visual, donde cada luz y cada sombra funcionan en un entorno rico en detalles. Los enemigos no son simples muñecos repetitivos, no: cada uno tiene su personalidad reflejada a nivel visual y, depende de dónde le ataquemos, estos se irán desfigurando como debería ser. En el caso de los enemigos de fase, esto es aún más relevante, como os podéis imaginar. Si nos vamos a los personajes principales, tanto Grace como Leon son absolutamente espectaculares.
Apartado sonoro
Como no podía ser de otra manera, el juego viene absolutamente doblado a nuestro idioma y esto es una gozada. Por la parte de Leon volvemos a contar con Lorenzo Beteta y es que su voz le sienta como un guante a este personaje. Por el lado de Grace Ashcroft, tenemos a Maribel Pomar, que ha hecho una interpretación sublime, pues Grace tartamudea mucho y eso no es sencillo de llevar en una sincronía labial perfecta.
Si nos vamos a todos los demás detalles que conforman la experiencia, como los ambientales, que son clave para acojonarnos de verdad, una vez más el equipo sabe lo que tiene que hacer para que pasemos miedo del bueno, ofreciendo esos chirridos, esos crujidos diferentes pero adaptados al entorno, que nos avisan de que algo viene y no es bueno. Capcom lo ha bordado en este apartado y es que el rey sabe bien cómo hacerlo.
Resident Evil Requiem es un must
Era todo lo que esperábamos y mucho más. Tenemos los dos tipos de juego disponibles, aunque la parte de Grace es más extensa que la de Leon, pero es una gozada de terror y también de acción. Tenemos que pensar, resolver puzles, ahorrar munición y, sobre todo, sobrevivir. Y cuando somos Leon, es como si fuéramos una apisonadora: acabamos con todo y con todos.
La historia me ha gustado mucho porque muestra la vulnerabilidad de Leon y el valor de Grace, además de resolver un misterio muy interesante. En el apartado gráfico sobresale y no hay ni un pero que decir en un motor muy optimizado que podemos disfrutar en múltiples plataformas. Por la parte sonora es todo un portento, no hay nada que decir más que bravo.

Resident Evil Requiem
"El horror vuelve a despertar, y su sombra sigue apuntando hacia Raccoon City."