Un investigador presenta el primer jailbreak de Switch 2, hecho con ayuda de IA
El exploit funciona solo con software, se pierde al apagar la consola y depende de un juego ya retirado.
El catálogo de Game Boy de Nintendo Switch Online crece otra vez. Nintendo ha anunciado que el 27 de octubre llegan a la aplicación Game Boy - Nintendo Classics tres juegos más: Mole Mania, Avenging Spirit y Pinball: Revenge of the 'Gator. Con ellos, la aplicación reúne 49 juegos de Game Boy y Game Boy Color, más otros cuatro exclusivos de la versión japonesa. Llegan solo una semana después de los tres de Game Boy Advance que se añadieron a la suscripción.
Mole Mania (1997) es el más llamativo, porque lo produjo Shigeru Miyamoto. Es un juego de puzles protagonizado por Muddy, un topo que tiene que rescatar a su mujer y a sus siete hijos de Jinbe, un granjero malvado. Tiene siete laberintos divididos en pantallas con dos niveles, uno en la superficie y otro bajo tierra, y Muddy cava para pasar de uno a otro. Avenging Spirit es un plataformas de Jaleco de 1992, en el que el protagonista empieza el juego ya muerto. Como es un fantasma, puede poseer a los enemigos y usar sus habilidades para rescatar a su novia de una banda criminal. Revenge of the 'Gator, de 1990, es un pinball de HAL Laboratory que sirvió de inspiración para Kirby's Pinball Land. En Japón se llamaba algo así como El gran desfile de los 66 caimanes.
Los juegos de Game Boy están incluidos en la suscripción básica de Switch Online, que cuesta 3,99 euros al mes o 19,99 al año. Funcionan tanto en Switch como en Switch 2.
Por cierto, Miyamoto ha hablado esta semana de la inteligencia artificial, en la rueda de prensa por su Orden de la Cultura de Japón. Según VGC, cree que la IA no hará inútil la creatividad humana, sino que la hará más importante: «Como el proceso depende de la intención de cada persona, y el ordenador hace de ayudante en el trabajo, creo que, aunque la tecnología siga evolucionando, e incluso si algún día la IA se encargara de todo, siempre nos quedará un papel que hacer». Aun así, avisa de un riesgo: confundir la satisfacción de hacer el trabajo con haber creado algo bueno de verdad.