En el plano sonoro, la banda sonora juega un papel bastante secundario. La música es correcta, bastante cañera, y ha sido compuesta para el juego, luego no se ha aprovechado la música del anime. El punto más negro del sonido lo encontramos en las voces, y no porque estén mal del todo, sino porque han decido mantener únicamente las inglesas. Sega ya debería saber que por el Viejo Continente tira más el doblaje originale en japonés, y viendo antecedentes como los últimos Dragon Ball- que ya venían con selector- no vemos el motivo para no añadir esas pistas de voces, que en cualquier caso ya están grabadas desde antes y en un DVD entra perfectamente.

JUGABILIDAD
Como ya hemos dicho, suena muy bien eso de coger el Wiimote y usarlo como una espada, pero del dicho al hecho hay un trecho y Bleach se queda exactamente en lo primero; la arquitectura jugable está mal perfilada, en el sentido de que las pulsaciones de botones tradicionales han sido sustituidas por simples movimientos. Por mucho que en los trailers y en la publicidad nos hagan ver que podemos manejar las espadas emulando a los héroes, tan sólo hay que agitar el mando de la Wii. En esencia hay tres tipos de golpes principales; rebanar (mover el Wiimote hacia abajo), gancho (hacer lo propio hacia arriba), rajada (moverlo lateralmente) y, por último, apuñalamiento (hacia delante). Si hacemos lo mismo manteniendo pulsado el botón “A”, ejecutaremos los golpes críticos. Aquí entra en juego un minijuego que ha sido denominado “choque” y que se activa cuando ambos contrincantes lanzan un golpe crítico simultáneamente; entonces, los contendientes se enzarzan en un duelo de ataques rápidos, y mientras tanto el jugador tiene que ejecutar cinco movimientos. Ahora bien, se trata de una especia de “piedra-papel-tijera”, donde el azar es el claro protagonista. Cada cual tiene que realizar la maniobra en el momento preciso (cuando el cursor pasa por la zona en rojo de la barra que aparece); rebanar gana contra rajar pero pierde contra apuñalar, rajar gana contra apuñalar pero pierde contra rebanar y apuñalar gana contra rebanar pero pierde contra rajar. En caso de empate no pasa nada, pero si hay ganador, éste encadena un golpe especial.