El salvaje oeste en todo su esplendor
Al
menos, en cuestión técnica, Railway Empire es simplemente, soberbio,
salvo por un par de problemas eventuales. El juego cuenta con más de 40
locomotoras diferentes que podremos echar a andar en escenarios
repartidos por todo Estados Unidos. Desde las Rocosas hasta los Grandes
Lagos, pasando por el Mississipi o los dos grandes océanos, los entornos
son variados, divertidos y bonitos. Se echa en falta un sistema de
meteorología, ya que si bien veremos cómo se forman masas de nubes en
determinados lugares, y veremos formarse tormentas y demás, el juego
parece vivir en un verano sin fin.

El juego en su versión de Xbox
One funciona bastante bien, si bajones de frames ni glitches
gráficos... si bien me ha pasado en más de una ocasión de pillar a los
trenes moviéndose por lugares en los que no hay vías, volando a toda
prisa, o que se teletransporten sin ton ni son (seguramente para
solucionar el fallo de las vías). Mi parte preferida del juego es, una
vez hemos creado una línea comercial en condiciones, seleccionar el tren
y "subirnos" a bordo con el botón X. En este modo, que sólo existe para
hacer bonito, veremos el movimiento del tren a través de los ojos de
los maquinistas, pudiendo asomarnos por los laterales de la locomotora, o
mirar directamente desde la propia vía como avanzamos. Muy chulo, la
verdad.
No me gustaría dar carpetazo a este repaso por el
apartado técnico sin avisar de dos detalles. Primero, si bien el juego
está doblado al castellano, y por dobladores de reconocido prestigio
(como algunos de series como Juego de Tronos), el texto parece haber
sido encargado a otros con un dominio del castellano algo... particular.
El juego nos invitará, por ejemplo, a "prensar" los botones del mando, o
esconderá los créditos del juego en un epígrafe llamado
"Contribuyentes", que o bien es un chiste que no pillo, o bien da a
entender que estamos ante un juego financiado mediante crowdfunding. Lo
siguiente, y personalmente más molesto, es que el juego tiene fallos a
la hora de desbloquear los logros una vez alcancemos las condiciones
necesarias para ello, algo que debería estar más que superado a estas
alturas.
Conclusiones
En resumen, Railway Empire es una
gran promesa. El juego tiene una primera impresión sólido y potente,
con un aspecto gráfico por encima de lo habitual en este tipo de juegos
y un motor de creación y gestión de vías asequible y sencillo de
comprender y utilizar. El título es muy entretenido, dándonos la
oportunidad de convertirnos en auténticos magnates de un Estados Unidos
virtual, pero es complicado no atender a todos sus fallos. Una cámara
que nos complicará la existencia, su sistema de gestión de vías acaba
siendo insuficiente para las partidas más largas y complejas, una IA que
nos barrerá sin problemas haciendo todo tipo de trampas, mientras que
el propio sistema nos invita a dejar de utilizar las opciones más
difíciles y chulas para poder jugar en condiciones.
Todo un
cúmulo de detalles que, al final, nos empujan a pensar que los chicos de
Gaming Minds Studios han dado con la fórmula para hacer un juego de
construcción de ferrocarriles de lo más entretenido, siendo todo lo
demás poco más de una decoración a la que le hace falta más de un hervor
para alcanzar la perfección que merece. Al juego le hace falta más de
un parche y más de dos, aunque lamentablemente, creo que algunos de los
problemas del juego vienen derivadas de decisiones de diseño que, a
estas alturas, difícilmente se van a poder arreglar.

No os quiero llevar a engaño. El juego me ha encantado. Es muy bueno, y hace mucho tiempo que no veía un juego de gestión de empresas tan entretenido y que dé de sí tantísimas horas como este. Pero por eso veo inevitable hablar de todos sus defectos para los jugadores más comprometidos, con la esperanza de que un parche, o una posible secuela o ampliación los solucione. Y ya de paso, un ambiente más europeo tampoco le vendría mal al título...
Railway Empire
"El oeste americano se conquistó a base de hierro y vapor."