Análisis

The Bearer & The Last Flame

PC, PlayStation 5
6.5

Publicado el 04-03-2026 a las 21:40

Autor: Daniel "Sakuya" Hernández

Una llama que luce a medio gas.

Desarrollar un videojuego es una tarea titánica que requiere en muchas ocasiones no solo de un desembolso importante de dinero sino también de recursos humanos. Es por ello por lo que cuando nos llega un juego como el que hoy nos trae hasta aquí que ha sido desarrollado principalmente por una única persona a lo largo de cinco años es un dato que es imposible quitarte de la cabeza a la hora no solo de jugarlo, sino también de comentarlo tanto para lo bueno como para lo malo. Vamos a ver que os podéis encontrar en The Bearer and the Last Flame, después de cinco años de desarrollo y mucho trabajo por parte de Dark Reaper Studios, aunque eso sí, tened en cuenta que es un título que está siendo actualizado constantemente por lo que es posible que en el momento en el que leas estas líneas el juego haya solucionado algunas de las cosas que mencione aquí.


El último portador de la llama

Ha pasado 100 años desde que la guerra llego a su fin y con ello la paz y las celebraciones por parte de aquellos que ganaron y que ven por fin la oportunidad de descansar. Pues, aunque la paz es algo normal que se quiere tener y atesorar el malvado Merlín no opina lo mismo y desde las tierras de Hekanor está tomando las medidas necesarias para volver a traer la guerra y la muerte al mundo, para ello hace una llamada a las huestes que habitan Draugrenfall que acuden sin muchos problemas a la misma desde el mismísimo inframundo, uniéndose a la misma Elzren.

Elzren busca la venganza pura y dura pues fue derrotado por los hombres y ahora espera poder tomarse su venganza, desde luego se avecina una guerra que no será fácil de ganar para los hombres... y no lo harán. El reino humano ha caído frente a semejante alianza y ahora todo está sumido en la más profunda de las oscuridades, sin esperanza... hasta ahora. Nosotros tomaremos el papel de la última esperanza para el reino de los hombres, un adalid que luchará frente a las tinieblas como el portador de la llama eterna que iluminara el mundo y traerá de nuevo la luz al mundo enfrentándonos a los enemigos que salgan a nuestro paso.

Buenos cimientos que han de trabajarse un poco más

¿Cómo catalogar un título como The Bearer and the Last Flame? si lo queremos hacer rápido y sencillo tenemos un título que bebe muy directamente de obras como Dark Souls tanto en planteamiento como en la jugabilidad lo cual beneficia y perjudica a partes iguales. Así pues, tenemos unos controles clásicos de una obra de este estilo y que vemos al poco de elegir a nuestro personaje entre las diferentes propuestas que hay, en realidad son dos tipos del mismo personaje sin ninguna diferencia más allá del color, en donde controlamos los ataques básicos y fuertes con los gatillos R1 y R2 en su versión para PlayStation 5 dejando el resto para acciones como cubrirse y otros botones como correr o hacer una voltereta hacia delante para esquivar.

Si vienes de juegos de este estilo sabes que el aprender los patrones y aprovechar las esquivas son fundamentales, aquí no es una excepción, aunque si he notado que el punto de golpeo no está bien nivelado. Prácticamente al 100% si hacemos el golpe con el enemigo en frente va a ser un hit, pero, sin embargo, si el enemigo está un poco hacia algún lado este golpeo no da, cosa que no pasa con el enemigo el cual siempre tiene el golpeo casi asegurado salvo que este muy alejado por un lado de él, lo mismo pasa con la magia la cual te golpea si o si a no ser que hagas una voltereta para esquivarla, olvídate de usar el escudo para pararlas.

Otro de los problemas que he encontrado son las trampas situadas en algunos lugares del mapa, las cuales siempre nos harán daño si nos llegan a golpear, sin embargo, esto no pasa así con los enemigos los cuales pueden estar perfectamente encima de ellas o al lado sin sufrir ningún tipo de penalización en su barra de vida por ello. Uno de los puntos que lo alejan de los juegos de este estilo y que da un toque diferenciador es la restauración de la vida, en donde habitualmente cuando descansamos en el punto correspondiente se nos rellena automáticamente los usos gastados además de que vuelvan a aparecer los enemigos derrotados.

