Análisis

Code Vein II

PC, PlayStation 5, Xbox Series
8.0

Publicado el 22-02-2026 a las 22:16

Autor: Daniel "Sakuya" Hernández

El poder está en la sangre, dale un buen uso.

From Software ha creado escuela, eso es indudable, y hay en el mercado infinidad de propuestas que beben de su jugabilidad, en mayor o menor medida, para deleite de los fans del género conocido como “soulslike”. Hace ya casi seis años, Bandai Namco lanzó al mercado Code Vein, un título ambientado en un futuro apocalíptico con vampiros en el que ponían a prueba nuestra habilidad. Ahora sale al mercado su segunda entrega, que ofrece mucha más acción, pero también otras muchas opciones que nos harán pasar mucho tiempo experimentando cuáles son las que podemos sacar más provecho tanto por la situación como por nuestro estilo de juego. Vamos a regresar de nuevo a lo que Bandai nos propone, con una historia nuevamente ambientada en un entorno apocalíptico donde la muerte puede venirnos de la mano de los enemigos más inesperados.


Pasado y futuro se dan la mano

Lo primero que debemos tener en cuenta es el hecho de que, aunque estamos ante un título que lleva un “2” en el nombre, no es necesario haber jugado a la primera entrega para poder entender la historia. En este sentido, el juego nos lleva hasta un futuro en el que todo está en peligro debido a lo que se conoce como el “Resurgimiento”. Este fue sellado hace un siglo por cinco héroes que se sacrificaron para ponerle fin, pero ahora ese sello se está debilitando y, una vez más, el mundo se está llenando de monstruos.

Para evitar que eso ocurra, hemos sido resucitados después de que una misión se haya torcido. Esto es posible gracias a una enigmática muchacha llamada Lou, que nos ha entregado la mitad de su corazón, permitiéndonos volver a la vida. Obviamente, esta “resurrección” no será gratis. A cambio, tendremos que viajar en el tiempo gracias al peculiar poder de Lou, lo que nos permitirá regresar al pasado para alterar diferentes sucesos ocurridos e intentar salvar el presente, conociendo a los héroes que dieron su vida para sellar el Resurgimiento. Una historia en la que tendremos que descubrir lo sucedido si queremos tener una mínima posibilidad de sobrevivir al mañana.

Como hemos dicho, no es necesario jugar a la primera entrega para disfrutar de esta. Es cierto que comparte algunos términos y elementos comunes, pero al tratarse de una historia completamente independiente supone un buen punto de entrada a esta peculiar propuesta.


Infinidad de opciones para dar cuenta de nuestros enemigos

En lo que no ha cambiado en exceso esta segunda entrega frente a la primera es en el tipo de juego al que nos enfrentamos, aunque obviamente hay novedades que lo convierten en un título posiblemente más atractivo para jugadores más enfocados hacia ciertas obras de From Software.

Como mencioné anteriormente, la primera entrega de Code Vein era bastante más encorsetada, ya que se desarrollaba de manera mucho más lineal y directa. En esta ocasión podremos visitar un vasto mundo abierto en el que hacer frente a enemigos, recoger objetos y recolectar materiales. Las opciones se han multiplicado en esta segunda parte, ofreciendo mucha más libertad sobre qué hacer y cuándo hacerlo.

Por lo demás, tenemos un título que ofrece todo aquello que podemos esperar de un soulslike: una propuesta bastante accesible en algunos compases, pero que en otros puede convertirse en un auténtico dolor de muelas para jugadores novatos o poco experimentados. Los enemigos no darán cuartel, especialmente los jefes, por lo que ir por debajo del nivel recomendado o con armas mal adaptadas al tipo de enemigo y sus elementos hará que lo pasemos verdaderamente mal. Y eso que existe algún elemento de ayuda, como el hecho de que un NPC pueda devolvernos algo de vida al morir, ya que en esta entrega no hay modo online.


En cuanto a las opciones de personalización en lo que respecta a armas y equipamiento, he visto un aumento verdaderamente exponencial si lo comparamos con la primera parte. Podemos equiparnos con distintas armas, pero también con otros elementos como las “jaulas” o los códigos de sangre, que permiten modificar las estadísticas del personaje para adaptarlo a nuestras necesidades. Eso sí, cada código tiene ventajas e inconvenientes: puede aumentar ciertas estadísticas, pero también aplicar penalizaciones, como la pérdida gradual de vida, lo que puede suponer el fracaso ante determinados enemigos. Todo el equipamiento puede mejorarse, y la forma de hacerlo dependerá de lo que queramos potenciar.

Un apartado visual distinto al que le falta más trabajo

Cuando tenemos una propuesta de este estilo cuyo mapa es un mundo abierto, siempre surge la duda de si priorizar la belleza visual o sacrificar parte de ella para ganar fluidez.

En el caso de Code Vein II, diría que se opta más por la segunda opción. En algunos momentos me he encontrado con entornos muy bien conseguidos, con efectos visuales y lumínicos que aportan personalidad. Sin embargo, en otros casos la calidad gráfica es más limitada, especialmente en elementos como el agua. Esto se ve agravado por el hecho de que, si queremos disfrutar de una experiencia fluida, debemos escoger el modo que prioriza el rendimiento frente a los gráficos, ya que en el modo de mayor calidad visual se producen problemas de rendimiento en determinados momentos. Algo que resulta especialmente grave en un título donde el tiempo de reacción es clave para la supervivencia.


En cuanto a los modelados de los personajes principales y los grandes enemigos, encontramos lo esperado en un título con temática claramente “anime”, donde el uso del color es exagerado en algunos momentos. Esto no supone un problema, ya que forma parte de su identidad visual. Los grandes jefes destacan por encima del resto, mientras que algunos enemigos comunes resultan más genéricos y, en ocasiones, reutilizados como mini jefes intermedios.

La música es uno de los aspectos más cuidados de la propuesta. Aunque algunas melodías se repiten, encontramos composiciones muy bien construidas y adaptadas a cada situación, con momentos cargados de dramatismo y otros más épicos, especialmente durante los combates contra jefes. En cuanto al doblaje, el juego cuenta con voces en japonés e inglés, y los textos están traducidos al castellano.

Conclusiones

Code Vein II no inventa la rueda, pero sabe aprovechar los recursos que ya hemos visto en otras propuestas para hacerlos suyos y adaptarlos a su estilo visual y narrativo. Los jugadores habituados a este tipo de experiencias encontrarán un título desafiante, con amplias opciones de personalización y momentos de gran intensidad.


Sus puntos más débiles se centran principalmente en dos aspectos: el rendimiento cuando se prioriza la calidad gráfica, lo que afecta negativamente al framerate en un género donde cada milisegundo cuenta, y la respuesta del comando de rodar, que todavía necesita mayor precisión. Según parece, el estudio ya está trabajando en este último aspecto para mejorarlo en futuras actualizaciones.

Code Vein II
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Code Vein II

"El poder está en la sangre, dale un buen uso."

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