Pero la línea a seguir parece que la marcan cada vez más los modos online, y The King of Fighters XIV no se baja del carro. Trae importantes implementaciones que gustarán a la mayoría. Combates estables sin problemas de ping aunque, si bien es cierto, al no ser un juego de masas cuesta encontrar combates. El modo online nos ofrece un entrenamiento en línea, para pelear sin contabilizar los resultados, Enfrentamiento Clasificado, donde por equipos de tres nos enfrentaremos contra quien el sistema seleccione y Enfrentamiento Online, donde se organizarán salas de 12 personas decidiendo la modalidad a pelear. Veremos combates 1vs1 y 3vs3 donde cada uno de esos 3 personajes será manejado por un jugador. Esto da un pequeño vuelco al sentido de lucha por equipos.

Bajón visual y sonoro
Donde si vemos un
cambio radical es en la dirección artística. Parece ser que el paso a
las 3D no acaba de hacerle bien a esta saga, a la que bien le vendría
regresar no sólo mecánicamente, sino también visualmente al pasado. Los
efectos especiales de algunos golpes se ven demasiado cutres y los
personajes se ven faltos de vida. Si bien es cierto que el juego
mecánicamente es una delicia, quizá les ha costado conseguir devolver a
la vida a tanta vieja gloria del arcade y la época de Neo Geo.
Además,
con respecto al apartado sonoro, las bandas sonoras distan mucho de la
calidad de anteriores entregas (como The King of Fighters 98, qué
gozada) y tenemos una banda sonora muy facilona, quizá demasiado
japonesa, que no encandilará a todo el público occidental.
Conclusión
Sin embargo, todos estos cambios a la larga pueden ser revertidos y la mayor parte del juego resulta divertidísimo y estable. Sin duda es una piedra sólida sobre la que edificar una franquicia que creíamos muerta y que con este golpe sobre la mesa testifica que está muy viva.
The King of Fighters XIV
"El rey de los fighters ha vuelto y pretende reclamar su trono."