Novedades de Dragon Age: Dreadwolf
El director general del estudio informa como van las tareas de desarrollo de la nueva entrega.
Lamentablemente, ya no es poco común tener que dar la noticia del cierre de algún estudio que no ha podido seguir adelante y acaba viéndose abocado a ese final. Sin embargo, cuando hablamos de estudios importantes dentro de la industria, el impacto es bastante mayor.
Hoy le toca el turno de cerrar sus puertas a BioWare, uno de los estudios que nos ha dado horas de diversión y emoción con algunas de sus franquicias, como Mass Effect o Dragon Age, aunque no son las únicas. Este cierre no solo supone el punto final del estudio y la cancelación del próximo Mass Effect, sino también el despido de más de 400 trabajadores.
Lejos de sorprender, tampoco era algo difícil de prever: las malas ventas de Dragon Age: The Veilguard, junto con el hecho de haber sido adquirida hace un año por una serie de inversores, entre los que se encuentran inversores saudíes y el yerno de Donald Trump, hacían que fuera casi un secreto a voces que se iban a ventilar todo aquello que no destilase hombres musculosos salvando el mundo.
Queda por ver qué va a pasar con el resto de licencias que tenía el estudio: si seguirán adelante a través de otros equipos de EA, de la propia compañía o si acabarán enterradas en un desierto como el juego de E.T.