Otra de las opciones será poder ver vehículos que han creado otros jugadores y copiar esos planos para que, cuando tengamos todas las piezas disponibles, podamos construirlo de golpe en lugar de ser nosotros mismos los que vayamos pieza a pieza. En esa exposición de vehículos comprenderemos hasta qué punto se puede llegar realmente a la hora de llevar a cabo nuestras creaciones.

Hecho esto… ¿quieres guerra?
Después
de tirarte horas construyendo tu vehículo, lo suyo es probarlo. El
juego nos brinda la posibilidad de hacerlo tanto en modos PVP como PVE.
El emparejamiento en el PVP se hace conforme al nivel que tengamos con
nuestro vehículo. No es que éste suba de nivel con experiencia si no que
dependiendo de las piezas que hayamos puesto de su rareza tendrá más o
menos nivel.
Las partidas entre jugadores suelen ser rápidas, de
destrucción masificada, una oda a los enfrentamientos más violentos
entre vehículos. En ellas el cómo hayamos construido nuestro vehículo
tiene un peso fundamental, ya que aunque parezca ser que todo es llegar y
engorilarte con el primer vehículo que veas embestirlo y disparar todas
nuestras armas, esto puede llevarte a la chatarrería en un abrir y
cerrar de ojos.
La estrategia está muy presente en los combates y
tendrás más posibilidades si antes de lanzarte contra el enemigo
eliminas, por ejemplo, sus ruedas para inmovilizarlo, o sus armas para
que no pueda efectuar disparos y sea un coche común, como el que puede
tener tu vecino en el garaje.
La parte de la incursiones, raids,
cooperativa, PVE, o como queráis nombrarla consiste en una serie de
eventos distintos que van desde la escolta de un vehículo hasta una
zona, o destruir pozos petrolíferos mientras nos enfrentamos a hordas de
vehículos enemigos ávidos de aceite, grasa y tuercas.
El toque Mad Max
El
juego artísticamente (tampoco es que sea muy elitista en este apartado)
puede llegar a recordar a Mad Max indudablemente. Los escenarios todos
reflejan un futuro apocalíptico, ¿distópico? Tal vez, desde áridos
desiertos a ciudades en ruinas. Tampoco es que gráficamente sea la
bomba, ni mucho menos , cumple raspadamente.
El sonido es un
apartado que a mi, personalmente me ha decepcionado en parte. Echo en
falta música cañera durante las batallas que tapen unos efectos de
sonido mediocres. Creo que es un apartado que puede dar mucho más de sí y
que podrían pulir y mejorar infinitamente.

La jugabilidad es una delicia ya que nosotros mismos repercutiremos en ella directamente con la construcción del vehículo, haciendo que sea más manejable, que los giros sean más o menos abiertos, incluso algo como tener nuestras ruedas protegidas ante los disparos o no hace que cambie este apartado brutalmente por que claro, no es lo mismo ir con las cuatro ruedas intactas a ir con tres. O ninguna.