Características técnicas
Una vez colocado el monitor en
su sitio, tendremos ocasión de conectarlo a nuestro equipo o dispositivo
a través de su puerto DisplayPort 1.2, o cualquiera de sus dos HDMIs.
De manera adicional, el monitor cuenta con un HUB USB 3.0 integrado, lo
que nos permitirá conectar nuestro ratón y teclado al monitor y tener
menos cables tirados entre nuestra mesa y la torre, y también tendremos
un conector de auriculares y una salida de línea. No os llevéis a
engaño, ya que el monitor no cuenta con altavoces, pero resulta un
detalle agradable poder conectar nuestros altavoces o auriculares
directamente detrás del monitor (si bien no es del todo recomendable si
solemos poner y quitar los auriculares a menudo).

La tasa
de refresco además suele ser la culpable de que en los juegos antiguos, o
de apartado técnico humilde y ejecutados en máquinas realmente
potentes, suceda el llamado screen tearing, o hablando en planta, que
veamos "cortes" horizontales en la pantalla. Técnicamente el problema es
fácil de comprender. El ordenador está tan "sobrado" a la hora de
generar imágenes, que genera más imágenes por segundo que las que el
monitor es capaz de dibujar. Por eso el monitor acaba mostrando imágenes
mezcladas. Os podéis imaginar lo que significa tener un monitor de
144Hz... si en un monitor de 60Hz el screen tearing aparece tan pronto
como seamos capaces de ejecutar un juego a más de 60 frames por segundo,
en el LG 34UC79G tendremos que superar los 144Hz, lo que nos da un
amplio margen para evitar este problema. Además, contaremos con el valor
añadido de que las imágenes que veremos en la pantalla serán
notablemente más suaves y fluidas que en un monitor de menor tasa de
refresco. De nuevo, el motivo para esto es sencillo. Cuantas más
imágenes nos pueda mostrar el monitor en un sólo segundo, más suave será
la animación que veamos. Y creedme que para juegos tipo FPS es
increíble.
No obstante, en los tiempos en los que vivimos, poder
mover un juego a más de 100 fps resulta toda una odisea, salvo que
tengamos un mega ordenador. El monitor incorpora también una tecnología
que mejorará la fluidez de los juegos que funcionen, al menos, a 50 fps
en nuestro equipo, y es la conocida como FreeSync. Esta tecnología
propietaria de AMD se basa en la idea de sincronizar los tiempos de
generación de frames con la tasa de refresco del monitor, de manera que
se nos muestre una imagen sólo cuando esté realmente generada,
permitiendo un resultado mucho más homogéneo y fluido. Sin duda, un lujo
de tecnología a la que sólo se le puede encontrar un pero... y es que
no funcionará con tarjetas gráficas de Nvidia. Así que si tenéis una
GTX, y os estáis planteando comprar este monitor, echad un vistazo mejor
a otro modelo compatible con G-Sync, la tecnología equivalente de la
competencia.
