Perspectiva
En el apartado gráfico no tenemos un juego
con un estilo cautivador, es todo bastante simple. Sus escenarios están
creados con polígonos, mientras que los vehículos pese a estar hechos
con polígonos, sus texturas parecen píxeles. Recorreremos un total de 4
escenarios iremos por bosques en Countryside, montañas nevadas en
Winterland, en Mountain subiremos montañas y en Racetrack conduciremos
por circuitos. Cada escenario contará con 5 pistas, haciendo un total de
20 circuitos que no se repetirán en ningún momento. Countryside cuenta
con pistas de arena, diferentes desniveles, puentes y obstáculos. En
Winterland el frío nos obligará a conducir sobre hielo, donde deberemos
evitar los tractores, saltando algunas rampas. Mountain nos ofrece
subidas y bajadas sin barreras, donde podremos caer al vacío. Y
Racetrack presenta una carrera asfaltada de máxima velocidad, con los
clásicos pianos que nos avisarán de las curvas.

Wheelspin Frenzy cuenta con textos y voces completamente en inglés, pero no es necesario conocer el idioma, ya que en el menú solo veremos un único modo de juego, la tabla de clasificación, las opciones y los créditos. El sonido del motor es el mismo para todos los vehículos, y solo contamos con una melodía para competir, que no es ninguna maravilla.
Conclusión
Un título simple, pero efectivo, al menos para jugar con amigos y una IA que entra en razón. Un solo modo de juego escasea la experiencia, pero es muy valorable que hayan incluído 25 pistas completamente diferentes, sin trucos de espejo o pistas invertidas. La variedad de vehículos también es destacable, pero hay poca diferencia entre conducir uno y otro. Lo que es imperdonable es que se realicen los desafíos y no los reconozca, o que en ocasiones la lectura de la posición en carrera no sea la correcta. Permitir atajar sin avisar de la penalización, es un grave error que deberían corregir. Su exceso de derrape no gustará a todo el mundo, pero para el que disfrute derrapando, es su juego.
Wheelspin Frenzy
"Competición de derrapes."