Análisis

Borderlands 4

PC, PlayStation 5, Xbox Series
8.0

Publicado el 04-11-2025 a las 13:48

Autor: Juan Ramón "juanramonh" Herrera

Plataforma analizada: Xbox Series

Gearbox apuesta por Kairos para hacer crecer Borderlands sin perder su esencia.

La saga Borderlands tiene un hueco en el corazoncito de muchos. Esa mezcla explosiva de humor negro, millones de armas y un diseño artístico que te entra por los ojos es un puntazo. Ahora, Gearbox y 2K nos traen Borderlands 4, con más de todo lo que nos gusta y, ojo, un nuevo planeta a reventar de cosas que hacer. ¿Será el siguiente gran paso o se quedará a medio gas? Vamos a desgranarlo, que la cosa va de loot y tiros, ni más ni menos.


Kairos nos espera, y no con flores: la aventura del Buscacámaras

Esta vez, la fiesta se traslada a Kairos, un planeta que no pinta precisamente como un destino vacacional. Aquí la batuta la lleva el Cronoguardián, un tirano que mantiene a la población bajo su yugo desde lo más alto. Pero, como no podía ser de otra forma, una catástrofe desata el caos y amenaza ese «perfecto orden» que tanto le gusta al dictador. Y ahí es donde entramos nosotros, los nuevos Buscacámaras, para liarla parda.

Encarnando a uno de los cuatro nuevos Buscacámaras, nuestra misión pasa por liberar Kairos del control del Cronoguardián. Sin entrar en demasiados detalles para evitar destripes, la historia gira alrededor de la resistencia y las diferentes facciones y personajes que iremos conociendo durante la aventura. No se limita simplemente a llevarnos de A a B matando todo lo que se cruza por delante: mantiene el humor característico de la saga, pero también intenta dar peso a la situación que vive el planeta y a quienes llevan demasiado tiempo soportando el dominio del tirano.

A repartir estopa como nunca: mecánicas de combate y progresión

Una de las grandes novedades de Borderlands 4 está en unas mecánicas de movimiento mucho más dinámicas. Ahora contamos con dobles saltos, deslizamientos, esquivas rápidas e incluso un gancho que nos permite movernos por los escenarios con mucha más agilidad. Y se nota. El gunplay gana bastante ritmo gracias a estas nuevas posibilidades, permitiéndonos combinar desplazamientos rápidos, ataques desde diferentes alturas y el uso del entorno para reposicionarnos durante los combates. Ya no se trata únicamente de cubrirse y disparar, sino también de flanquear, sorprender y aprovechar mejor la verticalidad de los escenarios.

Por supuesto, el arsenal vuelve a ser uno de los grandes protagonistas. Esto sigue siendo Borderlands, así que encontramos auténticas locuras, desde subfusiles que disparan rayos hasta escopetas capaces de lanzar proyectiles explosivos, además de multitud de armas con estadísticas, efectos y comportamientos diferentes. A ello se suman las habilidades de acción propias de cada Buscacámaras y unos árboles bastante amplios para orientar nuestra progresión hacia distintos estilos de juego. El crafteo también aparece en determinados momentos, aunque la búsqueda constante de mejor equipo continúa siendo uno de los principales motores de la aventura. Encontrar un arma que encaje con nuestra configuración o sustituir una pieza que se ha quedado atrás mantiene muy viva esa sensación de progreso.

En compañía es mejor (o no): cooperativo y rejugabilidad

El cooperativo siempre ha sido una de las señas de identidad de Borderlands, y en esta cuarta entrega no iba a ser menos. Podemos liarla en solitario, claro, siendo un cabronazo solitario, pero buena parte de la gracia está en compartir la aventura mediante cooperativo online para hasta cuatro jugadores o pantalla dividida para dos. El escalado de niveles y dificultad se adapta a cada jugador, permitiendo que personas con diferente progresión puedan jugar juntas sin que nadie se quede atrás. Y, como suele ocurrir en la saga, hacerlo en compañía convierte muchos combates en una auténtica fiesta de disparos, habilidades y enemigos saltando por los aires.

Los cuatro Buscacámaras y sus diferentes árboles de habilidades también aportan bastante rejugabilidad, ya que cambiar de personaje o apostar por otra configuración modifica la forma de afrontar los combates. En cuanto a duración, centrarse principalmente en la campaña puede llevarnos alrededor de las 25-30 horas, aunque con secundarias, coleccionables y demás actividades es fácil acercarse a las 50. Si queremos completarlo todo, probar otros personajes y exprimir también el cooperativo, el centenar de horas no resulta nada descabellado.

