Geralt vuelve al Camino cuando creíamos que su historia ya había terminado.
CD Projekt Red recupera a Geralt para una tercera expansión de The Witcher 3 que nos lleva hasta la desconocida región de Letten. Viejos amigos, nuevos monstruos y muchas mejoras jugables nos hicieron salir con ganas de volver a empuñar las espadas. Tengo que empezar agradeciendo al estudio la oportunidad de asistir durante Gamescom a una presentación de The Witcher 3: Wild Hunt – Songs of the Past. No todos los días tienes delante una nueva aventura de Geralt de Rivia y mucho menos tantos años después de pensar que habíamos cerrado definitivamente su historia. Porque Geralt se había ganado descansar.
Después de todo lo ocurrido en The Witcher 3 y especialmente tras Blood and Wine, el Lobo Blanco había llegado a un punto donde podía permitirse dejar atrás, al menos durante un tiempo, esa vida de contratos, monstruos y problemas. El problema es que cuando un viejo amigo necesita ayuda, Geralt sigue siendo Geralt. Songs of the Past nos llevará en 2027 hasta Letten, tierra natal de Dandelion, una región aparentemente tranquila donde evidentemente hay algo bastante más oscuro esperando.
Volver a ver a Geralt ya era suficiente
La presentación se realizó con gameplay ejecutándose en tiempo real, algo que siempre agradecemos porque permite comprobar realmente cómo está funcionando el juego. Y visualmente sigue siendo espectacular. The Witcher siempre ha tenido un mundo con una personalidad increíble y aquí esa sensación continúa intacta.
Vegetación, iluminación, personajes y escenarios consiguen que Letten tenga rápidamente una identidad propia y, durante todo lo que pudimos ver, el juego funcionó con una fluidez fantástica y sin caídas apreciables de rendimiento. Todo ello parte además de las mejoras de The Witcher 3: Wild Hunt – Remastered, que llegará el 29 de septiembre y renovará numerosos elementos visuales del original. Pero lo interesante es que no se han limitado a hacerlo más bonito.

The Witcher 3 también necesitaba modernizarse
Durante el gameplay reconocemos inmediatamente muchas mecánicas del original. Geralt sigue utilizando sus espadas, señales, pociones y todas esas herramientas que llevamos años asociando al personaje. Incluso Sardinilla vuelve a acompañarnos, porque algunas cosas simplemente no deben cambiar. Pero cuando empiezas a fijarte aparecen bastantes diferencias. El combate ha recibido nuevas animaciones y Geralt puede cerrar distancias de una manera más natural. También tendremos nuevos remates y una cámara adaptativa capaz de acercarse o alejarse dependiendo de la cantidad de enemigos que tengamos alrededor. El movimiento general y el manejo de Sardinilla también han sido revisados.
Otro de los grandes cambios está en el árbol de habilidades. El sistema de progresión ha sido rediseñado con nuevas ventajas y modificaciones en habilidades existentes para conseguir una construcción del personaje más flexible e intuitiva. Estos cambios forman parte del Remastered, por lo que también se aplicarán a la aventura original y sus expansiones. Después de tantos años jugando a The Witcher 3, este tipo de mejoras pueden ser precisamente las que consigan que volver a empezar una partida tenga sentido.
Nuevos monstruos necesitan nuevas herramientas
Songs of the Past introduce además sus propias mecánicas. Geralt tendrá que enfrentarse a criaturas completamente nuevas y contará para ello con nuevos mutágenos y habilidades, pero probablemente la novedad más llamativa sea una nueva arma: la cadena. Y aquí tenemos un bonito guiño para quienes llevan mucho tiempo siguiendo la saga. La cadena apareció ya en la introducción del primer The Witcher y ahora finalmente pasa a convertirse en una herramienta completamente integrada dentro del combate. Su principal utilidad estará en controlar grupos de enemigos y crear nuevas situaciones durante las peleas.

