Apartado técnico
Gráficamente el título no saca el mayor
rendimiento a la máquina de Microsoft, pero en estético sí que ha sido
tratado con mucho más cuidado. Encontraremos una buena variedad de
entornos a lo largo de los diferentes capítulos que tenemos que ir
superando, con una ambientación e iluminación realmente buenas junto a
otros detalles que son de agradecer. Además no nos faltará una buena
dosis de colorido por los escenarios. Todo ello ha sido realidado con el
motor gráfico Unity. Pero quizás las pocas cinemáticas que nos
encontramos podrían haber mejorado.

Hablando del apartado sonoro,
quizás este haya sido un poco más descuidado. Respecto a la banda
sonora está ahí pero de acompañamiento, sin destacar nada en particular.
Los efectos de sonido igualmente están para las accciones que vamos
realizando, con matices a la hora del efecto que desplegamos con nuestro
pincel. Por último las voces en los diálogos, aunque hay pocas se ha
optado por un dialecto que no sea una lengua como tal.
Conclusiones
Max:
The Curse of Brotherhood es un arcade que todos los usuarios de Xbox
One deben probar. Quizás no vaya a ser un título que saque el mayor
rendimiento a la máquina, pero desde luego disfrutaremos de él gracias a
su mezcla de plataformas y puzles. Eso sí, quizás su duración sea mucho
más corta de la esperada con el único aliciente de los coleccionables
para que dura más tiempo. Al menos mejora respecto a su antecesor y el
cuidado que han tenido los desarrolladores con él. El precio tampoco
está muy justificado, pero ya se sabe, consola nueva hay que aprovechar
el tirón. Veremos en los próximos meses que tal efectúa la llegada a
Xbox 360.
Max: The Curse of Brotherhood
"Descubre el gran poder de un rotulador mágico."