El multijugador era uno de los puntos más fuertes de la segunda entrega y totalmente orientada hacia este aspecto. Esta vez, como ya hemos mencionado varias veces se han centrado en enriquecer la faceta monojugador. Esto no quiere decir que Lost Planet no disponga de un modo multijugador.

El modo multijugador es menos variado pero
más accesible que el de Lost Planet 2. Cuenta con los clásicos modos de
dominación, duelo a muerte por equipos o capturar la bandera, aunque no
sea una bandera en sí, si no una muestra de ADN de akrid. El número de
jugadores depende del modo de juego siendo en algunos casos de hasta 10
jugadores y en otros de tan sólo 3 vs 3.
Lo más destacable del
modo multijugador es la esfera de habilidades. En vez de seguir una
línea predeterminada de objetos a desbloquear, Lost Planet 3 nos dá a
elegir qué desbloquear en cada momento, pudiento así especializarnos en
la rama que mejor se nos dé, ya sea más de combate cercano, lejano o
como tú prefieras.
Un mundo helado
Lost Planet 3 hace uso
del ya archiconocido y manido Unreal Engine 3. La verdad que aunque
gráficamente no sorprenda, cumple perfectamente su cometido. El apartado
gráfico combina buenos detalles como la iluminación, muy bien trabajada
o algunas texturas realmente buenas, con otros que deberían estar más
cuidados como el diseño artístico. No hay caídas de frames aunque
tampoco hay momentos en los que mueva una carga gráfica excesiva. Los
modelados de los personajes en la línea del título, correctos. Mención
especial se merecen los personajes más principales o el meca de trabajo,
el cual nos dá la sensación de ser realmente grande.
El juego
llega en con un doblaje al castellano bastante destacable, casi podría
ser lo que más sobresale del título. Los efectos de sonido consiguen
meternos en el juego ya que están bastante trabajados, sobre todo el
sonido de las ventiscas o de las tormentas mientras estamos metidos en
nuestra herramienta de trabajo.