Durante el gameplay se podía ver claramente que CD Projekt Red no quiere simplemente colocar enemigos nuevos delante de Geralt y obligarnos a utilizar las mismas tácticas de siempre. Habrá que adaptarse. Y eso, después de tantas horas en The Witcher 3, es probablemente una de las mejores noticias posibles.
Dandelion consigue sacar a Geralt de su retiro
La razón para regresar al Camino también me parece bastante acertada. Geralt acompaña a Dandelion hasta su tierra natal por un asunto personal. Estamos hablando de uno de sus amigos más antiguos y de alguien que ha estado presente durante buena parte de su historia, así que tiene sentido que sea precisamente él quien consiga que nuestro brujo deje temporalmente atrás su retiro.
La presentación nos permitió conocer parte de Letten y comprobar que detrás de esa imagen aparentemente idílica hay mucho más. Es una tierra de tradiciones, naturaleza y prosperidad, pero también de secretos. Durante la expansión tendremos decenas de nuevas misiones, personajes con sus propias rutinas y zonas por explorar mientras Geralt intenta descubrir qué está ocurriendo alrededor de su viejo amigo. Y tratándose de The Witcher, seguramente nada será tan sencillo como parece.

Una remasterización bastante generosa
Hay además una decisión de CD Projekt Red que merece mencionarse. The Witcher 3: Wild Hunt – Remastered será gratuito para quienes ya tengan el juego en las plataformas compatibles. Incluso quienes compraron únicamente el juego base recibirán también Hearts of Stone y Blood and Wine sin coste adicional. El 29 de septiembre llegará esta revisión con las mejoras visuales y jugables que hemos comentado, además de transmogrificación, modo foto ampliado y soporte para mods multiplataforma. Songs of the Past, eso sí, será una expansión de pago independiente cuando llegue en 2027.
Geralt todavía tenía una historia más que contar
Salí de la presentación con muy buenas sensaciones. No parece que CD Projekt Red quiera utilizar la nostalgia como única razón para hacernos regresar. Hay suficientes cambios en la base de The Witcher 3 y suficientes novedades propias en Songs of the Past como para que volver a empuñar las espadas tenga algo nuevo que ofrecer. Y luego está esa sensación imposible de ignorar. Ver nuevamente a Geralt subido en Sardinilla, atravesando un paisaje desconocido mientras busca a un viejo amigo, consiguió que durante unos minutos pareciera que nunca nos habíamos marchado. Geralt estaba retirado, sí. Pero todos sabíamos que tarde o temprano alguien iba a conseguir que volviera a coger las espadas.
Después de todo lo ocurrido en The Witcher 3 y especialmente tras Blood and Wine, el Lobo Blanco había llegado a un punto donde podía permitirse dejar atrás, al menos durante un tiempo, esa vida de contratos, monstruos y problemas. El problema es que cuando un viejo amigo necesita ayuda, Geralt sigue siendo Geralt. Songs of the Past nos llevará en 2027 hasta Letten, tierra natal de Dandelion, una región aparentemente tranquila donde evidentemente hay algo bastante más oscuro esperando.
Volver a ver a Geralt ya era suficiente
La presentación se realizó con gameplay ejecutándose en tiempo real, algo que siempre agradecemos porque permite comprobar realmente cómo está funcionando el juego. Y visualmente sigue siendo espectacular. The Witcher siempre ha tenido un mundo con una personalidad increíble y aquí esa sensación continúa intacta.
Vegetación, iluminación, personajes y escenarios consiguen que Letten tenga rápidamente una identidad propia y, durante todo lo que pudimos ver, el juego funcionó con una fluidez fantástica y sin caídas apreciables de rendimiento. Todo ello parte además de las mejoras de The Witcher 3: Wild Hunt – Remastered, que llegará el 29 de septiembre y renovará numerosos elementos visuales del original. Pero lo interesante es que no se han limitado a hacerlo más bonito.

