Doce años después, el Xenomorfo vuelve a convertir cada paso en una pesadilla.
Han tenido que pasar casi doce años para que podamos hablar de una secuela de Alien: Isolation, y quizás precisamente por eso las expectativas están tan altas. El título de Creative Assembly llegó en 2014 demostrando que, para trasladar el universo Alien a un videojuego, no hacían falta toneladas de acción ni llenar la pantalla de Xenomorfos: bastaba con uno, una buena ambientación y esa permanente sensación de que en cualquier momento podíamos convertirnos en su próxima víctima. Con el paso de los años se ha ganado prácticamente el estatus de juego de culto dentro del survival horror, haciendo todavía más difícil entender que su continuación haya tardado tanto en llegar. Ahora Creative Assembly vuelve a enfrentarse a su criatura con Alien: Isolation 2, dejando atrás a Amanda Ripley para introducir una nueva historia, protagonista y escenario, pero manteniendo intacta una idea fundamental: aquí el Xenomorfo no es un enemigo más al que abatir, sino algo de lo que, simplemente, debemos intentar sobrevivir.
En el contexto de Alien: Isolation 2
Narrativamente, Alien: Isolation 2 no quiere romper con todo lo que vivimos en la primera entrega, y eso para mí ya es un punto a favor. La historia se sitúa unos meses después de los acontecimientos de Sevastopol y esta vez nos pone en la piel de Blake, miembro de un equipo de reconocimiento de Weyland-Yutani que acaba llegando hasta una nave accidentada vinculada directamente con lo sucedido en el juego original. A partir de ahí, y como podéis imaginar tratándose de Alien, las cosas no tardan demasiado en torcerse. Creative Assembly cambia de protagonista y nos lleva hasta un nuevo escenario, Kurosaki Station, pero mantiene ese hilo que une ambas entregas e incluso deja la puerta abierta a que Amanda Ripley siga teniendo algún peso en la historia. Una forma bastante inteligente de comenzar algo nuevo sin olvidarse de todo aquello que convirtió al primer Alien: Isolation en un juego tan especial.
Entramos en nuestra demo
El equipo nos pone rápidamente en contexto antes de que comencemos la demo y nos explica lo que nos espera. Hasta ese momento, muy poca gente ha conseguido completar la demostración sin morir al menos una vez, así que el reto está servido. Sabiendo esto, comenzamos a jugar y rápidamente nos damos cuenta del salto técnico tan grande que supone esta nueva entrega. Estamos de camino a la estación, pero algo le pasa a nuestro vehículo que nos obliga a detenernos y separarnos.
Aquí tenemos nuestra primera conversación cara a cara con uno de los personajes que viajaban con nosotros en el coche, bajo la intensa lluvia de una horrible noche, y me quedo asombrado viendo lo realista y fluido que se mueve todo. Como en todo juego de terror, tomamos nuestro propio camino, pasando de las recomendaciones, y nos encontramos con una nave estrellada. La tragedia se masca y, pese a las recomendaciones de uno de nuestros acompañantes, que por cierto huye, decidimos entrar.

La nave está totalmente fuera de línea. No hay supervivientes o, al menos, no los vemos, pero, para asegurarnos, tenemos que reparar el sistema eléctrico. Nos ponemos a buscar piezas para completar la reparación con la sensación de que algo va a pasar pronto. Lo conseguimos y la luz vuelve.
Es aquí cuando podemos atravesar las puertas bloqueadas y llegar al ordenador central, que rápidamente nos alerta de que algo se ha escapado. Entonces aparece nuestro fiel enemigo: el Xenomorfo. Es en este momento cuando Alien: Isolation empieza a brillar y nos transmite esa sensación de que en cualquier momento nos va a pillar, mientras debemos recordar cómo llegar hasta la salida a través de un laberinto de túneles, destrucción y muerte.
En ese momento vuelvo a sentir lo mismo que sentí hace muchos años con la primera entrega, pero quiero superar el desafío, salir de ahí con vida y completar el reto del equipo. Lo reconozco: me equivoqué varias veces en el camino de salida y tuve que respirar para que no me pillara el «bicho», pero lo conseguí. Estoy saliendo y es ahí cuando me doy cuenta de que la demo no tiene un final feliz.