Menos fronteras, más tierras: un mundo abierto lleno de vida y misiones

Kairos nos abre la puerta a un mundo mucho más amplio y conectado, con facciones enfrentadas, zonas muy diferentes entre sí y multitud de cosas por hacer. Para recorrer grandes distancias contamos con una hover bike que agiliza bastante los desplazamientos y evita que explorar el mapa termine haciéndose pesado. Pero no todo gira alrededor de la historia principal. El mundo está repleto de eventos dinámicos, misiones secundarias y pequeños encargos. Algunas propuestas son bastante simples, mientras que otras se permiten ser mucho más absurdas, como ayudar a una facción de bichos mutantes a robar una carga de combustible o recuperar objetos perdidos para un mercader excéntrico. Ese tipo de situaciones encaja perfectamente con el tono tan particular de Borderlands.

También encontramos coleccionables repartidos por Kairos, desde registros de audio hasta mensajes relacionados con el Cronoguardián, que ayudan a conocer mejor el planeta y a quienes viven en él. No son imprescindibles, pero sí aportan una buena excusa para desviarnos del camino principal. La mayor libertad le sienta bien a la fórmula, aunque no todas las actividades mantienen el mismo interés. Aun así, recorrer Kairos forma parte de la experiencia y ya no se siente simplemente como el espacio que separa una misión de la siguiente.

Apartado técnico

El estilo artístico cel-shaded vuelve a ser una de las señas de identidad de Borderlands 4, manteniendo ese aspecto vibrante y de dibujo animado tan característico de la saga, pero con un acabado mucho más trabajado. Las explosiones lucen espectaculares, las armas continúan derrochando imaginación y tanto los nuevos Buscacámaras como los NPC y enemigos presentan modelados llenos de personalidad y pequeños detalles.

Kairos también gana mucho con la variedad de escenarios, pasando por zonas frondosas, terrenos áridos y enormes estructuras vinculadas al Cronoguardián, cada una con su propia ambientación. La mayor amplitud y verticalidad encajan especialmente bien con las nuevas posibilidades de movimiento, mientras que las animaciones acompañan correctamente incluso cuando empiezan a mezclarse enemigos, habilidades, disparos y explosiones por toda la pantalla.

En cuanto al rendimiento, contamos con diferentes modos gráficos. El modo Calidad prioriza la resolución 4K y el detalle visual a 30 FPS, mientras que Rendimiento apuesta por alcanzar los 60 FPS o más reduciendo ligeramente la resolución o determinados efectos. Durante las muchas horas que le hemos dedicado, Borderlands 4 se ha mostrado fluido y estable, sin problemas importantes que hayan condicionado nuestra experiencia.

El apartado sonoro mantiene perfectamente la personalidad de la saga. La banda sonora alterna temas ambientales durante la exploración con composiciones mucho más cañeras cuando empiezan los tiroteos, mientras que disparos, recargas, impactos y explosiones ayudan a que buena parte del enorme arsenal tenga personalidad propia. Incluso cuando empiezan a mezclarse habilidades, enemigos y armas por todas partes, el conjunto mantiene la contundencia sin convertirse en un simple festival de ruido.

El doblaje vuelve a ser otro de sus puntos fuertes, con voces completas en castellano y un reparto en el que encontramos, entre otros, a Jara Luna como Vex, Alicia Valadés como Harlowe, Héctor Garay como el Cronoguardián, Fernando Castro «Nano» como Zane y Mercedes Cepeda como Amara. Las interpretaciones mantienen ese tono exagerado y gamberro tan característico de Borderlands, algo especialmente importante en una saga donde las conversaciones y comentarios constantes forman parte de su identidad. Nos gustaría dedicar un recuerdo especial a Jesús Barreda, fallecido en 2023 y a quien muchos seguimos recordando por haber dado voz a Claptrap. Su interpretación quedó inevitablemente ligada al personaje y a la historia de la saga en nuestro idioma.

Conclusión

Borderlands 4 no reinventa una fórmula que lleva años funcionando, pero sí consigue hacerla más ágil, abierta y divertida. Las nuevas posibilidades de movimiento dan otro ritmo a los combates, el arsenal vuelve a ser una auténtica locura y Kairos ofrece suficiente libertad, actividades y posibilidades de progresión para mantenernos ocupados durante muchas horas. No todo el contenido secundario mantiene el mismo nivel, pero el conjunto consigue evolucionar la fórmula sin perder aquello que siempre ha definido a la saga.

A todo ello se suma un cooperativo que continúa siendo uno de sus grandes pilares, un apartado artístico cargado de personalidad y un notable trabajo sonoro y de doblaje. Puede que no revolucione lo que entendemos por Borderlands, pero refina buena parte de sus elementos y añade suficientes novedades para que buscar la siguiente arma absurda siga siendo tremendamente adictivo. Y, con todo lo que todavía puede dar de sí Kairos, estamos deseando ver cómo los próximos contenidos descargables amplían una aventura en la que todavía nos quedan muchas horas por delante.

Borderlands 4
Análisis

Borderlands 4

"Gearbox apuesta por Kairos para hacer crecer Borderlands sin perder su esencia."

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