The Witcher 3 también necesitaba modernizarse
Durante el gameplay reconocemos inmediatamente muchas mecánicas del original. Geralt sigue utilizando sus espadas, señales, pociones y todas esas herramientas que llevamos años asociando al personaje. Incluso Sardinilla vuelve a acompañarnos, porque algunas cosas simplemente no deben cambiar. Pero cuando empiezas a fijarte aparecen bastantes diferencias. El combate ha recibido nuevas animaciones y Geralt puede cerrar distancias de una manera más natural. También tendremos nuevos remates y una cámara adaptativa capaz de acercarse o alejarse dependiendo de la cantidad de enemigos que tengamos alrededor. El movimiento general y el manejo de Sardinilla también han sido revisados.
Otro de los grandes cambios está en el árbol de habilidades. El sistema de progresión ha sido rediseñado con nuevas ventajas y modificaciones en habilidades existentes para conseguir una construcción del personaje más flexible e intuitiva. Estos cambios forman parte del Remastered, por lo que también se aplicarán a la aventura original y sus expansiones. Después de tantos años jugando a The Witcher 3, este tipo de mejoras pueden ser precisamente las que consigan que volver a empezar una partida tenga sentido.
Nuevos monstruos necesitan nuevas herramientas
Songs of the Past introduce además sus propias mecánicas. Geralt tendrá que enfrentarse a criaturas completamente nuevas y contará para ello con nuevos mutágenos y habilidades, pero probablemente la novedad más llamativa sea una nueva arma: la cadena. Y aquí tenemos un bonito guiño para quienes llevan mucho tiempo siguiendo la saga. La cadena apareció ya en la introducción del primer The Witcher y ahora finalmente pasa a convertirse en una herramienta completamente integrada dentro del combate. Su principal utilidad estará en controlar grupos de enemigos y crear nuevas situaciones durante las peleas.

Durante el gameplay se podía ver claramente que CD Projekt Red no quiere simplemente colocar enemigos nuevos delante de Geralt y obligarnos a utilizar las mismas tácticas de siempre. Habrá que adaptarse. Y eso, después de tantas horas en The Witcher 3, es probablemente una de las mejores noticias posibles.
Dandelion consigue sacar a Geralt de su retiro
La razón para regresar al Camino también me parece bastante acertada. Geralt acompaña a Dandelion hasta su tierra natal por un asunto personal. Estamos hablando de uno de sus amigos más antiguos y de alguien que ha estado presente durante buena parte de su historia, así que tiene sentido que sea precisamente él quien consiga que nuestro brujo deje temporalmente atrás su retiro.
La presentación nos permitió conocer parte de Letten y comprobar que detrás de esa imagen aparentemente idílica hay mucho más. Es una tierra de tradiciones, naturaleza y prosperidad, pero también de secretos. Durante la expansión tendremos decenas de nuevas misiones, personajes con sus propias rutinas y zonas por explorar mientras Geralt intenta descubrir qué está ocurriendo alrededor de su viejo amigo. Y tratándose de The Witcher, seguramente nada será tan sencillo como parece.

Una remasterización bastante generosa
Hay además una decisión de CD Projekt Red que merece mencionarse. The Witcher 3: Wild Hunt – Remastered será gratuito para quienes ya tengan el juego en las plataformas compatibles. Incluso quienes compraron únicamente el juego base recibirán también Hearts of Stone y Blood and Wine sin coste adicional. El 29 de septiembre llegará esta revisión con las mejoras visuales y jugables que hemos comentado, además de transmogrificación, modo foto ampliado y soporte para mods multiplataforma. Songs of the Past, eso sí, será una expansión de pago independiente cuando llegue en 2027.
Geralt todavía tenía una historia más que contar
Salí de la presentación con muy buenas sensaciones. No parece que CD Projekt Red quiera utilizar la nostalgia como única razón para hacernos regresar. Hay suficientes cambios en la base de The Witcher 3 y suficientes novedades propias en Songs of the Past como para que volver a empuñar las espadas tenga algo nuevo que ofrecer. Y luego está esa sensación imposible de ignorar. Ver nuevamente a Geralt subido en Sardinilla, atravesando un paisaje desconocido mientras busca a un viejo amigo, consiguió que durante unos minutos pareciera que nunca nos habíamos marchado. Geralt estaba retirado, sí. Pero todos sabíamos que tarde o temprano alguien iba a conseguir que volviera a coger las espadas.