El regreso del héroe sin extremidades que busca reinar de nuevo en las plataformas.
Tras años de ausencia, Ubisoft ha decidido recuperar a una de sus mascotas más queridas con Rayman Legends Retold. Durante la Gamescom 2026 hemos tenido la oportunidad de probar sus primeros compases en el stand de Ubisoft, comprobando de primera mano cómo se siente esta reimaginación desarrollada conjuntamente por Ubisoft Montpellier y Ubisoft Milan. Su lanzamiento está fijado para el próximo 1 de octubre de 2026 y, aunque las sensaciones con el mando han sido tan divertidas como esperábamos, también nos ha dejado un importante debate sobre la mesa.
El Claro de los Sueños vuelve a estar en peligro
La premisa de Retold amplía la aventura original de 2013 con un mayor peso narrativo. El Claro de los Sueños vuelve a estar amenazado, esta vez por un misterioso villano que está extendiendo una extraña corrupción por sus diferentes reinos. Para detenerlo, Rayman, Globox, Barbara y el Gran Diminuto deberán unir fuerzas una vez más.
Esta reimaginación amplía la aventura con un sexto mundo completamente nuevo, nuevos niveles musicales y cooperativo local para toda la campaña. También incorpora secuencias de vuelo a lomos de dragones, el regreso de la Cueva de los Malos Sueños, nuevos retos en la Cueva de las Pruebas y el retorno de Kung Foot, ahora con físicas mejoradas y reglas personalizables para hasta cuatro jugadores.
De los saltos imposibles a bailar La Macarena
En lo jugable, Rayman Legends Retold mantiene intacta la frenética base de plataformas en desplazamiento lateral del original. El control sigue siendo un auténtico gustazo por su enorme precisión: la respuesta al saltar o golpear es prácticamente inmediata y, cuando acabamos cayendo al vacío, resulta mucho más fácil culpar a nuestro propio manqueo que al juego.

Murfy también vuelve a intervenir en determinados niveles, ayudándonos a manipular elementos del escenario para abrirnos camino mediante una integración muy ágil dentro de la acción. Los enfrentamientos contra los jefes mantienen igualmente esa filosofía clásica, con varias fases y patrones que tendremos que aprender para superar cada combate.
La demo nos ha permitido probar algunos de los nuevos niveles musicales, donde saltos, golpes y recogida de Lums vuelven a sincronizarse con el ritmo de la música para crear auténticas coreografías jugables. La gran sorpresa de esta Gamescom ha sido encontrarnos con un nivel construido alrededor de "La Macarena" de Los del Río. La elección puede provocar amor u odio, pero en nuestro caso el resultado nos ha parecido tan absurdo como tremendamente divertido, especialmente cuando todo el escenario comienza a moverse al compás de la canción.
Rayman cambia de piel sin perder el ritmo
El cambio técnico más evidente está en el abandono de UbiArt Framework en favor del motor Snowdrop, encargado de reconstruir por completo escenarios y personajes en tres dimensiones. La demo muestra un rendimiento muy fluido, algo especialmente importante en un plataformas donde la precisión y el ritmo de los movimientos resultan fundamentales.

Sin embargo, es precisamente este cambio visual el que nos genera más dudas. El Rayman Legends original de 2013 ha envejecido extraordinariamente bien gracias a su bellísimo estilo pictórico, y contemplar ahora este universo completamente reconstruido en tres dimensiones provoca sentimientos encontrados. Aunque el nuevo aspecto está muy trabajado, se echa de menos la calidez, la magia y esa sensación de «dibujo animado vivo» del clásico.
Los nuevos modelados de Rayman y compañía presentan formas mucho más volumétricas sin abandonar sus exageradas proporciones y expresividad. Las animaciones mantienen ese carácter elástico y caricaturesco propio de la saga, mientras que los escenarios ganan profundidad mediante nuevos elementos, efectos y fondos tridimensionales. El resultado entra fácilmente por los ojos, aunque el salto al 3D también hace más evidente la distancia estética respecto al aspecto ilustrado del original y, por momentos, parece dejar atrás parte de aquella personalidad visual tan característica.
En el apartado sonoro, la música vuelve a tener un protagonismo enorme. La partitura original de Christophe Héral ha sido expandida y remasterizada para la ocasión, acompañada además por nuevas composiciones de Grant Kirkhope para los contenidos inéditos. Durante la demo, la música vuelve a funcionar como algo más que un simple acompañamiento, especialmente en los niveles musicales, donde ritmo, animaciones y acciones del jugador forman parte de una misma coreografía. El conjunto mantiene esa mezcla de alegría, energía y gamberrismo tan ligada históricamente al personaje.

