Uncharted 2: El Reino de los Ladrones

PS3
10.0

Publicado el 20-10-2009 a las 16:41

Autor: Carlos "Mentenroscada" Zarzuela

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Movernos es tan sencillo como inclinar el stick izquierdo en la dirección deseada, mientras que con el botón triangulo podremos interactuar con determinados objetos con múltiples resultados dependiendo de la naturaleza de los mismos y con el resto de botones del pad derecho controlaremos las acciones de pelea a melé con botón cuadrado, nos cubriremos detrás de las paredes y salientes del escenario pulsando el botón circulo y saltaremos en infinidad de ocasiones para salar nuestra vida con el botón X.

Las acciones relacionadas con las armas de fuego quedan asignadas a los botones superiores que funcionan para apuntar, disparar el arma equipada, lanzar granadas y recargar. La cruceta digital es la encargada de acoger otras acciones rápidas como cambiar de arma y atender a los consejos que el juego pone a nuestra disposición en determinados momentos y que pueden ser de gran ayuda en caso de que nos veamos “atascados” sin saber que hacer.

Los tiroteos son el componente más abundante de la aventura, aunque estarán combinados con continuos momentos de exploración y en muchas ocasiones dispondremos de la elección de afrontar los enfrentamientos directamente, a disparo limpio, o de manera más elaborado aprovechando las habilidades de sigilo de Nathan y eliminando a nuestros enemigos desde el silencio con efectivas llaves de karate. Todas las localizaciones han sido cuidadas hasta el más mínimo detalle y a pesar de obligarnos a seguir un camino predefinido, será habitual encontrar rutas paralelas o amplias zonas en las que poner a prueba nuestra habilidad como saltarines exploradores.

En el caso de que dispongamos de un incorregible espíritu bélico o que la situación lo requiera, deberemos empuñar nuestra arma para salir del paso. Su control se efectúa de modo muy similar al de “Gears of War”, apuntando, disparando y aprovechando para cubrirnos con cualquier elemento del escenario en el que permanecer a salvo mientras preparamos nuestra próxima ráfaga o hasta que nos convirtamos en objetivo de una granada, en cuyo caso será mejor encontrar pronto otro escondite.

La variedad de armas es lo suficientemente amplia como para permitirnos el lujo de ir variando su uso a lo largo de las distintas situaciones en las que nos pondrán a prueba. Por ejemplo, en la mayoría de tiroteos a campo abierto nos vendrá bien la accesible “AK-47”, mientras que dentro edificios con superficies de combate más reducidas vendrán de perlas las escopetas de gran poder a corta distancia, contra blindados y camiones lo más efectivo serán los lanzamisiles o las granadas y en caso de enfrentarnos a francotiradores de estratégica colocación agradeceremos contar con un rifle de larga distancia para acercarlos con su mirilla.

Los bolsillos de Nate son limitados y como complemento al arma principal podremos llevar una secundaria de reducidas dimensiones entre las que encontraremos varios modelos de pistolas, la famosa “Desert Eagle” de gran daño pero escasa munición o una curiosa escopeta de mano de gran efectividad a quemarropa. Es por tanto obligación del jugador el adaptarse y anteponer el cubrir las necesidades impuestas por el terreno de batalla a sus gustos personales si se quiere sobrevivir a los constantes tiroteos.

Muy útil es el escudo de antidisturbios que portan ciertos soldados y que tras reducirles estará a nuestra disposición para avanzar sin preocupación por zonas libres de ninguna otra protección a la vez que abrimos fuego con nuestra arma de mano, o las abundantes bombonas de gas dispersas por el mundo civilizado para las que encontraremos una nueva función tan destructiva como la de provocar su explosión tras su lanzamiento previo.

Los combates cuerpo a cuerpo se resuelven por medio de una sencilla combinación de ataque y defensa a modo de breve e invisible QTE para aprovechar los momentos de indefensión del contrincante y asestar nuestro mejor derechazo. A pesar de lo simple de su mecánica los resultados pueden ser muchos y muy divertidos, desde un puñetazo directo en las partes nobles hasta agarres y lanzamientos desde una cornisa pasando por los golpes de boxeo mas tipicos.

La inteligencia artificial de nuestros adversarios estará íntimamente ligada al nivel de dificultad seleccionado, mostrando patrones complejos como el uso de granadas, cobertura de protección y flanqueándonos en el modo normal e incrementando su dureza en los posteriores. Todo un reto para los jugadores más experimentados y la posibilidad de rebajar la dificultad para contentar a los menos hábiles que contaran con ayudas al apuntado y mayor vida.

Las plataformas suponen la otra piedra angular del desarrollo de la historia e imprescindibles a la hora de afrontar la exploración de niveles. Con tan solo un botón de salto y el stick direccional podremos subirnos a cualquier saliente que esté a nuestro alcance, trepar, saltar en cualquier dirección, balancearnos y dejarnos caer. Un manejo tremendamente simple para desplazarnos por escenarios realmente sofisticados, dejando a nuestro cerebro y reflejos el trabajo más duro.