Su obsesión con Kazuma provocará que no estemos a salvo en ninguna esquina de Kamurocho, pudiendo ser asaltados por el perro loco de Shimano en cualquier momento. Tras una esquina, agazapado en un coche, saliendo de una tapa de alcantarilla, disfrazado de policía, saltando desde un balcón, camuflado en un restaurante, escondido dentro de un objeto ridículamente grande... los desarrolladores llaman a esto el sistema "Majima Everywhere" (literalmente, Majima en todos lados), y busca plantearnos un desafío más allá de los asaltos aleatorios que sufriremos en las calles de Kamurocho. Un puntillo desafiante muy interesante para mantenernos siempre alerta y no confiarnos.

La sombra de Zero es alargada
En
cuestiones técnicas, si habéis jugado a Yakuza Zero, no notaréis
prácticamente ninguna diferencia cuando empecéis Kiwami, y es que
comparten exactamente el mismo motor. Esto se nota en muchísimos
aspectos, ya que, por ejemplo, tendremos exactamente los mismos estilos
de combate que en Yakuza Zero, si bien hay que reconocer que en éste, el
estilo Dragon se desbloqueaba al final del juego.
Las
similitudes no acaban ahí. Las subhistorias se desarrollarán de la misma
manera, y a diferencia de PS2, se han eliminado las posibilidades de
"perderse" algunas de ellas. También tendremos a nuestra disposición
prácticamente los mismos minijuegos, algunos incluso estarán disponibles
para dos jugadores en la misma consola, como el billar o los dardos. La
pena es que no encontraremos aquí la posibilidad de jugar a ninguna
recreativas clásica de Sega, como OutRun, y también nos despediremos de
todo lo relacionado con la trama hipotecaria del anterior juego, así
como de la posibilidad de un segundo protagonista, jugando siempre con
Kiryu. Centrándonos de nuevo en el apartado técnico, al igual que ya
pasaba en Zero, los modelos de los personajes principales son
fantásticos, tremendamente detallados, y si bien los personajes
secundarios o los "masillas" no cuentan con este nivel de mimo, es un
precio que se paga gustoso a cambio de su fluido juego en 60 frames por
segundo.
Al final, Kiwami se parece tanto a Zero en tantas cosas,
que las cosas que se pierden de un título destacan exageradamente,
provocando, en mi opinión, una sensación incómoda. Y es que Yakuza
Kiwami parece en ocasiones una expansión de Zero, o peor... un DLC. Pero
su precio de lanzamiento reducido, y el gran disfrute que es poder
disfrutar de la trama del Yakuza original, con una nueva traducción,
voces en japonés, sin contenido censurado, sin tiempos de carga y un
sistema más cómodo de juego hace que sea total y completamente injusto
criticar al título por esto.
Conclusiones
Yakuza Kiwami es
un juegazo con todas las letras. Hay que reconocer que es un juego que
se disfruta más si nos gusta lo oriental, o esa sensación de vivir el
día a día que nos ofrecen títulos como Shenmue o Persona, pero esto no
lo convierte en algo exclusivo para ellos. Estamos ante un beat'them'up
fluido, con mucha profundidad, divertido, con una historia que nos
tendrá enganchados hasta el final y una multitud de subtramas a cada
cual más variopinta acompañándolo. Hay que reconocer que la trama es
algo compleja, con multitud de personajes, y en ocasiones se exploran
temáticas más interesantes para un jugador adulto que para la chavalería
que busca la satisfacción inmediata y los memes fáciles, pero aparte de
esto, se me ocurren pocos motivos para no recomendar encarecidamente su
compra.