El horror en esta versión de consolas
Y se dice bien,
horror. Ya no solo porque el port realizado se nota que deja que desear a
nivel gráfico ya no solo en efectos de partículas y tal, sino con unos
30 fps poco estables cuando el original iba a 60 fps. Incluso con el
gestor de físicas que parece tibiamente inferior al de la versión de PC o
también, la gestión en carrera de la IA. Parece como que hubieran
tenido que sacrificar demasiadas cosas por llevar el juego a consolas y
siendo este un simulador muy potente ya no solo en PC, sino en la
versión para consolas del Assetto Corsa original, nos extraña este paso
atrás en este juego que tiene menos contenido y por tanto, menos info a
analizar in game. Por lo que solo puede ser cosa del port y que no ha
sido todo lo eficiente que debiera. Es que hasta la localización al
castellano deja bastante que desear.

Con todo, no está mal, acaba por ser entretenido si juegas con mando pero está por debajo del primer Assetto Corsa en sensaciones, al nivel de Project Cars o Forza. Esto es el por qué del horror. Como decía justo arriba, si juegas con mando simplemente es aceptable, un juego más. Pero siendo el juego que es, está hecho para jugar con volante si lo quieres disfrutar de verdad y aquí es donde entran todos los problemas de ACC.
La configuración es francamente imposible, no es capaz de autocalibrar el periférico solo. Con las configuraciones por defecto acabaras por coger el volante y tirarlo por la ventana, literalmente. Feedback totalmente desmedido, trompos sin sentido ni esperados, reacciones fuera de lógica. Luego cuesta de calibrar manualmente porque no se explican bien los grados de referencia en los menús y tampoco los menús es que sean muy claros. Con la experiencia que tiene uno ya, que no es mucha, si decides tirarte a la aventura de la configuración, puedes conseguir que al menos puedas conducir medianamente aceptable pero esto de veras que rompe toda inmersión y tampoco hemos conseguido tener las sensaciones que esperábamos. El que no sepa bien sobre parámetros y espere enchufar su volante y disfrutar, no lo va a conseguir.
Pero lo peor de todo, es el input lag que tiene el juego cuando jugamos con volante. Esto es imperdonable hoy día. Es totalmente perceptible que giramos el volante y la respuesta tendrá un retardo en la imagen de varios milisegundos. Si ya el control era difícil de configurar y repercutía directamente en la experiencia, esto termina por arruinarla completamente y lo convierte en injugable puesto que ACC no es un arcade en el que puedes permitirte este tipo de cosas, es un simulador donde se busca transmitir sensaciones realistas y el input lag, es de todo menos realista.
La cuestión está en ver si se reacciona y se reparan todas estas cuestiones para dejar un juego que podría ser redondo sobre todo a nivel multijugador o se deja como está arruinando totalmente la experiencia. El estudio desarrollador del juego original, Kunos Simulazioni siempre ha ido escuchando opiniones que sirvieron para mejorar el Assetto Corsa, por lo que tenemos la esperanza de que con ACC, dejando al estudio que ha realizado el port aparte o poniéndole las pilas, puedan corregir este tremendo desaguisado.

Solo y el multijugador online
Esto es lo mejor que puede tener ACC a futuro. Es un juego concebido para el multijugador online y el que lo busque para jugar en solitario, solo encontrará algunas opciones pero quedará escueto. Si ya es reducido por solo contener la licencia de las GT World Challenge, si vas a jugar solo, no es tu juego. Para un solo jugador hay dos modos principales, “Campeonato” y “Carrera”, siendo el modo más destacado el modo Carrera, en que puedes crear tu equipo y corredores aunque muy sencillamente, y pasar un tutorial con el piloto ganador de las Blancpain GT Series del 2017, Mirko Bortolotti. Este tutorial tendrá videos donde dicho piloto te irá explicando y formando en conducción de GT´s, como si fueras un joven piloto de la escuela de Lamborghini. Cuando acabamos este tutorial, el modo pasa a ser casi como el modo campeonato donde participaremos en las GT World Challenge sin mucho más que hacer entre carreras. Cosas de ser un simulador puro que solo busca transmitir sensaciones al volante.