XBOX Showcase - El apocalipsis vuelve a moverse cuando nadie mira

Noticia

Publicado el 07-06-2026 a las 19:47

Autor: Jorge Guerrero

State of Decay 3 enseña por fin su gameplay y apunta a una supervivencia mucho más viva.

State of Decay 3 ha reaparecido con su primer tráiler gameplay y, esta vez, la sensación es muy distinta. Tras años de silencio, Undead Labs ha mostrado una entrega que quiere ir bastante más allá de matar zombis, saquear casas y levantar una base para aguantar una noche más.

El juego mantiene la esencia de la saga, pero la amplía con un mundo abierto más ambicioso, supervivientes que deberán organizarse en comunidad y una experiencia pensada tanto para jugar en solitario como en cooperativo de mundo compartido para hasta cuatro jugadores. La idea es que cada partida se sienta como una historia propia, con decisiones que afectan al entorno, a los asentamientos y al avance de la amenaza.

Uno de los grandes cambios estará en el propio mapa. State of Decay 3 contará con un espacio jugable mucho mayor que el de la anterior entrega, aproximadamente cuatro veces más grande que un mapa individual de State of Decay 2. Además, el escenario estará abierto desde el inicio, sin obligar al jugador a avanzar de forma lineal para descubrir nuevas zonas.

El tráiler también ha servido para despejar una duda importante: lo mostrado procede del propio juego y no de una secuencia generada por CGI. El título se está desarrollando con Unreal Engine 5, algo que se nota especialmente en la puesta en escena, la iluminación, los entornos y el impacto de los combates cuerpo a cuerpo.

La amenaza zombi también evolucionará con los llamados Plague Nests, unas zonas peligrosas que funcionarán como focos activos de infección. No serán simples puntos del mapa para limpiar y olvidar, sino amenazas dinámicas capaces de crecer, reaccionar y condicionar el comportamiento del mundo. La clave estará en decidir cuándo atacarlas, cuándo evitarlas y cuánto riesgo merece la pena asumir.

El combate promete ganar profundidad con nuevas opciones cuerpo a cuerpo. Ahora habrá ataques rápidos y ataques más contundentes, lo que permitirá controlar mejor las distancias, responder ante grupos de enemigos y adaptar la estrategia en cada encuentro. Los zombis también tendrán comportamientos más diferenciados, con variantes que obligarán a leer mejor cada situación antes de lanzarse al combate.

Otro punto importante será la construcción de asentamientos. En esta entrega los jugadores podrán levantar, mejorar y gestionar varias bases, con la posibilidad de repartir objetivos entre miembros del grupo. En cooperativo, cada jugador podrá colaborar en una misma comunidad o separarse para explorar distintas zonas del mapa, manteniendo esa sensación de estar sobreviviendo juntos dentro de un mismo mundo persistente.

La exploración seguirá siendo una pieza fundamental. Salir a buscar recursos, comida, agua, armas o materiales continuará siendo imprescindible, pero el juego quiere reforzar la relación entre riesgo y recompensa. Las zonas más peligrosas podrán guardar el mejor botín, aunque entrar en ellas sin preparación puede tener consecuencias graves para toda la comunidad.

También habrá más peso para la fabricación y modificación de armas. El equipo quiere potenciar esa sensación de supervivencia improvisada, con objetos creados a partir de restos, piezas recicladas y soluciones poco elegantes, pero efectivas. En un mundo roto, cualquier herramienta puede convertirse en una ventaja si se sabe aprovechar.

State of Decay 3 tiene previsto su lanzamiento en 2027 y llegará a Xbox Series X|S, PC, nube, Steam y PlayStation 5. También estará incluido desde el primer día en Game Pass y contará con Xbox Play Anywhere, permitiendo jugar en consola y PC sin coste adicional dentro del ecosistema Xbox.

Todo apunta a que esta tercera entrega no busca ser simplemente una versión más grande de lo que ya conocíamos. Undead Labs quiere construir un apocalipsis más imprevisible, más compartido y con más consecuencias, donde sobrevivir no dependa solo de tener munición, sino de saber cuándo arriesgarlo todo y cuándo volver a casa antes de que sea demasiado tarde.