Alien: Isolation ha vuelto
Esta nueva entrega tiene todo lo bueno de la primera, con una historia que se atisba muy interesante y con el main core que tanto gustó potenciado. No podemos esperar mucho más para probar su versión definitiva, pero su fecha aún no está concretada más allá del próximo año. Desde TodoJuegos queremos agradecer al equipo el detalle que nos dieron por haber superado la prueba antes que nadie en la sesión, por lo que ahora disponemos de la gorra oficial de Kurosaki Station, y mola demasiado.
También tenemos nuestra estadística de la sesión, que os dejamos aquí.
En el contexto de Alien: Isolation 2
Narrativamente, Alien: Isolation 2 no quiere romper con todo lo que vivimos en la primera entrega, y eso para mí ya es un punto a favor. La historia se sitúa unos meses después de los acontecimientos de Sevastopol y esta vez nos pone en la piel de Blake, miembro de un equipo de reconocimiento de Weyland-Yutani que acaba llegando hasta una nave accidentada vinculada directamente con lo sucedido en el juego original. A partir de ahí, y como podéis imaginar tratándose de Alien, las cosas no tardan demasiado en torcerse. Creative Assembly cambia de protagonista y nos lleva hasta un nuevo escenario, Kurosaki Station, pero mantiene ese hilo que une ambas entregas e incluso deja la puerta abierta a que Amanda Ripley siga teniendo algún peso en la historia. Una forma bastante inteligente de comenzar algo nuevo sin olvidarse de todo aquello que convirtió al primer Alien: Isolation en un juego tan especial.
Entramos en nuestra demo
El equipo nos pone rápidamente en contexto antes de que comencemos la demo y nos explica lo que nos espera. Hasta ese momento, muy poca gente ha conseguido completar la demostración sin morir al menos una vez, así que el reto está servido. Sabiendo esto, comenzamos a jugar y rápidamente nos damos cuenta del salto técnico tan grande que supone esta nueva entrega. Estamos de camino a la estación, pero algo le pasa a nuestro vehículo que nos obliga a detenernos y separarnos.
Aquí tenemos nuestra primera conversación cara a cara con uno de los personajes que viajaban con nosotros en el coche, bajo la intensa lluvia de una horrible noche, y me quedo asombrado viendo lo realista y fluido que se mueve todo. Como en todo juego de terror, tomamos nuestro propio camino, pasando de las recomendaciones, y nos encontramos con una nave estrellada. La tragedia se masca y, pese a las recomendaciones de uno de nuestros acompañantes, que por cierto huye, decidimos entrar.

La nave está totalmente fuera de línea. No hay supervivientes o, al menos, no los vemos, pero, para asegurarnos, tenemos que reparar el sistema eléctrico. Nos ponemos a buscar piezas para completar la reparación con la sensación de que algo va a pasar pronto. Lo conseguimos y la luz vuelve.
Es aquí cuando podemos atravesar las puertas bloqueadas y llegar al ordenador central, que rápidamente nos alerta de que algo se ha escapado. Entonces aparece nuestro fiel enemigo: el Xenomorfo. Es en este momento cuando Alien: Isolation empieza a brillar y nos transmite esa sensación de que en cualquier momento nos va a pillar, mientras debemos recordar cómo llegar hasta la salida a través de un laberinto de túneles, destrucción y muerte.
En ese momento vuelvo a sentir lo mismo que sentí hace muchos años con la primera entrega, pero quiero superar el desafío, salir de ahí con vida y completar el reto del equipo. Lo reconozco: me equivoqué varias veces en el camino de salida y tuve que respirar para que no me pillara el «bicho», pero lo conseguí. Estoy saliendo y es ahí cuando me doy cuenta de que la demo no tiene un final feliz.

Alien: Isolation ha vuelto
Esta nueva entrega tiene todo lo bueno de la primera, con una historia que se atisba muy interesante y con el main core que tanto gustó potenciado. No podemos esperar mucho más para probar su versión definitiva, pero su fecha aún no está concretada más allá del próximo año. Desde TodoJuegos queremos agradecer al equipo el detalle que nos dieron por haber superado la prueba antes que nadie en la sesión, por lo que ahora disponemos de la gorra oficial de Kurosaki Station, y mola demasiado.
También tenemos nuestra estadística de la sesión, que os dejamos aquí.
