Un decente homenaje a la obra de H.P. Lovecraft.
Hay auténticos clásicos dentro del género del terror, un género que con el paso de los años intenta reinventarse cuando lo verdaderamente eficaz sigue siendo aquellos elementos clásicos. Una cosa es el terror y otra el miedo, esto último es realmente subjetivo a cada sujeto por lo que medir una obra realmente sobre si da miedo o no es un tanto arriesgado, también es cierto que con el paso de los años esta sensación ha ido evolucionando en la especie. Cuando hablamos de grandes nombres dentro de este género seguramente el nombre de H.P. Lovecraft acabe saliendo tarde o temprano a la palestra, y no es para menos pues es considerado como uno de los grandes gracias a sus obras que tocaban elementos tan dispares como la ciencia ficción o lo sobrenatural para crear auténticas obras que han perdurado en la memoria con el paso de los años. Posiblemente uno de sus personajes más famosos sea Cthulhu, una deidad presente en algunas de sus obras y que han llegado incluso a "invadir" obras de otros autores en un claro homenaje como por ejemplo South Park.
Mi análisis de hoy va precisamente sobre un título que coge a esa deidad, Cthulhu, y lo inserta en una historia de terror donde el eje es un asesinato, en una isla de pescadores donde un extraño culto tiene presencia y que es un claro homenaje a la vida y obra del escritor estadounidense.
El comienzo del descenso hacia la locura
Edward Pierce no lo ha tenido fácil desde que volviera de luchar en la Primera Guerra Mundial, al igual que otros muchos de los soldados que acudieron a aquella guerra la vuelta a la vida civil no ha conseguido paliar lo que allí tuvo que vivir. Es posiblemente ese hecho el que ha desencadenado que no pueda dormir sin ayuda externa y además siempre siendo perseguido por continuas pesadillas que le hacen levantarse sobresaltado. Intenta hacerse un hueco en la vida trabajando como detective privado, sin embargo, suele rechazar los trabajos pues busca algo que le resulte interesante y eso hace que la compañía para la que trabaja ya le haya dado un ultimátum.
Tal vez como una especie de señal o simplemente una broma del destino a su puerta llama un hombre en busca de ayuda, su hija ha muerto en extrañas circunstancias junto al resto de su familia siendo ella la principal sospechosa de lo ocurrido, sin embargo, para ese padre hay algo más detrás de este hecho pues ha recibido un cuadro de su hija unos días después incendio y necesita la ayuda de Edward para resolver que es lo ocurrido. Por fin un caso que le llama la atención y además podrá quitarse un poco la presión de la empresa hacia su puesto de trabajo, lo único que tiene que hacer es ir hasta la misteriosa isla de Blackwater y descubrir que ha pasado, algo que en principio parecía fácil.
Call of Cthulhu es un título de exploración en primera persona que durante el transcurso de la aventura intenta aunar con mayor o menor resultado elementos de distintos géneros para crear un título interesante que dé a los aficionados de H.P Lovecraft. El problema de intentar coger varios elementos distintos y juntarlos en un único producto viene en el hecho de saber implementarlos, algo que Cyanide ha intentado pero que lamentablemente en muchas ocasiones hace agua, empañando el resultado final de un título que apuntaba a maneras.
