¿El DK más grande hasta ahora?
Todo apunta a que sí. Donkey Kong Bananza no es solo un regreso esperado y que siempre nos encanta. Es una evolución real de la saga. Nintendo ha apostado fuerte con este mundo abierto, con la destrucción como mecánica central y un DK más expresivo y poderoso que nunca. Es el tipo de juego que no solo busca gustar a los fans, sino enseñar lo que puede ofrecer una nueva generación de consolas que acaba de arrancar. Si eres de los que disfrutó con Tropical Freeze o Donkey Kong Country Returns, prepárate: esto es otra liga. Si por el contrario, nunca has jugado a uno, puede que este sea el mejor punto de entrada. Donkey Kong está de vuelta. Y ha venido a romperlo todo.