Resulta sorprendente, además de la accesibilidad del título, la brevedad de la mayoría de sus fragmentos, pudiendo acabar el juego en poco más de una tarde si vamos al lío. De hecho, de primeras, el juego me pilló desprevenido, ya que como buen jugador, corrí a cumplir los objetivos que se me planteaban... hasta que me di cuenta que el auténtico objetivo del juego no es llegar a ese marcador, sino apreciar y reflexionar sobre la escena que se dibuja ante nosotros. Por suerte, esta característica, así como los diferentes finales de los que dispone, invitan a rejugar el juego unas cuantas veces, también para obtener los todos los coleccionables, similares en intención a los de Valiant Hearts.

Un aspecto no apto para astigmáticos
El apartado
artístico es, sin duda, lo más trabajado del juego. Empezando por el
hecho de que las voces de los protagonistas serán las de los actores
Elijah Wood (El Señor de los Anillos, Flipper) como Harry, y Sebastian
Koch (El puente de los espías, la chica danesa) como Kurt remarca el
objetivo de 11-11 Memories Retold como ser algo más allá de un
videojuego. Su aspecto gráfico es muy curioso, por no decir incluso algo
inaudito, pero no por ello exento de problemas. El juego en sí es un
título en tercera persona, pero todo se dibujará como si de un cuadro se
tratase, con multitud de pinceladas, más o menos concisas, sobre el
"lienzo" que es nuestra pantalla. Es un efecto curioso, sobre todo si
miramos instantáneas del título, pero en movimiento no me termina de
convencer.
El principal problema que tengo con su modo de
visualización es que resulta tremendamente incómodo si sufrimos de
astigmatismo. Si, ya sabéis. Ese defecto ocular por el cual ya de normal
una persona ve deformadas lineas totalmente rectas y claramente
definidas, como una escalera, o el horizonte. Pues... os podéis imaginar
la fiesta que supone ver un juego en el que, si hacemos el suficiente
zoom hacia atrás, nos encontramos con un amasijo de pinceladas que da
lugar a algo muy similar al batiburrillo de polígonos que era la
PlayStation 1 en su día. Por suerte, este tipo de planos no es habitual,
pero no deja de ser algo bastante incómodo. Al menos se puede activar
una opción para mejorar la legibilidad de sus subtítulos en
castellano...
Conclusiones
11-11 Memories Retold no es un
juego al uso. En este título no disparamos, no tendremos escenas de
acción, ni momentos épicos, ni mecánicas de juego que nos permitan poder
marcarnos un 360 noaim full health snipe. Este juego va sobre contarnos
una historia, y hacernos partícipes de ella. Quiere entretenernos un
rato, mostrarnos un mundo realista, y un conflicto que sucedió hace tan
sólo 100 años. Además, pretenderá además que reflexionemos acerca de la
propia naturaleza del ser humano, sobre cuán desacertado puede ser
guiarse por meramente por las pasiones, o sobre las cosas importantes de
la vida. Este título cumple con lo mínimo para ser considerado juego,
ofreciéndonos una auténtica experiencia interactiva, pero sin que esto
suponga que sea algo demasiado complejo para que una persona de mayor
edad no pueda disfrutarlo. Su precio reducido llamará la atención de
algunos, mientras que su temática ganará a otros. Por mi parte, creo que
es uno de los mejores juegos "artísticos" que he probado, aunque su
capacidad como videojuego esté a años luz de la de otros títulos.
11-11: Memories Retold
"Un punto de vista diferente sobre la guerra."