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Crazy Taxi: World Tour

PC, PlayStation 5, Xbox Series, Switch 2

Publicado el 17-09-2026 a las 15:31

Autor: Jorge "Georgeelloko" Guerrero

El multijugador pisa el acelerador y convierte cada carrera en una batalla.

En nuestro primer avance desde Gamescom ya os contamos ampliamente qué propone Crazy Taxi: World Tour, desde su jugabilidad y ciudades hasta la campaña y el regreso de su fórmula arcade. Aquel primer contacto nos dejó con ganas de seguir conduciendo y, por suerte, no hemos tenido que esperar demasiado para hacerlo. Esta vez, sin embargo, el foco cambia por completo: toca hablar de su multijugador.


SEGA celebró durante este fin de semana el Closed Network Test de Crazy Taxi: World Tour, una prueba centrada precisamente en esa vertiente online y diseñada para poner a prueba la estabilidad de los servidores, el matchmaking y el cross-play antes de su lanzamiento definitivo en 2027. La hemos jugado en PC, primero contra la CPU y después frente a jugadores reales. Y puedo adelantar algo. Contra personas, Crazy Taxi cambia bastante.

Primero contra bots, después empezó la guerra

El principal modo disponible era Pickup Race, una reinterpretación competitiva de la fórmula clásica de Crazy Taxi. Hasta seis jugadores entramos simultáneamente en el escenario para recoger pasajeros, llevarlos hasta su destino y conseguir el mayor número de entregas y Crazy Money dentro del tiempo disponible. Sobre el papel parece bastante sencillo. Hasta que empiezas a jugar contra gente. Las primeras partidas contra bots nos sirvieron para recuperar sensaciones y conocer los recorridos, pero al subir de nivel empezamos a encontrarnos con jugadores reales. Y ahí ya no bastaba con seguir la carretera indicada.

Empezamos a buscar atajos, probar rutas diferentes y descubrir dónde arañar unos segundos. El test incluía la nueva zona de Alemania y el regreso de Costa Oeste, y bastaron unas cuantas partidas para comprobar que conocer bien cada escenario puede marcar tanta diferencia como conducir rápido: ignorar una ruta recomendada, guardar el turbo para el momento adecuado o aprovechar un pequeño salto puede decidir una carrera. Y ahí es cuando empiezas a sentir que estás mejorando.

Tuneamos el taxi y la cosa cambió bastante

Otra de las cosas que más me gustaron durante el test fue el sistema de tuneo. Podemos modificar aspectos como el drift, el turbo, el manejo o nuestra capacidad para golpear a otros vehículos y orientar el taxi hacia velocidad, curvas o una conducción más agresiva. Y se nota. También pudimos cambiar completamente de vehículo. Nosotros dejamos durante un rato el taxi clásico para utilizar una especie de muscle car americano con una silueta que inevitablemente recuerda a un Mustang. Y nos gustó bastante. No solamente por el cambio visual, sino porque encontrar una combinación entre vehículo y mejoras que se adapte a nuestra manera de conducir añade una capa interesante al competitivo.

Cops 'N' Cabbies es puro caos

El segundo modo disponible fue Cops 'N' Cabbies. Aquí Crazy Taxi prácticamente cambia de juego. Tenemos dos bandos: taxis y policía. Los agentes deben perseguir y golpear a los taxistas para enviarlos a una zona de detención, mientras que sus compañeros pueden acudir posteriormente para liberarlos. El resultado termina convirtiéndose rápidamente en un pequeño caos de persecuciones, golpes y rescates. Como policía tienes que decidir a quién perseguir y cuándo abandonar la caza para ayudar a un compañero. Como taxista toca vigilar constantemente dónde están los rivales y valorar si merece la pena arriesgarse para liberar a alguien. Nos lo pasamos realmente bien. Además, tanto Pickup Race como Cops 'N' Cabbies podían jugarse mediante Ranked Match o Custom Match, permitiendo este último modificar algunas condiciones de la partida.

Una prueba de red que cumplió

Visualmente, Crazy Taxi: World Tour mantiene el estilo tremendamente colorido y exagerado que ya vimos en Gamescom, acompañado nuevamente por motores, golpes, tráfico y una selección musical donde aparecen grupos vinculados históricamente a la saga como The Offspring y Bad Religion, aunque durante el test las canciones terminaron repitiéndose bastante. Lo realmente importante esta vez estaba en la red: nuestras partidas fueron estables, sin cierres inesperados ni problemas graves de conexión. Teniendo en cuenta que ese era uno de los grandes objetivos del Closed Network Test, las sensaciones fueron muy buenas.

Ahora sí tenemos todavía más ganas de 2027

Este Closed Network Test tenía un objetivo muy concreto y no pretendía representar toda la experiencia de Crazy Taxi: World Tour. Aun así, después de unas cuantas carreras, persecuciones y atajos descubiertos por las malas, el multijugador empieza a demostrar que puede aportar algo realmente nuevo a la fórmula. Gamescom nos dejó con ganas de seguir conduciendo y este Closed Network Test tenía que demostrarnos si competir contra otros jugadores podía mantener esas sensaciones. La respuesta empieza a estar bastante clara: queríamos jugar más y esta prueba solamente ha conseguido empeorar el problema. Ahora queremos el juego completo.