El punto más llamativo del combate del título se encuentra en la mecánica de resistencia, ya que cada personaje tendrá la opción de atacar para dañar al enemigo, o para cansarle. Un enemigo cansado resulta ser un enemigo mucho más débil y vulnerable, por lo que optar por esta vía será la mejor manera de acabar con algunos de los enemigos más duros.

Os reconozco que si bien el título, como juego de
estrategia, me parece interesante, considero que la parte narrativa no
está a la altura. Personalmente, creo que lastra al juego, enlenteciendo
la partida, ofreciendo diálogos poco naturales y creíbles, o largas
exposiciones sobre detalles que, si bien resultan interesantes si estás a
tope con el mundo del juego, parecen ser más propias de un relato o
libro que de un medio interactivo.
Animación clásica, para todos los equipos
La
principal ventaja del estilo artístico del título es que, simplemente,
funciona. Algunas partes de la historia de narran a través de videos
cuidadosamente animados, con un estilo que si bien recuerda, como no, a
Banner Saga, a mi me retrotrae más a películas como El Señor de los
Anillos, Tygra o incluso Asterix. Las porciones de juego de novela
visual mantienen el mismo estilo visual, y si bien sus animaciones
brillan por su ausencia, esto supone que da igual como de patata sea
nuestro equipo o en que consola juguemos, el título funcionará
exactamente igual.
Conclusiones
Ash of Gods: Redemption es
un título que resulta ser un calco de Banner Saga algo venido a menos.
Su punto fuernte, su historia, más compleja y trabajada, se transforma
precisamente en su parte más floja, por densa y en ocasiones plomiza.
Desconozco si es el caso, pero me recuerda a otros títulos que en su
día, contaron con la ayuda de guionistas y escritores profesionales,
suponiendo que su buen hacer bastaría para crear una historia
fantástica, pero precisamente al suponer esto y no realizar una
adaptación, acaban desaprovechando las posibilidades de un medio
audiovisual e interactivo como es el videojuego.
Su estilo visual
es lo suficientemente potente como para llamarnos la atención, y su
jugabilidad, si bien carece de la profundidad de otros títulos como
Disgaea, nos ofrece unas veinte horas de lectura y juego táctico por
turnos. Lo malo es que si ya venimos curtidos de Banner Saga, es más que
probable que nos quememos bastante rápido con este título al que le
basta con ser una copia de, sin querer llegar más allá. Aunque tampoco
es que sea algo malo.
Ash of Gods: Redemption
"El Banner Saga que te espera en casa cuando tu madre te dice que ya tienes un Banner Saga."