Activision ha confirmado oficialmente que se encuentra realizando una fuerte reestructura de su plantilla, en la que habrá un total de 30 despidos según los primeros datos, de diferentes partes y sectores de la empresa. La más afectada sería la división de licencias ajenas a la compañía, con el fin de centrarse en proyectos propios.
Esto afectará a la parte de la compañía encargada de videojuegos, por ejemplo, basados en películas y otro tipo de franquicias, pues el nuevo enfoque de la compañía es fortalecer la imagen de marca propia de cara a los jugadores.