Diablo V empieza a rodar sus cinemáticas
El director de cinemáticas de la saga en Blizzard ha compartido la primera jornada de grabación del juego.
La comunidad que reconstruye el código de los videojuegos clásicos pierde una de sus herramientas más conocidas. Luke «encounter» Street ha anunciado el cierre de decomp.dev, la web que seguía el progreso de decenas de proyectos de descompilación, por la avalancha de trabajos de baja calidad hechos con inteligencia artificial.
La descompilación consiste en reconstruir a mano, función a función, el código original de un juego a partir del ejecutable, hasta que el resultado coincide al 100%. Ese código se puede volver a compilar después, y por eso muchos juegos clásicos han acabado con versiones no oficiales para PC y otras plataformas. decomp.dev mostraba cada proyecto con una barra de porcentaje que subía con cada función recreada. «Se diseñó para convertir la descompilación en un juego: ver subir el progreso era una forma divertida de mantener la motivación cuando cada fracción de un porcentaje costaba esfuerzo humano real», explica Street.
El problema, según él, no es la IA en sí. «Ahora está claro que, con la guía adecuada, intervención humana y revisiones de código, la IA puede acelerar mucho el proceso de descompilación», reconoce. «Pero también está claro que el aspecto comunitario de la descompilación se ha roto». Los proyectos son de código abierto para que cualquiera pueda contribuir, y hay quien ha aprovechado eso para copiar proyectos ajenos y «terminarlos» con IA en contra de la voluntad de sus autores, o para correr a publicar un port de PC «a medio hacer y apenas funcional» antes que quienes llevaban años de trabajo. Además, las herramientas de recompilación estática, que traducen el código original automáticamente sin descompilarlo, ya habían rebajado mucho la dificultad de crear estos ports, y con la IA la barrera es prácticamente inexistente.
Street recuerda que la descompilación nació sobre todo como investigación: «Nos encantan estos juegos y queremos entender cómo funcionan, y desvelar los misterios que dejaron sus desarrolladores originales». Por eso cree que su web ha perdido el sentido: «Hoy esa misma idea ha convertido la descompilación en un juego de números vacío. Creo que decomp.dev, como índice público y clasificación, hace ahora más mal que bien».