En The Bearer and the Last Flame la cosa es bastante diferente y no es algo que se explique de primeras en el titulo y descubres en el peor momento, aquí los ítems curativos son de un solo uso y no los recuperas al descansar, para poder volver a tener estos ítems o bien los consigues de algún enemigo o cofre o por el contrario los compras en el pueblo, lo bueno es que puedes comprarte tantos como puntos eterno tengas, aunque eso sí, ten en cuenta que estos puntos sirven para comprar objetos, equipo, mejorarlo o subir de nivel a nuestro personaje por lo que es importante gestionarlos correctamente.

A falta de esos problemas encontrados en su gameplay que seguramente vayan a ser solucionados en futuras actualizaciones el juego puede ser una opción diferente para aquellos que gusten del género y que además tengan en cuenta el trabajo que es que solamente una persona al 100% ha estado involucrado en el mismo, aunque obviamente ha tenido ayuda adicional.

Visualmente bastante normalito

Lamentablemente las limitaciones de presupuesto y equipo se pueden ver en muchos aspectos diferentes de un juego y eso incluye el apartado visual. En The Bearer and the Last Flame las cosas no son distintas y aunque se ha intentado dar lo mejor posible hay algunas costuras visuales a tener en cuenta. Hablo de la versión de PlayStation 5 y que ha sido probado en una consola normal y otra Pro y haciendo cambios en las opciones graficas pues se nos permite elegir diferentes niveles de calidad visual mejorando algunos aspectos, pero perjudicando otros. En cuanto subimos la calidad visual vemos algún que otro detallito interesante que no veíamos con las opciones que vienen de serie, pero hemos visto un empeoramiento en el rendimiento general del juego en la consola ase y eso es algo que en un título de estas características penaliza en exceso al jugador.

Si por el contrario tienes PlayStation 5 Pro con el modo Native VRR no he notado caídas de frames que perjudiquen la jugabilidad. Tanto escenarios como personajes tienen sus pequeñas carencias obvias de un título con presupuesto limitado, aun así, hay que destacar el arte que podemos ver entre pantallas que nos recuerda a aquellos juegos de mesa de rol antiguos que nos enseñaban ubicaciones importantes para nuestras partidas, un toque muy interesante en ese aspecto.

En un título cuya intención es contar una historia épica que enganche al jugador también la música es un elemento importante para transportarnos al mundo de fantasía en el que se ambienta. En cuanto a la banda sonora, las melodías creadas por Francisco Arroyo en las que ha trabajado durante un total de 13 meses, dotan de vida a los entornos que se nos presentan en pantalla. En cuanto a los efectos de sonido la cosa es bastante genérica en cuanto a por ejemplo los golpes de las armas, los cuales se escuchan a través del altavoz incorporado en el Dualsense, por lo que no es algo que destaque en este apartado.

Por último hablemos del doblaje, no es extraño ver que títulos creados en España muchas veces se opte por directamente doblar en inglés y así abarcar un mercado internacional mucho más amplio, en el caso de The Bearer and the Last Flame contamos con un doblaje en castellano muy interesante en el que destaca la voz de Jesús Daniel de la Casa.

Conclusiones

Valorar de manera global un título como The Bearer and the Last Flame el cual sabes que tiene mucho trabajo detrás y que además ha sido realizado por una persona no siempre es sencillo, hay muchos elementos que hay que tener en cuenta a la hora de hacerlo. La verdad es que el juego tiene muy buena pinta y lejos de inventar absolutamente nada sabe sacarle provecho a aspectos que ya hemos visto con anterioridad en otras propuestas y dado un sello diferenciador en otros aspectos, pero es innegable que, aunque el juego se puede jugar sigue teniendo muchos fallos que han de ser corregidos.

Para mí el más grave viene siendo en los hits boxes, un título de estas características debe de estar pulido en este aspecto y veo mucha diferencia entre cuando golpeamos nosotros y cuando lo hace el enemigo, este es posiblemente el peor aspecto que me he encontrado más allá de otros elementos como el grafico que es pasable teniendo en cuenta las limitaciones habidas en cuanto a presupuesto y equipo. Por suerte parece que el estudio trabaja en el constante y posiblemente con el paso del tiempo veamos el juego completamente pulido y acorde con lo que su creador buscaba.

The Bearer & The Last Flame
Análisis

The Bearer & The Last Flame

"Una llama que luce a medio gas."

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