La caza y la recolección de flora está presente. Por un lado tendremos la posibilidad de dar caza a cualquier ser que se mueva en el juego, ya sea con arco y flechas, a cuchilladas o a tiros. Tener en cuenta que contra más limpia sea la manera de realizarlo, más partes del animal podremos aprovechar, al igual que su piel, si la agujereamos su calidad no es que sea muy bien. Habrá ciertos animales legendarios en zonas concretas, podremos ir a por ellos pero no será tan fácil como el resto, quizás haya que recurrir a la utilización de cebos. Con la flora pasa algo parecido, según la zona en la que nos encontremos del mapa habrá diferentes platas y flores, cada una con una función determinada, teniendo la opción de combinarlas con otros objetos para tener productos más elaborados. En ambos casa la variedad será amplia con un buen número de especies.
Nuestro cuidado será importante. No nos
referismo solo a la parte visual, la cual dispondremos de un amplio
abanico de personalización, desde la ropa con muchos atuendos
diferentes, con colores a elegir, hasta nuestro tipo de vello facial. De
esta manera personalizaremos a nuestro Arthur Morgan a nuestro gusto,
se agradece que así sea. Pero también será de gran importancia tenerle
en peso adecuado, si comemos menos de lo necesario nuestra resistencia
será mayor pero la salud inferior. Al contrario, tener sobrepeso los
efectos serían al revés, así que lo ideal será llevarle equilibrado.
Todo ello lo regularemos con comida, ya sea adquiriéndola en tiendas o
comiendo la carne de las presas que cacemos.
Todo esto está
potenciado por una gran jugabilidad. Estamos en un título de mundo
abierto, pero con algunos elementos más visto en los shooter. Aún así el
control de disparo agradecemos la ayuda que aporta al jugador. Hemos
apreciado una mejoría a la primera entrega ya que esta funcionó bien,
para que cambiarlo, lo mejor ver los aspectos a mejorar. Así ha sido.
Eso sí, no hay que ir de tipo duro creyéndonos el más guay, aunque en
momento puntuales se puede hacer, sobre todo con la ayuda del DeadEye
(el modo a cámara lenta que nos permite marcar la zona o zonas de tiro
para cuando éste acabe o le quitemos sea algo fugaz). Deberemos de ir
más cautos, haciendo uso de las diferentes armas según la situación que
nos encontremos y aprovechando las coberturas que nos brindan los
escenarios, ya sea un árbol, una roca o una caja por citar algunas.
Red
Dead Redemption 2 no es un juego corto, ni mucho menos, podremos irnos
perfectamente a las 20-30 horas con un ritmo rápido, más aún si nos
paramos a hacer más misiones secundarias o directamente otras
actividades de ocio como ir al cine, jugar al póker, dominó... pero si
queremos hacernos con el 100% habrá que ir preparando muchísimos más
tiempo. A todo ello no hay que tener el cuenta ningún tipo de
funcionalidad online porque es un mundo aparte, un juego nuevo, al
margen de la historia de éste pero también incluido. Con ello quiero
decir que salvo los primeros minutos del prólogo que se hacen largos y
lentos, el resto nos va a tener con ganas de más constantemente, incluso
el epílogo que conseguen hacer esa conexión ideal que a los fans
encantará.
Como si de una película de western se tratase
Cuando
arrancamos Red Dead Redemption 2 por primera vez, nuestros sentidos
empiezan a disfrutar de lo que ven y oyen. Entonces nos damos cuenta
porque ha merecido la pena estos años de espera. Un equipo que ha sabido
sacar el máximo partido técnico al conjunto global. Por un lado están
todos los entornos, desde cada una de las ciudades o pequeños pueblos
que iremos visitando, pasando por las grandes llanuras, parajes
naturales, altas zonas de montaña nevadas, ríos, pantanos... cuidados al
más mínimo detalle, que hacen creer al jugador que se encuentra ahí
mismo. Pero también en cuanto a su diseño artístico, que en más de una
ocasión nos hacen "perder el tiempo" admirando todo lo que nos rodea.