Desde el punto de vista jugable, dejando a un lado la poca novedad, no le hace nada bien el que sea tan permisivo con los errores. Da igual los fallos que cometas o del tiempo que tardes. Aunque la receta no se marque como perfecta (que ya tienes que haberlo hecho muy mal) será fácil obtener calificaciones buenas. Que, dicho sea de paso, tampoco influyen en absolutamente nada. De hecho puedes conseguir sacar las recetas sin hacer absolutamente nada, sólo esperar a que se acabe el tiempo: Mama se ocupará de esto. Aunque es obvio que se ha optado por enfocar la saga a un público infantil, no tiene explicación que no ofrezca ningún reto, como si no fuesen capaces de enfrentarse a errores, fallos o malos resultados. No deja de ser curioso que esto ocurra en un juego de repostería donde los tiempos, las mediciones y los procesos sean cruciales para que la receta salga en su punto.

A nivel de
duración no tiene tachas. Hay un montón de artículos decorativos que
comprar y sacar todas las recetas puede llevar un puñado de horas.
Quienes necesiten superar sus propias marcas, que serán los más
pequeños, encontrarán muchas horas extra de diversión. Será obligatorio
pasarlas también en la tienda viendo cómo nos compran el género, aunque
ahí la diversión no está tan garantizada.
El modo multijugador se
limita a una selección de minijuegos variados sacados de las recetas
donde los jugadores competirán por acabar primeros. No es un modo
espectacular, pero funciona si los dos jugadores tienen más o menos el
mismo nivel.
Conclusiones
Cooking Mama sigue igual de
lozana que el primer día. El problema está en que 10 años después no
debería seguir la misma fórmula una y otra vez. Los añadidos nuevos le
dan un poco de aire fresco, pero se ha centrado en un público infantil,
con una tolerancia ridícula a los errores, y eso lastra mucho sus
opciones de evolución incluso en las novedades más suculentas.
Lo mejor
- Si no has jugado a los anteriores, te parecerá divertido.
Lo peor
- Las voces, aunque en castellano, se repiten mucho.
- Las pocas opciones que da la tienda.
Cooking Mama: Sweet Shop
"Postre sin fin a la vista."