El primero, y más importante, es que el entablar relación con otros personajes y ayudarles en sus problemas nos concederá poder en forma de confidentes, el nuevo nombre que reciben los clásicos social links. Conforme conozcamos mejor a un confidente, iremos desbloqueando habilidades que sacarán en más de un aprieto en los Palacios, y cuando fusionemos una Persona del tipo de ese confidente, recibirá una bonificación fantástica de experiencia, haciendo que sea mucho más práctico hacer amigos que pasarse horas muertas machacando bichos sin parar.

El segundo motivo es que es en los confidentes donde sale a
relucir la maestría de Atlus a la hora de crear un mundo vivo y creíble
poblados por personajes con sus características propias, deseos y
problemas. Resulta fácil empatizar con nuestro colega Ryuji, que provocó
el desmantelado del equipo de atletismo del instituto al pegarle una
paliza a aquellos que se metían con su familia, pero también nos
sorprenderá la historia de Takemi, una doctora que sobrevive a duras
penas con su clínica privada después de que sus compañeros de praxis la
discriminaran por pura envidia, o la hermana menor de la fiscal general
qué... bueno, mejor os dejo a vosotros que descubráis los veintiún
confidentes diferentes que nos esperan en el juego. Un detalle: que
sepáis que tan sólo tienen un punto en común entre todos ellos, y es que
han sido renegados por hacer lo que creían justo en aquél momento,
igual que a Akira, nuestro protagonista.
Cel-shading estiloso
Shin
Megami Tensei: Persona 5 es muy bueno a nivel técnico, si bien su
fuerte no está en su potencia gráfica sino en su estilo. Todo en Persona
5 es tremendamente estiloso, desde los menús, hasta las animaciones de
andar de los personajes. A medio camino entre el cel-shading y entornos
más o menos realistas, Persona 5 parece ser una serie de animación en
movimiento, tanto en sus cinemáticas, como en el juego normal. No
obstante, no puedo evitar pensar que si comparamos este título con el
anterior del mismo estudio, Catherine, algo no termina de encajar. Por
algún motivo, en Catherine los videos parecían estar mejor hechos, con
mejor resolución. Pero también hay que reconocer que la complejidad de
Catherine no es comparable a Persona 5.
Mientras que en el primer
título apenas salíamos de una pizzería y las pesadillas, los diferentes
Palacios están ambientados en todo tipo de entornos: el ya mentado
castillo, un museo, el espacio... entornos tremendamente variados que
dan opciones al juego de ser estéticamente increíble, además de evitar
la desgana al ofrecernos un diseño de niveles real, dejando relegado el
antiguo algoritmo de creación aleatoria de mazmorras a los Mementos, la
mazmorra sin fin del juego a la que podremos acceder de manera
independiente a los Palacios.

Con respecto a la banda sonora del título, Atlus vuelve a contar en esta ocasión con Shoji Meguro, el compositor habitual de la saga, aunque Shihoko Shirata no vuelve de nuevo para cantar las diferentes composiciones del título. A ver qué futuro le depara a su sustituta, Lyn. En términos generales, la banda sonora es bastante funky, en cierta medida similar a la que ya disfrutamos en Persona 4, pero hay que reconocerle un cierto giro "oscuro", más acorde a la vida deprimente a la que parece estar condenado Akira.