Conclusión
Rayman Legends Retold nos ha dejado unas sensaciones fantásticas a los mandos y demuestra que la base jugable del original continúa funcionando de maravilla. El nuevo contenido amplía una fórmula que apenas necesitaba retoques, aunque el salto desde aquel precioso estilo pictórico al modelado tridimensional sigue siendo nuestra principal duda. La jugabilidad mantiene intacta su magia; ahora queda comprobar si su nueva identidad visual consigue hacer lo mismo. Tendremos que esperar hasta el próximo 1 de octubre de 2026 para descubrir si esta reimaginación consigue conquistar tanto a nuevos jugadores como a quienes todavía consideran intocable el aspecto del clásico.
El Claro de los Sueños vuelve a estar en peligro
La premisa de Retold amplía la aventura original de 2013 con un mayor peso narrativo. El Claro de los Sueños vuelve a estar amenazado, esta vez por un misterioso villano que está extendiendo una extraña corrupción por sus diferentes reinos. Para detenerlo, Rayman, Globox, Barbara y el Gran Diminuto deberán unir fuerzas una vez más.
Esta reimaginación amplía la aventura con un sexto mundo completamente nuevo, nuevos niveles musicales y cooperativo local para toda la campaña. También incorpora secuencias de vuelo a lomos de dragones, el regreso de la Cueva de los Malos Sueños, nuevos retos en la Cueva de las Pruebas y el retorno de Kung Foot, ahora con físicas mejoradas y reglas personalizables para hasta cuatro jugadores.
De los saltos imposibles a bailar La Macarena
En lo jugable, Rayman Legends Retold mantiene intacta la frenética base de plataformas en desplazamiento lateral del original. El control sigue siendo un auténtico gustazo por su enorme precisión: la respuesta al saltar o golpear es prácticamente inmediata y, cuando acabamos cayendo al vacío, resulta mucho más fácil culpar a nuestro propio manqueo que al juego.

Murfy también vuelve a intervenir en determinados niveles, ayudándonos a manipular elementos del escenario para abrirnos camino mediante una integración muy ágil dentro de la acción. Los enfrentamientos contra los jefes mantienen igualmente esa filosofía clásica, con varias fases y patrones que tendremos que aprender para superar cada combate.
La demo nos ha permitido probar algunos de los nuevos niveles musicales, donde saltos, golpes y recogida de Lums vuelven a sincronizarse con el ritmo de la música para crear auténticas coreografías jugables. La gran sorpresa de esta Gamescom ha sido encontrarnos con un nivel construido alrededor de "La Macarena" de Los del Río. La elección puede provocar amor u odio, pero en nuestro caso el resultado nos ha parecido tan absurdo como tremendamente divertido, especialmente cuando todo el escenario comienza a moverse al compás de la canción.
Rayman cambia de piel sin perder el ritmo
El cambio técnico más evidente está en el abandono de UbiArt Framework en favor del motor Snowdrop, encargado de reconstruir por completo escenarios y personajes en tres dimensiones. La demo muestra un rendimiento muy fluido, algo especialmente importante en un plataformas donde la precisión y el ritmo de los movimientos resultan fundamentales.

Sin embargo, es precisamente este cambio visual el que nos genera más dudas. El Rayman Legends original de 2013 ha envejecido extraordinariamente bien gracias a su bellísimo estilo pictórico, y contemplar ahora este universo completamente reconstruido en tres dimensiones provoca sentimientos encontrados. Aunque el nuevo aspecto está muy trabajado, se echa de menos la calidez, la magia y esa sensación de «dibujo animado vivo» del clásico.
Los nuevos modelados de Rayman y compañía presentan formas mucho más volumétricas sin abandonar sus exageradas proporciones y expresividad. Las animaciones mantienen ese carácter elástico y caricaturesco propio de la saga, mientras que los escenarios ganan profundidad mediante nuevos elementos, efectos y fondos tridimensionales. El resultado entra fácilmente por los ojos, aunque el salto al 3D también hace más evidente la distancia estética respecto al aspecto ilustrado del original y, por momentos, parece dejar atrás parte de aquella personalidad visual tan característica.
En el apartado sonoro, la música vuelve a tener un protagonismo enorme. La partitura original de Christophe Héral ha sido expandida y remasterizada para la ocasión, acompañada además por nuevas composiciones de Grant Kirkhope para los contenidos inéditos. Durante la demo, la música vuelve a funcionar como algo más que un simple acompañamiento, especialmente en los niveles musicales, donde ritmo, animaciones y acciones del jugador forman parte de una misma coreografía. El conjunto mantiene esa mezcla de alegría, energía y gamberrismo tan ligada históricamente al personaje.

Conclusión
Rayman Legends Retold nos ha dejado unas sensaciones fantásticas a los mandos y demuestra que la base jugable del original continúa funcionando de maravilla. El nuevo contenido amplía una fórmula que apenas necesitaba retoques, aunque el salto desde aquel precioso estilo pictórico al modelado tridimensional sigue siendo nuestra principal duda. La jugabilidad mantiene intacta su magia; ahora queda comprobar si su nueva identidad visual consigue hacer lo mismo. Tendremos que esperar hasta el próximo 1 de octubre de 2026 para descubrir si esta reimaginación consigue conquistar tanto a nuevos jugadores como a quienes todavía consideran intocable el aspecto del clásico.